14 ago. 2016

No he venido a traer la paz, sino la división



+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 12, 49-53

     Jesús dijo a sus discípulos:
     Yo he venido a traer fuego sobre la tierra, ¡y cómo desearía que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo, ¡y qué angustia siento hasta que esto se cumpla plenamente!
     ¿Piensan ustedes que he venido a traer la paz a la tierra? No, les digo que he venido a traer la división. De ahora en adelante, cinco miembros de una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres: el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.

      Palabra del Señor.


APORTES PARA LA CELEBRACIÓN


¡HE VENIDO A TRAER FUEGO!

RECURSOS

+ Sugerimos encender un fuego (o simular uno con papeles de colores) y que se vayan acercando varias personas y realicen comentarios con distintas actitudes:

1.- ¡Qué lindo este fuego con el frío que está haciendo! Un anciano.
2.- No te acerques que te vas a quemar. Una mamá.
3.- Vamos prender más de estos para que se ilumine todo el templo así gastamos menos luz. El párroco.
4.- Aprovechemos para quemar todas las cosas que ya no sirven. Un catequista.

Luego, pedimos a los chicos que nos cuenten qué piensan cuando ven fuego, para qué nos sirve. Llegamos a la conclusión que el fuego: quema, ilumina, da calor, reúne,… etc.


SUGERENCIAS PARA LA PREDICACIÓN

+ ¿Qué fuego habrá venido a traer Jesús a la tierra? Podemos invitarlos a recordar el día de Pentecostés y qué fue lo que pasó.

+ Jesús vino a traer el fuego del Espíritu, que es el fuego del amor de Dios. Un fuego que quiere quemar el pecado, que desaparezca y que no queden sino cenizas. Un fuego que ilumine los corazones para que podamos ver todas las cosas como las ve Dios. Un fuego que incendie con el calor del amor los corazones para que todos podamos querernos como hermanos y vivamos más unidos… (que los chicos agreguen)…

+ Si ese fuego del amor de Dios hace todo eso en nuestro corazón, la vida va a ser distinta. Seguramente a muchos no les va a gustar porque nos les conviene, porque quieren seguir siendo egoístas, pero no tenemos que tener miedo porque Jesús está con nosotros y todo lo que nos invita a vivir es para que podamos hacer este mundo más lindo; un pedacito de cielo.

 Recurso

Opción 1: Dramatización “·/·, Dividamos”

Opción 2: Explicar el Evangelio


Dramatización “·/· Dividamos”
Materiales previos
Una cinta de peligro, conos de tránsito, tijera grande y dos animadores.


Emiliano: ¡Hola! ¿Cómo estás?

Diego: Yo bien, pero con mucho trabajo…

Emiliano: ¿Qué tenés en la mano?

Diego: Mirá traje la cinta de peligro, los conos y esta súper tijera para dividir. Soy misionero de Jesús y quiero cumplir el pedido que hace en su palabra…

Emiliano: ¿Y qué pide?

Diego: Dice Jesús: “No he venido a traer la paz, sino la división” así que yo vine a dividir, separar, partir, fragmentar, cortar,…

Emiliano: ¿Pero qué viniste a cortar con esas herramientas? ¿El tránsito? jajajajajajjajaja

Diego: ¡No!¡No!, Vine para que las personas se definan y digan ¿de qué lado están? ¿Si van a salir a misionar o no? Por favor ayúdame con la cinta… Ah, ya veo la cara de mi catequista cuando le cuente, ya estoy viendo su cara de felicidad por mi actitud…

Emiliano: Claro, ya entiendo, como nos dijo el Papa Francisco; que nos pidió que “hagamos lío” y que salgamos de los templos, de los salones y que vayamos a misionar…

Diego: ¡Yo sabía! Esssaaaaa!! vos estás de mi lado!!!…

Emiliano: Sí es cierto lo que decís, pero tenemos que ir despacio y entender bien las palabras de Jesús y del Papa. Te propongo que escuchemos al padre…… para que nos explique mejor...


SUGERENCIAS PARA LA PREDICACIÓN

Junto con el sacerdote que dialoga con los chicos se reconstruye el Evangelio.

+ El evangelio nos relata unas palabras de Jesús que nos suenan duras y fuertes. Parece una contradicción, que Jesús siendo una persona tan amable y paciente utilice estas expresiones. En realidad, Jesús es también una persona firme y valiente que lleva sus ideas hasta las últimas consecuencias.

+ Recordamos la dramatización, escuchando las respuestas de los chicos…

- ¿Qué vimos recién? ¿Quiénes estaban? ¿Qué decían? ¿Qué quería hacer Diego?
…se encuentran dos amigos… uno de ellos quería dividir la realidad y poner de un lado a los que se comprometen, y en otro a los que no quieren saber nada con la misión...

+ Tres palabras nos ayudan a entender el evangelio de hoy: FUEGO, DIVISIÓN y OPCIÓN.

+ FUEGO: cuando nos encontramos verdaderamente con Jesús nos enciende el corazón; nos purifica de nuestros egoísmos y pecados; nos hace poner en llamas y nos envía a contagiar esa luz.

+ DIVISIÓN: Jesús va a vivir la Pasión (será apresado, muerto y resucitará al tercer día) y será causa de división. Unos lo van a seguir y otros lo van a rechazar. Unos seguirán el camino de la cruz y otros el de la fama y de la vanagloria. Unos vivirán dando amor y solidaridad y otros vivirán para ellos mismos siendo egoístas y avaros.

+ OPCIÓN: el encuentro profundo con el Señor nos lleva a una opción de vida, o caminamos siguiendo las huellas de Jesús y lo anunciamos como Salvador, haciendo el bien, poniendo la otra mejilla, siendo solidarios, perdonado…, o hacemos nuestro propio camino sin Dios, sin hermanos, sin amor, en soledad.

+ Pidamos al Señor que nos encienda el corazón para poder ser misioneros de Jesús dando testimonio de su amor; en el colegio, con los amigos, con los que no creen, acercándonos a los que nos resultan menos simpáticos o parecen hostiles, o indiferentes. Danos Jesús el fuego de la valentía, el fuego del amor, el fuego de la justicia, el fuego de la solidaridad, el fuego de la inclusión, el fuego de la verdad, etc.

GRACIAS A LA VIDA



GRACIAS A LA VIDA
Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio dos luceros que cuando los abro
Perfecto distingo lo negro del blanco
Y en el alto cielo su fondo estrellado
Y en las multitudes el hombre que yo amo
Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el oído que en todo su ancho
Cada noche y días
Grillos y canarios, martillos, turbinas
Ladridos, chubascos
Y la voz tan tierna de mi bien amado
Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el sonido y el abecedario
Con el las palabras que pienso y declaro
Madre, amigo, hermano y luz alumbrando
La ruta del alma del que estoy amando 
Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la marcha de mis pies cansados
Con ellos anduve ciudades y charcos
Playas y desiertos, montañas y llanos
Y la casa tuya, tu calle y tu patio
Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio el corazón que agita su marco
Cuando miro el fruto del cerebro humano
Cuando miro el bueno tan lejos del malo
Cuando miro el fondo de tus ojos claros
Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto
Así yo distingo dicha de quebranto
Los dos materiales que forman mi canto
Y el canto de ustedes que es el mismo canto
Y el canto de todos que es mi propio canto
Gracias a la vida

ACLARO FERNANDO LEIVA


Asunción de Maria

Queridisimos
Hablar de la Virgen es la cosa más bella y más querida para nosotros los católicos, sólo al nombrarla el corazón se abre a la alegría y la esperanza.
Ella en su pequeñez dice su "sí" y acoge a Jesús en la plenitud del amor; Ella lo sigue en cada paso de su camino en la tierra, hasta que "todo se ha cumplido" del Calvario, donde renueva el "sí" acogiendo a todos nosotros en su corazón materno.  Ella todavía lo sigue en el monte de Galilea, (Ascensión), donde pronuncia el último "sí", muy amargo, aceptando de separarse una vez más del Hijo para estar con nosotros, los hijos que Él le ha confiado.
Ahora llega Su hora, Ella también grita su "todo se ha cumplido" que se hace eco, hasta al más alto cielo. El Hijo envía a sus ángeles que se colocan alrededor de Ella con sus alas y la levantan, más y más en lo alto, hasta el séptimo cielo donde Dios vive y reina, y la llevan en el seno de la Trinidad.
La Asunción de la Virgen María al cielo en cuerpo y alma es el agradecimiento que el Hijo dice a quien le permitió tomar un cuerpo y bajar a la tierra; es su agradecimiento a la plena disposición de Su Madre a cooperar con Él para la gloria del Padre y la redención de la humanidad.
La Asunción es el triunfo de María, coronada por la Trinidad reina del cielo y la tierra, de toda la creación y de todas las criaturas. Pero es al mismo tiempo el triunfo de la humanidad.
Cuando hoy miramos a Ella, criatura de la tierra llevada al cielo y elevada a la plenitud de la divinidad, nuestra esperanza se convierte en certeza: cada uno de nosotros – si, como Ella, tendremos el valor de responder siempre con un sí total a todas las peticiones del Padre - como Ella veremos levantados a una eterna dignidad y divina y regal: "Reinarán conmigo ..." Jesús nos prometió.
Seguimos la Virgen, ofrecemos a Ella con total confianza, Ella es la estrella polar en el mar en tempestad de la vida que nos conduce a Jesús. Y Jesús nos lleva al Padre.
En este día especial, renovamos nuestra consagración a María y Ella - como hemos aprendido de San Luis María de Montfort – se consagrará a nosotros y en nosotros seguirá diciendo su "sí", para que pronto venga en la tierra el reino de Amor del Padre.
Den gracias a la Virgen sobre todo porque Ella los ha llamado para llevar su invitación a los pequeños. ¿Alguna vez han pensado en el valor inapreciable de su ir entre ellos para invitarles a decir su "sí"?
No permitan que el repetir cada vez la misma invitación a los niños se convierta en un hábito, tienen que prepararse siempre con mucha oración hasta que sientan en su corazón la urgencia que impulsó el arcángel Gabriel para ir "en una ciudad de Galilea llamada Nazaret (... ) a una virgen llamada María" (Lc 1,26ss) para llevarle la invitación esperada por miles de años.
El ángel, recibido su asentimiento, "se alejó" y, más rápido que la luz, mostró aquel "sí" al trono de la Trinidad ... y en el universo explotó el bang de la nueva creación.
Esta explosión se renueva cada vez que un niño pronuncia su "sí", al igual que los tres niños de Fátima. Siempre es Ella que continua a preguntar a los niños que ustedes encuentran: "¿Quieren ofrecerse al Padre, dispuestos a aceptar todo lo que Él les envíe para la conversión de los pecadores?"; es siempre Ella que sonríe cada vez que contestan "sí"...; es siempre Ella que presenta su "Sí" al trono de la Trinidad:
"Padre, en cada uno de estos "Sí" estoy yo, allí continuando a ofrecer a mí misma para que todos los hombres se conviertan, para que Tu pueda transformarlos con el soplo de tu Espíritu y haya paz en el mundo... Jesús lo dijo, dejad que los niños vengan a Mí, y yo voy a traerte miles y miles de ellos por medio de mis apóstoles en los cuales yo sigo a acercarme a ellos ... no puedes rechazar sus oraciones y sus ofrendas: es mi ofrenda renovada por mil veces... ".
No hay mayor misión de esta, iniciada por el arcángel en Nazaret, renovada por la Virgen María en Fátima, continuada por ustedes en cualquier parte del mundo, siempre que un obispo les acoja y bendiga.
Los empuje el pensamiento que cada niño que dice con convicción su "sí" es un candidato al cielo, porque la Virgen lo abraza en su corazón y no lo suelta más hasta cuando lo habrá llevado al seno del Padre, en lo alto, adonde Ella reina.
Gracias, jóvenes misioneros de María, porque han respondido a su llamado dos veces, primero pronunciando su "SÍ", la segunda volviéndose sus apóstoles, para que muchos pequeños se unan a la Armada que Ella guía "como escuadrones con sus insignias (Canción 6,10) contra el mal.
Pero, por favor, alimenten constantemente la chispa de fuego que Ella encendió en su espíritu a través de la oración y los sacramentos: la confesión frecuente, la Eucaristía todos los días si es posible dos veces al día, adoración silenciosa para acompañar "Jesús solo", como lo llamaba el pequeño Beato Francisco, para siempre más absorber Su luz que luego transmitirán a los niños.
La prioridad debe ser su propia santificación, de lo contrario serán mechones que se pierden en el desierto y no espadas de doble filo que penetran profundamente en los espíritus de los niños para ayudarles a hacer su elección existencial.
Cuiden su salud, ustedes son preciosos; no sobrepasen el límite de sus energías; no provoquen el ritmo de las consagraciones; siempre guarden el tiempo para la oración y el descanso; si se dan cuenta que han perdido el sueño y la sonrisa, se recuperen durante un tiempo.
Estas recomendaciones son principalmente para los que guían las misiones; me parece importante hacerlas siendo la responsable del movimiento, pero aún más como una madre que tiene que tener en cuenta el ritmo de cada hijo: Armata Bianca es ante todo una gran familia, la familia de María - la madre - en el que cada misionero debe sentirse acogido, amado, cuidado.
En la medida de lo posible estoy disponible para todos y para cada uno.
Los saludo pidiendo a la Virgen que los faje de su ternura y haga de cada uno de ustedes una expresión de su sonrisa.

Laila Gattu
Armata Bianca
www.armatabianca.org