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22 oct. 2016

Lo que no se sabe de San Cura Brochero

(AICA):
El obispo de Cruz del Eje, monseñor Santiago Olivera, destacó que el Cura Brochero fue “un hombre de profunda vida de oración”, algo que se supo recientemente gracias al trabajo de un grupo de antropólogos forenses de la Justicia de la ciudad de Córdoba. “Hemos tenido la gracia de saber hace muy poco, por el trabajo de unos antropólogos forenses que la Justicia de la ciudad de Córdoba nos cedió para saber sobre la conservación del cuerpo de este santo sacerdote, que las marcas de los huesos en la parte de las rodillas demuestran que ha sido un hombre que se arrodillaba mucho”, sostuvo en una entrevista con la agencia Zenit, y agregó: “Así hemos captado lo que dice el Breviario común de pastores: ‘Es un pastor bueno el que ora por su pueblo’”.
El obispo de Cruz del Eje, monseñor Santiago Olivera, destacó que el a Brochero fue “un hombre de profunda vida de oración”, algo que se supo recientemente gracias al trabajo de un grupo de antropólogos forenses de la Justicia de la ciudad de Córdoba.

“Hemos tenido la gracia de saber hace muy poco, por el trabajo de unos antropólogos forenses que la Justicia de la ciudad de Córdoba nos cedió para saber sobre la conservación del cuerpo de este santo sacerdote, que las marcas de los huesos en la parte de las rodillas demuestran que ha sido un hombre que se arrodillaba mucho”, sostuvo.

“Así hemos captado lo que dice el Breviario común de pastores: ‘Es un pastor bueno el que ora por su pueblo’”, agregó en una entrevista con la agencia de noticias Zenit.

Al ser consultado sobre los modos de hablar del cura gaucho, el prelado respondió: “Aunque en estos últimos tiempos la figura de Brochero fue tomando su verdadera dimensión, había sobre Brochero mucha leyenda, mucha fábula, o comentarios porque tenía un lenguaje más popular. Sin embargo nunca usó malas palabras aunque sí expresiones más campechanas, nunca un insulto ni dobles sentidos”.

“O sea que el cura gaucho fue identificado solamente como una persona sencilla de poco vuelo intelectual, olvidando que tuvo la inteligencia de adaptar su lenguaje y su mensaje al pueblo sencillo de donde fue enviado. Y muchas veces primó más la imagen de ese cura campechano, olvidando su vuelo e inteligencia”, indicó.

-¿Qué es lo que no se sabe sobre el Cura Brochero?
-Se sabe poco por ejemplo de que fundamentalmente el cura Brochero era un hombre de profunda vida de oración. Hemos tenido la gracia de saber hace muy poco, por el trabajo de unos antropólogos forenses que la Justicia de la ciudad de Córdoba nos cedió para saber sobre la conservación del cuerpo de este santo sacerdote, que las marcas de los huesos en la parte de las rodillas demuestran que ha sido un hombre que se arrodillaba mucho. Así hemos captado lo que dice el Breviario común de pastores: ‘Es un pastor bueno el que ora por su pueblo’.

-¿Al cura gaucho se lo identifica mucho con su mula, verdad?
-Cuando uno pregunta sobre Brochero, la gente dice: ‘Andaba con su mula malacara, rancho por rancho’ y es verdad; pero además de eso hizo escuelas, puentes, caminos, casa de retiros, acueductos, etc. Son actividades sociales que vienen de su vida espiritual, la cual estaba fundamentada en la vida de oración.

-Se habla sobre el lenguaje popular del Cura Gaucho ¿qué hay de cierto?
-Aunque en estos últimos tiempos la figura de Brochero fue tomando su verdadera dimensión, había sobre Brochero mucha leyenda, mucha fábula, o comentarios porque tenía un lenguaje más popular. Sin embargo nunca usó malas palabras aunque sí expresiones más campechanas, nunca un insulto ni dobles sentidos. O sea que el Cura gaucho fue identificado solamente como una persona sencilla de poco vuelo intelectual, olvidando que tuvo la inteligencia de adaptar su lenguaje y su mensaje al pueblo sencillo de donde fue enviado. Y muchas veces primó más la imagen de ese cura campechano, olvidando su vuelo e inteligencia.

-O sea que la gente lo identifica como un sacerdote con poca cultura…
-Además fue doctor y maestro de filosofía en la Universidad de Córdoba, estudió con hombres ilustres, uno que fue gobernador de la ciudad de Córdoba, otro fue un presidente de la Argentina, los cuales al ser sus amigos le ayudaron para encontrar los contactos que llevaron a querer la construcción, entre otras cosas, del ferrocarril. Incluso hay una ley que él consiguió para la construcción de un ferrocarril en nuestra tierra que esperamos ahora pueda concretarse, que debía unir a pueblos importantes, desde Villa de Soto, Cruz del Eje hasta Villa Dolores. Eso para promover las economías regionales y la venta de productos y ayudar a salir de la pobreza en el noroeste cordobés.

-Él hubiera podido, con un título universitario, tener un cargo de más prestigio social ¿Verdad?
-Seguramente, si no fuera que él estaba lejos de la idea de carrera, solo quería la santidad. Él fue canónigo en la Catedral y estuvo en el seminario, pero él deseaba estar con su pueblo y con su gente, y tuvo la inteligencia de adaptar el lenguaje y tener creatividad para lo pastoral. Por eso entendió que la mejoría de su curato la iba a lograr si los hombres y mujeres de su tiempo se encontraban con Jesús. Porque el encuentro con Cristo transforma y sana las realidades.

-¿Por qué fue a predicar en esa zona aislada, él era de allí? -No, él era de la llanura, de Santa Rosa de Río Primero. Su obispo después de tres años de tenerlo como sacerdote lo envió a ese curato que estaba detrás de la sierra, donde existía dificultad de comunicación con Córdoba y el resto del país. Cuando cruzó la sierra dijo: “Aquí está todo por hacer”. El aislamiento de la zona daba la posibilidad a que maleantes y bandidos se escondieran allí y tuvieran vicios y mala vida. Pero Brochero dijo que quería cambiar esa zona a través de los ejercicios espirituales de San Ignacio para seguir la voluntad de Dios.

-El Papa hace poco les pidió a los argentinos ‘ponerse la patria al hombro’…
-El cura Brochero ya se puso la patria al hombro en su momento. Y este santo nos invita a reforzar el pedido del Papa, y el cura Brochero nos dice con autoridad moral ‘yo me puse la patria al hombro póngansela ustedes’. Y él se la puso comprometiéndose con la mejoría social de su pueblo. Para que haya caminos, escuelas, agua, igualdad de posibilidades y todos tengan una vida digna.+



8 mar. 2016

¡Enamórate!

¡Enamórate!
Nada puede importar más que encontrar a Dios.
Es decir, enamorarse de Él
de una manera definitiva y absoluta.
Aquello de lo que te enamoras atrapa tu imaginación,
y acaba por ir dejando su huella en todo.
Será lo que decida qué es
lo que te saca de la cama en la mañana,
qué haces con tus atardeceres,
en qué empleas tus fines de semana,
lo que lees, lo que conoces,
lo que rompe tu corazón,
y lo que te sobrecoge de alegría y gratitud.
¡Enamórate! ¡Permanece en el amor!
Todo será de otra manera.
  • Pedro Arrupe, sj

4 mar. 2016

San Leopoldo Mandic


Sección: Santos recientes


Padre… ¿Me puede confesar? 
San Leopoldo Mandic Un "fracasado", no podía hablar bien, frágil como un pajarito, "solo" sabía hacer algo bien: Dedicar horas y horas a confesar para llevar a miles la misericordia y el perdón de Dios

Hay santos que desconciertan. Será que esperamos encontrar en el catálogo de los canonizados a super-hombres, lumbreras o seres extraor­dinarios: autores de obras teológicas y místicas, fundadores de Ordenes famosas, hombres en frecuentes estados de éxtasis o haciendo tres milagros promedio por semana y, cuando no, aclamados por multitudes. Lo admirable es compro­bar que eso es más bien lo excepcional, y que muchos de ellos no sólo están lejos de esa falsa imagen sino que han sido, según los pobres criterios humanos, “poca cosa”, personas de "poca valía".
Un hombre "fracasado"
Basta para ello asomarnos a la vida de este sacerdote por ahora casi desconocido, canonizado hace pocos años. No dejó obras literarias ni fundó obras sociales que lleven su nombre, ni deslumbró por su aspecto o cultura, sino por una cualidad que le hizo lucirse, sin darse casi cuenta, de modo excepcional.
Leopoldo Mandic, el penúltimo de una familia de doce hijos, había nacido en 1866 en Castelnovo o Hérzeg (Croacia, Yugoslavia), una ciudad frente al Mar Adriático, lugar de suave clima y estupendas playas. A los 16 años entró al noviciado capuchino de Udine (Italia). Al ver­le llegar, sus compañeros no pudieron contener cuchicheos y sonrisitas ante aquél joven­cito desgarbado, tímido, torpe en el hablar y en el andar, que movía a compasión y ternura mientras caminaba arrastrando sus pies con unas mal acomodadas sandalias. Se preguntaban los maestros cuántos meses podría soportar su cuerpecito los rigores y austeridades del convento. Pero Leopoldo los sorprendió a todos: era estudioso, listo, disciplinado, piadoso. Nueve años más tarde, en 1890 terminó los estudios y recibió la ordenación sacerdotal. Ahora sí…, pensaría, ya llegó el momento de empezar a poner en práctica tantos sueños alimentados desde niño para el sacerdocio. Pero su vida tenía pocas emociones. No pasaba nada, ni figuraron grandes acontecimientos; algún traslado de un convento a otro como es habitual en la vida de los frailes, y nada más. Como en su tierra natal había diversidad de cris­tianos separados de la Iglesia Católica, Leopoldo ansiaba dedicar su vida a las misiones y, decidido, aprendió bien los idiomas eslo­veno, serbio y griego para volver allí y trabajar por la unión de las Iglesias. Pero tampoco. Es hombre enfermizo y de débil complexión física que le impiden aquella aventura. Entonces me dedicaré —pensaría— a predicar incan­sablemente… Pero ni eso. Un defecto de pronunciación o cierta dislexia le hacía muy difícil hacerse entender y sus sermones no eran comprendidos casi por na­die.
Todas sus ilusiones se vinieran abajo, una por una…. Es que, francamente, el padre Leopoldo no podía ha­cer muchas cosas…. Aunque era un gigante por dentro, medía poco más de metro y medio de estatura y sufrió un ca­tálogo completo de enfermedades: veía mal, la artritis le amenazó todos sus miembros; hubo de someterse más tarde a que le extrajeran todos los dientes. El estómago le causaba tales dolores que no le dejaban reposo. Comía poquísimo y tenía digestiones difíciles. La fiebre no le dejaba casi nunca y en sus últimos años un cáncer acabó con su estómago. En realidad para el padre Leopoldo todo eran penalidades. Con trabajos pudo aprender bien el italiano viviendo en Italia; pero —eso así— aprendió otro lenguaje que sólo enseña Dios, una sabiduría preciadísima: conocía el idioma de las almas para hablarles al fondo del corazón.
"Al que nace para tamal, del Cielo le caen las hojas"
El dicho popular es mexicano: quien tiene vocación para algo, acaba teniendo las dotes necesarias. Leopoldo era muy listo. Entendía bien que detrás de esos aparentes fracasos humanos, Dios le tenía preparados otros éxitos, le quería sobre todo para la ardua tarea del con­fesonario, especialmente en Padua donde vivió gran parte de su vida. La gente no salía de su asombro: ¿qué tiene este hombrecillo que atrae como un imán a todas las gentes, si apenas sabe hablar y sin embargo transforma a los que le oyen? Le buscan por su candor y su paciencia, está entregado por completo a Dios, lleno de comprensión, dando esperanza a todos los que se le acercan. A base de esfuerzo y correspondencia a las gracias que Dios le daba, mejoró sus modos, y le creció enorme el corazón. Leopoldo se convirtió en el "apóstol de la Confesión", en el sacerdote dedicado, paciente y feliz, a esta valiosísima tarea —para la que hay tan pocos— de ofrecer el perdón de Dios, en el Sacramento de la Reconciliación, a decenas de miles de personas. Lo único que le impidió trabajar sin parar hasta el día anterior a su muerte, fue un ataque cere­bral que le sorprendió antes de celebrar la Santa Misa y que marcó el final de 52 años de su vida transcurridos en el oscuro silencio de un confesonario estrecho, de sillón duro y, por cierto, bastante incómodo.
Era hombre acomedido y paciente, que atiende a quien le busca en cualquier momento, también cuando está a comenzando a desayunar o está a punto de acostarse. Miles y miles de veces se habría dado este sencillo diálogo:
—Oiga padre…, ¿me puede confesar?
—Por supuesto, hijo.
Y don Leopoldo, viejecito, cada año con más canas y más encorvado, tomaba su bastón y se dirigía paso a pasito al confesonario o a su cel­da para oír a sus penitentes. No era padresito regañón, que frunce las cejas cuando no oye la voz tan bajita y apenada del pecador —que a veces está colorado de vergüenza—; ni tiene prisa por acabar y despacharlo antes de que termine de hablar. A las señoras…. —¡Dios mío…, cuánto se tardan!— hay que darles también su tiempo, lo mismo que a aquél otro señor que siempre me dice lo mismo y debo explicarle por sexta vez cómo confesarse mejor…. Es que Don Leopoldo no sólo es juez: es médico de las almas, maestro, pero, sobre todo, pa­dre: el padre que mira a los penitentes con ojos muy vivos —llenos de verdadero interés, que dan confianza— y sonríe de tal modo que facilita la acusación de los pecados, sean chicos, grandes o gordotes. Ya no le asusta oír barbaridad y media. Tiene el don de infun­dir esperanza ante las situaciones de sufrimiento y problemas que le plan­tean. Y por si fuera poco, qué ganas dan de volver con él otro día, porque, con todo, deja unas penitencias sencillas y fáciles de cumplir. Uno de tantos que se confesó con él declaraba: Le conocí por primera y única vez en 1936. Agobiado por múltiples problemas y, habiendo oído que era un verdadero santo, acudí a sus pies. No estuve con él más de diez minutos, pero salí de allí tan confortado y con una fe tan inconmovible que aún conservo hasta el día de hoy .
"En verdad, soy una calamidad…"
Se cumplieron de nuevo en su vida las palabras y el ejemplo de Jesu­cristo: Yo soy el Buen Pastor. El buen pastor da la vida por sus ovejas… (Juan X, 11). El padre Leopoldo siempre estaba allí dando la suya, disponible, prudente, modesto; era maestro respetuoso, conse­jero espiritual y comprensivo. En una palabra, era "el confesor", como le conocían sus penitentes y hermanos. Solo sabía confesar. Y no es poco. Es en la Iglesia Católica una de las tareas más importantes y también más necesarias en nuestro tiempo: mostrar continuamente el amor y la misericordia de Dios que perdona y devuelve la vida a los que están muertos por el pecado, que es la raíz última de todos los problemas que anidan en el corazón del hombre y, por tanto, también de todos los males que aquejan al mundo entero.
Y justamente aquí reside la grandeza del padre Leopoldo: saber desaparecer para ceder el puesto a Dios, al verdadero pastor de las almas. Su grandeza consistió no en algo externo o brillante sino en inmolarse y entregarse día a día, sin pausa. Y si alguien, asombrado de cómo podía resistir una vida así, le decía: —Padre, se está usted excediendo en su trabajo, descanse un poco… —¡¡El confesonario es mi vida!!, respondía. Seré misionero aquí en la obediencia y en el ejercicio de mi ministerio
¿De dónde sacaba fuerzas para sostenerse? Apenas comía y dormía. De­cía de sí mismo, en broma, que era tan pequeño su cuerpo que le bastaba lo que a los pájaros para alimentarse y descansar… Es que estaba en continua oración, hablando siempre con Dios, en una atmósfera sobrenatural pero también tocando tierra, haciendo un incalculable bien. Y, además, se tomaba poco en serio a sí mismo por sus limitaciones, convencido de que no valía gran cosa. No le importaba lo más mínimo: —En verdad, soy una calamidad. Soy una figura verdaderamente ridícula… Sobre esta pobreza de vida sin ninguna importancia exterior, Dios alumbró una nueva grandeza, muchas veces desconocida o despreciada: la fidelidad heroica a Cristo, en silencio, sin moverse mucho, pero amando como nadie, desvivido por los demás sin pensar en sus derechos. San Leo­poldo entendió muy bien que el mundo no puede existir sin el amor de Dios y que la reconciliación y la penitencia son fruto de ese amor que procede de Dios.
Ser paño de lágrimas para los demás
Estamos acostumbrados a oír que los valores más importante de la vida son el éxito, la autorrealización, el ganar dinero o prestigio, tener relumbrón, salir en el periódico o que hablen bien de nosotros. Con ese criterio, entonces la vida de Leopoldo es una pérdida de tiempo. ¿A quién y para qué sirvió su vida? Habría que responder que, por su trabajo y sacrificada dedicación, se donó a miles y miles de hermanos y hermanas que habían per­dido a Dios, o el amor o la esperanza; pobres seres humanos necesitados de algo más, y que acudieron un día a él pidiendo perdón, consuelo, paz y serenidad. A estos pobres dio la vida San Leopoldo, porque no son sólo pobres los que viven sin recursos económicos: también los son —y abundan más— los que se han sepa­rado del Creador, de su esposa, de sus hijos y de sus hermanos por sus yerros y faltas.
San Leopoldo no es un santo anticuado de otras épo­cas o a lo sumo para principios de este siglo. Fue canonizado el 16 de octubre de 1983, y ese día el Papa se refería a él diciendo: La Iglesia al ponernos hoy ante los ojos la figura de su humilde siervo San Leopoldo que fue guía para muchas almas quiere señalarnos las manos que se levantan (…) en la oración y se levantan en el acto de la absolución de los pecados, absolu­ción que llega siempre al amor que es Dios… ¿Qué nos dicen las manos de San Leopoldo siervo humilde del confesonario? Nos dicen que jamás puede cansarse la Iglesia de dar testimonio de Dios, que es amor. También sobre nuestra difícil época en que el hombre aparece amenazado no sólo por la au­todestrucción y la muerte nuclear, sino además por la muerte espiritual.
Hay que estar en un escalón más arriba
Recuerdo haber oído alguna vez este sabio refrán: Si el sacerdote es santo, su pueblo será fervoroso; si es fervoroso, su pueblo será piadoso; si es piadoso, su pueblo será honrado; si es honrado, su pueblo será impío.
El sacerdote es hombre como todos, pero debe esforzarse por ser más virtuoso y sacrificado. Si ha de ser servidor de una comunidad, ha de estar en un escalón más arriba, pero no en honores sino en abnegación gustosa para dedicarse también —aunque tenga mil ocupaciones— a este ministerio del Sacramento la Reconciliación que tiene un lugar primordial, y que se descuida cada vez más. Si atiende mejor a los fieles que se lo pidan, irá comprobando cómo ellos se transforman poco a poco.
Bien lo decía un anciano y ex­perimentado sacerdote: cuando en la parroquia aumentan las personas que se confie­san, disminuyen los asaltos en las calles aledañas, hay menos borrachitos, disminuyen los abortos, los divorcios, el consumo de drogas, los jóvenes desorientados, los hijos abandonados y todos los vicios, sobre todo la corrupción. Y con el tiempo comienzan a verse matrimonios más unidos y hombres más responsables que trabajan todos los días, que no se toman el San Lunes ni se gastan el salario con los amigotes. Sus hijos hacen las tareas, se van haciendo más obedien­tes y no se pegan a la televisión toda la tarde. Los ciudadanos pagan a tiempo sus impuestos y votan el día de las elecciones. Y más tarde, se va renovando el entorno, se llevan mejor los noviazgos y duran más los matrimonios …. y da hasta para que surjan muchas vocaciones para el sacerdocio y la vida religiosa. Es que la razón de todo es siempre la misma. El mal que vemos a nuestro alrededor, tantas penas y sufrimientos, no son más que reflejo del mal que anida en lo más profundo de cada quien, sólo que multiplicado por los más de 90 millones de habitantes de este país.
Pero al que quiera azul celeste, que le cueste. Dedicarse a confesar de modo habitual, es cansando, no es tarea fácil. Hay que tener buena espalda y aprender a oír mucho y hablar sólo lo necesario. Habría que preguntárselo a San Leopoldo…. Juan Pablo II decía una vez a los sacerdotes: Sí, conozco vuestra dificultades; tenéis que cumplir muchas tareas pastorales y os falta siempre tiempo. Pero cada cris­tiano tiene un derecho, sí, un derecho al encuentro personal con Cristo crucificado que perdona (…) Por todo esto os suplico: considerad siempre este ministerio de reconciliación en el sacramento de la penitencia como una de vuestras tareas más importantes[1]. Y en otra ocasión señalaba: oyendo las confesiones y perdonando los pecados estáis eficazmente edificando la Iglesia, derramando sobre ella el bálsamo que cura las heri­das del pecado. Si ha de realizarse en la Iglesia una renovación del Sa­cramento de la Penitencia, será necesario que el sacerdote se dedique con gozo a este ministerio[2].
San Leopoldo —orgullo de su tierra natal, Croacia, de Italia y del mundo entero— lo vivió y entendió muy bien muchos años antes, porque lo tocó en carne propia. Acostumbraba definir su misión así: Ocul­temos todo, aun lo que pueda parecer don de Dios; no sea que se mani­pule ¡Sólo a Dios honor y gloria! Si fuera posible, deberíamos pasar por la tierra como sombra que no deja rastro de sí .
San Leopoldo Mandic ha sido llamado El Santo de la Confesión del siglo XX.

[1] Alocución a sacerdotes en Zaire, 4 de mayo de 1980.
[2] Alocución a sacerdotes en España, 6 de noviembre de 1982

24 oct. 2015

Juegos para fiesta de TODOS LOS SANTOS!!!

 para holywins

¿Cual es el objetivo?
Positivizar! Mantuvimos los elementos provechosos como disfraces y dulces pero cambiamos aquellos que generan rechazo y malas enseñanzas:
 *la muerte y oscuridad por la vida y la luz
*la violencia por el respeto y la paz
*dar algo en señal de agradecimiento

Organización del festejo             
1- Los chicos se disfrazan de algo positivo: una flor, una princesa o un príncipe, un animalito,ángeles, Superman, etc.
2-Si es en un barrio salen a las calles acompañados de un adulto a pedir dulces.
3- No se usa la palabra “truco”, se les desea “GRACIAS” y se entrega un dibujo, oración, estampita, flor, etc.
La frase para pedir “Dulces” es “DULCES POR GRACIAS”( con el doble sentido que tiene la palabra GRACIAS)
4- Si es en el colegio, parroquia o club se le pide por grupos que traigan algo dulce, salado o gaseosa para compartir y realizar una SUPER FIESTA, con música y mucha alegría.
5- Se cuentan anécdotas de la vida de algunos Santos (en forma oral o escrita).
6- Se colocan los posters de los Santos en las paredes del Salón donde se hará la Fiesta.
7- Si el festejo se realiza en un barrio podemos invitar a todos a que decoren sus casas con flores, estrellas, guirnaldas, etc.

JUEGOS SUGERIDOS
La estrella: Se coloca en una pared un fondo con estrellas y sobre estas, nombres o imágenes de santos.Los chicos agarran estrellas de alguna canasta, escriben el nombre de alguien que para ellos represente una estrella, y del otro lado la característica más linda que les llama la atención y admiran de esa persona. Luego las pegan en la misma pared (el nombre contra la pared y la característica visible). Como cierre, contarles que el cielo está lleno de todas esas características que escribieron (amor, alegría, fuerza, amistad, etc.), y las personas que escribieron en las estrellas fue porque reflejaron santidad con esa  característica. Por lo tanto nosotros también tenemos esos rayos de santidad que nos iluminan e iluminan a los demás.
Pasando Obstáculos:
Se arma un circuito con obstáculos, el cual refleja las dificultades que a veces tenemos que pasar. Se puede colocar por ejemplo una soga que haya que pasar por debajo, un banquito que haya que saltar, y demás variantes. Al final del circuito, se les entrega un premio por el esfuerzo y por la perseverancia. Lo comparamos con la vida de los Santos: cómo estando estos cerca de Jesús, pudieron sobrepasar cualquier dificultad ganando el mejor premio que es el Cielo.
Historias de santos: Se elige la historia de un Santo. Luego por grupos la escuchan y buscan una forma de actuarla y representarla a los compañeritos.
Bowling: Se arman algunos pinos y una pelota. La idea es que en cada pino esté escrito alguna mala actitud o acción, como por ejemplo: “no ayudar”, “no ordenar”,
“mentir”; y que ellos puedan hacer este gesto de querer derribar todo aquello que los aleja de ser Santos.
Instrumentos:
Se arma un taller en donde los chicos arman su propio instrumento para luego cantar
una canción. Para la realización de los mismos se pueden utilizar botellas llenas de
arroz, papel de revista o glasé para que peguen y decoren.
Como enseñanza les contamos como San Agustín decía que cantar es orar dos veces.
MEMO TEST:
Para este juego se necesita armar piezas (podrían tener forma de estrella), y en
cada una se coloca el nombre de un Santo con algún símbolo que lo identifique. Por
ejemplo: Santa Cecilia y una guitarra o una nota musical. Luego los chicos tendrán
que buscar el par de cada pieza para así reunirlos y sumar puntos.
Búsqueda del tesoro:
Es la dinámica de esconder regalos y cosas lindas en todo el lugar para que luego los
chicos salgan en búsqueda de ellas.
Mi ángel y yo:
Los chicos hacen un dibujo de su ángel de la guarda y le dan un nombre. Todos los dibujos se ponen en una caja y se extraen 20 al azar, a cuyos autores se les dará una golosina de regalo.
Todos los dibujos se cuelgan en una cartelera para que queden todos los ángeles de
la guarda presentados.
Juego del espejo:
(Para los más chiquitos) Una vez que se han contado las anécdotas de los santos, se muestran los posters que hay colocados, para que los chicos los identifiquen, los reconozcan y aprendan su nombre.
Por equipo, un adulto hace junto con un chiquito la mímica de la anécdota y gana el equipo que más rápido adivine de quién se trata.
Enseñanza: Todos podemos ser “espejo de lo que nos enseñaron los Santos”.
”El Santo secreto”:(Para todos) Juego con baile.
Al comenzar la música los chicos deben bailar y al cortarse, deben pararse al lado
del Santo que más les guste que se encuentra colgado en las paredes. El grupo que
se pare frente al Santo seleccionado en secreto por la coordinadora (se anotará en
un papel y luego se dará a conocer a los chicos), será el que reciba dulces y así se
puede repetir varias veces.
“Lluvia de bendiciones”:
No podemos olvidar que los chicos esperan ¡dulces! Se armarán una o más piñatas con
caramelos para que todos puedan llevarse algo rico a casa.
“Final de fiesta”:
Casi al finalizar repartiremos globos para que los chicos puedan jugar libremente
hasta que los vengan a buscar.
Otros Juegos:
- Baile de la “estrella”: Es una alternativa al baile de la “escoba”
MATERIALESMATERIALES
Decoración del Salón: Sugerimos decorar con estrellas ya que hemos elegido el nombre

Noche de Estrellas, pues los Santos forman la corona de Estrellas de Dios.

material de : www.belendemaria.net Nuestra Señora del Cielo.


mas...juegos!!!

  • Pesca de San Pedro Stand
    Cada niño lanza un mini caña de pescar en el juego y engancha un juguete. Puede utilizar una piscina para niños para esto. Hemos tenido una piel de hermanos en el lado opuesto de la cabina y el PIN de cosas divertidas que los ganchos. 
  • 7 pecados capitales Bolos Juego
    Use sistema del juego de bolos de un niño, etiquetar cada pin con un pecado mortal, obtener una bola de plástico y la etiqueta "gracia" y luego derribar tantos pecados como puedas. 
  • Santa Teresa Flor Toss
    Mostrar una foto de Santa Teresa de Lisieux. Cada participante recibe una rosa (real, de papel o de otro tipo) para lanzar a la imagen. El que está más cerca de Rose gana el premio. 
  • Pin el Halo en el Arcángel
    Una versión más dulce de "ponerle la cola al burro", los participantes reciben de precisar un halo de un arcángel. (Siéntase libre de utilizar mi San Miguel Arcángel dibujo para este juego!) 
  • St. Isadore calabaza rollo
    Cada participante lanza una calabaza desde un punto de partida designado a una línea de llegada designado. El que llega primero, gana. 
  • San Cristóbal Relay Race
    Participantes carrera desde un punto de partida designado a una cesta llena de muñecas del bebé (es decir, "Niño Jesús"), entonces tiene que volver rápidamente a la línea de meta en el ejercicio de la muñeca en sus hombros. 
  • Siga la Carrera Camino Recto 
    Utilice algunos bloques de madera o vigas para un juego de equilibrio de ritmo rápido. Los participantes corren por el camino recto para llegar a la línea de meta en primer lugar. También se puede hacer una versión alternativa y usar un cronómetro para ver qué niño tiene el mejor tiempo a través de la viga. 
  • Miguel Pro Race Disfraces Relay
    Designe una línea de salida y meta. En la línea de meta, poner una caja y un traje para vestir en la caja. Tener una caja para cada concursante. En "Go!" los niños corriendo a la caja, se puso toda la ropa y luego la carrera de vuelta. (Beato Miguel Pro era conocido por ponerse disfraces mientras realiza sus deberes sacerdotales y evadió la policía durante la persecución católica en la ciudad de México.)
  • http://paperdali.blogspot.com.ar/
  • Adivinar la cantidad de caramelos que había en cada vaso (esta actividad también la había hecho el año pasado. Puedes ver la idea original aqui)
  • Adivinar el santo asignado. Una de las mamás llevó varias páginas de santos que les íbamos pegando en la espalda. Los niños tenían que ir con otras personas a hacer preguntas para adivinar qué santo les había tocado. Si lo adivinaban, regresaban a pedir otro hasta que se acabaron. El que había adivinado más ganaba.
  • http://familiacatolica-org.blogspot.com.ar/2015/10/nuestra-celebracion-de-todos-los-santos.html

Testimonio de Ankawa Mall Maryam 10 años -Amigos por Irak-




ENLACE RECOMENDADO   :             http://www.sat7kids.com/

  http://amigosdeirak.verboencarnado.net/

¿Cómo ven los niños la guerra en Irak?
Alfa y Omega

La entrevista que le hizo a Myriam una niña iraquí, le cambió la vida

Essam Nagy presenta el programa ¿Por qué es eso? en Sat7 Kids, una televisión infantil católica en árabe con sede en Chipre. La entrevista que le hizo a Myriam, una niña cristiana iraquí que tuvo que huir de su casa, dio la vuelta al mundo. Essam cuenta al Pequealfa más cosas de los niños de Irak, y nos propone una manera muy bonita de ayudarlos

¿Qué haces normalmente en Sat7 Kids?

Tengo un programa de 90 minutos en directo cada semana, que se llama ¿Por qué es eso? Los niños nos mandan preguntas y las respondemos, leemos los mensajes que nos envían, rezamos, y cada día leemos y comentamos un versículo de la Biblia. Yo empecé como actor de otro programa en 2004. Luego empezó este programa, que al principio eran de solo cinco minutos y grabados. Fue haciéndose más largo, y fue el primer programa de Sat7 Kids en emitirse en directo, en 2010.

¿Por qué visitaste Erbil el año pasado?

Un grupo de la televisión fuimos para grabar a los adultos y a los niños que vivían en los campos de refugiados. Estuvimos solo 48 horas, pero me cambiaron la vida. Pensábamos que iba a ser raro, porque en árabe tenemos muchos dialectos y no sabíamos si nos iban a entender. Pero conocían mi programa, y nos abrieron las puertas y sus corazones.

Yo pensaba que nosotros íbamos a llevarles el mensaje de Jesús, pero ellos estaban tan alegres y tan llenos de Jesús que fueron ellos los que nos lo dieron a nosotros. Los adultos estaban más tristes, porque saben que la guerra es un problema serio. Pero los niños tienen esperanza, y debemos animarles para mantener esta paz y que, en el futuro, puedan construir la paz.

¿Cómo es la vida de los niños cristianos desplazados al Kurdistán?

Cuando nosotros llegamos, solo llevaban cuatro meses allí. Vivían en tiendas y muchos todavía no podían ir al colegio. Ahora su situación es un poco mejor, porque viven en casa prefabricadas y la mayoría ya van al colegio. Pero sigue sin tener ni comparación con cómo vivían antes de que llegaran los terroristas del Daesh (el mal llamado Estado Islámico). Sus padres tenían trabajos como maestro, abogado, arquitecto… Tuvieron que dejar todo atrás, e incluso les quitaron la ropa o el dinero que cogieron al huir.

Los niños están contentos y saben ser felices, pero también tienen muchas preguntas. Han perdido a toda la gente conocida que tenían a su alrededor, y también sus iglesias. Están muy unidos a su fe y su herencia cristiana. Hablan árabe, pero su lengua materna es el siriaco, que es muy parecido al arameo, la lengua de Jesús. De hecho, cuando les pregunté cuál era su lengua, me decían Messihi, que significa cristiano. Esto es importante, porque Jesús tuvo que refugiarse en Egipto con María y san José, y ahora estos niños que hablan casi su mismo idioma también son refugiados.

¿Cómo conociste a Myriam?

El día que nos íbamos fuimos a Ankawa Mall, un centro comercial en construcción que su dueño había cedido para acoger a los refugiados. Nada más llegar, me cogió la mano. Le pregunté cómo se llamaba, y me dijo: «Me llamo Myriam y quiero contarte mi historia». «¿Quieres hacerlo ahora?». «No, creo que vas a grabar a otros niños, yo quiero ser la última». Entre grabación y grabación, me volvía a coger la mano. Luego nos sentamos y estuvimos hablando 15 minutos, y también me cantó una canción preciosa. Fue emocionante, y al terminar me eché a llorar. Ella me dijo: «No llores por nosotros. Tú nos das esperanza en la tele. Ahora es nuestro turno de darte esperanza». Myriam tenía tres deseos: volver al colegio, porque siempre había sido la primera de la clase; que el mundo conociera su historia, y reunirse con Sandra, su mejor amiga, que no sabía dónde estaba. No tenía nada de odio, solo la pregunta «¿Por qué?». Pero perdonaba a los terroristas. Es importante saber lo que está ocurriendo, pero más importante es perdonar.

¿Has vuelto a saber algo de ella?

Como fue la última que grabé, luego pude hablar con sus padres, que también son muy creyentes, y nos dimos los teléfonos. Está muy bien, justo ayer hablé con ella. Y ha conseguido sus tres deseos: 15 días después de la entrevista empezó a ir al colegio de nuevo, mucha gente conoce su historia, y también se ha reencontrado con Sandra. Un tiempo después, supimos que Sandra estaba en Beirut, en el Líbano. En Pascua fuimos allí e hicimos un programa con ella, y las dos niñas pudieron hablar por Skype. Estaban encantadas. Ahora Sandra ha vuelto a Erbil con su familia, y como ahora vamos a volver allí vamos a ir a verlas a las dos.

¿Cómo se sienten los niños como Myriam, con todas las dificultades que están viviendo?

Myriam fue la que se hizo más famosa, pero grabamos a muchos más niños que lo vivían de forma parecida. Cuando ves en su cara la fe que tienen, te das cuenta de que es auténtica y de que es así como Jesús quiere que seamos: que confiemos en él a pesar de todas las dificultades. Cuando les preguntaba de dónde salía esa paz que tenían, todos me dijeron lo mismo: «Jesús está en mi corazón». Es muy bonito ver cómo eso surge delante de tus ojos. Como yo soy de Egipto y fui al norte de Irak, que es la antigua Asiria, recordé una cita de la Biblia, de Isaías, que dice que «Asiria vendrá a Egipto y Egipto irá a Asiria; y los egipcios darán culto junto con los asirios. Aquel día Israel, con Egipto y Asiria, será bendición en medio de la tierra». Y es verdad, cuando nosotros fuimos de Egipto a la antigua Asiria nos sentimos bendecidos con las historias de estos niños. Pero que ellos vivan esto así no implica que nosotros no tengamos la responsabilidad de ayudarlos y construir la paz en el mundo.

¿Cómo podemos ayudar a estos niños?

En primer lugar, debéis rezar mucho, porque la oración cambia cosas en el mundo. Hace un tiempo fuimos a Estados Unidos a contar nuestro viaje a Irak, y a toda la gente que venía a vernos les dábamos una tarjeta y les pedimos que escribieran y dibujaran lo que les viniera a la cabeza. ¡Conseguimos 18.000! Una chica dibujó un corazón, y atravesándolo una flecha que unía Estados Unidos e Irak. Es muy bonito que este mensaje de amor esté yendo de Irak a Estados Unidos y viceversa, cuando estos países estaban enfrentados. También en el programa de televisión le pedí a los niños que mandaran sus tarjetas. Tenemos una maleta llena, y se la vamos a llevar a Myriam y a los demás niños como signo de nuestro amor, para agradecerles lo que ellos nos han regalado.

¿Y crees que nuestras cartas les ayudarán?

Cuando terminé mi entrevista con Myriam, me dijo: «Gracias por compadecerte de mí». Para ellos es muy importante saber que alguien les escucha. Espero que, cuando sean mayores, Myriam y otros niños escriban sus historias, y que en ellas puedan decir todo lo que les ayudaron los mensajes de niños de todo el mundo.

Navidad en Erbil

Llegamos a Erbil justo antes de Navidad. En los campos donde vivían podías ver el verdadero espíritu de la Navidad. Nada más llegar, los niños me cogieron de la mano y me llevaron a la tienda de Jesús, un belén que habían hecho con sus propias manos en el campo de refugiados. Esto le llamó la atención a mucha gente, que se preguntaba: «¿Cómo pueden los niños desplazados haber hecho esto; cómo pueden estar tan felices cuando deberían estar tristes?» La respuesta es que habían perdido todo, y lo sabían, pero tenían la paz de Jesús en el corazón.

¡Manda tu carta!

En el Pequealfa y La hora feliz (el programa infantil de Radio María), en colaboración con Ayuda a la Iglesia Necesitada, también queremos llevar nuestro cariño a nuestros hermanos, los niños cristianos de Irak. Les haremos llegar las cartas y dibujos de Navidad que nos enviéis durante noviembre a la dirección Pequealfa: c/ Pasa, 3; 28005 Madrid.

Además, si antes del 11 de noviembre nos enviáis al correo electrónico pequealfa@alfayomega.es un vídeo de menos de 30 segundos, en español o inglés, Essam se lo enseñará de vuestra parte.

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¿QUÉ ES HOLYWINS? Víspera de Todos los Santos-NOCHE DE LAS ESTRELLAS

Desde hace algunos años diversas diócesis, parroquias y comunidades católicas en distintas partes del mundo se han propuesto recuperar el 31 de octubre como la Víspera de Todos los Santos. Así nació la celebración de “Holywins” (la santidad vence), para festejar con niños y jóvenes el llamado universal a la santidad.

Deseamos que Holywins sea una fiesta del Cielo, en la que descubramos que hemos sido creados para el Cielo, para la amistad con Dios, ya aquí en la tierra, que será plena cuando estemos cara a cara con Él en la eternidad. Que el Cielo vive volcado sobre la tierra, ayudándonos a llegar a la meta, a ser santos como Dios es santo. A creer, a celebrar y vivir que Cristo está vivo, ha vencido a la muerte y nos ha hecho participes de su vida inmortal.  


¿QUÉ ES HOLYWINS?


En el año 2002 surge en la diócesis de París la iniciativa "Holywins". Es un juego de palabras que en inglés vendría a ser algo a sí como "la santidad gana". "holy" (santo) y "wins" (vence).
Queremos celebrar, en HOLYWINSla fe que nos enseña nuestra Madre la Iglesiacreo en la comunión de los santos, la resurrección de la carne y en la vida eterna. Hemos sido llamados por Dios a la santidad y al cielo.


algunas ideas.

Descargar documento aquí: 
Ideas sencillas para disfrazarse de santos



Por otro lado, este año la festividad del "Holywins" ha llegado a la red social del whatsapp y se propone a los usuarios difundir la víspera y fiesta de todos los Santos colocando la imagen de un santo en la foto de perfil y compartiendo el siguiente mensaje:
Oye, una idea para usar el Whatsap  como medio transmisor para difundir la FIESTA DE TODOS LOS SANTOS!!!! Pon en tu perfil del Whatsap la foto de tu Santo preferido hasta el uno de Noviembre incluido, FIESTA DE TODOS LOS SANTOS!!! Esa es la Fiesta VERDADERA!! No Halloween!!!! DIFUNDAMOS Y EXTENDAMOS LA FIESTA DE TODOS LOS SANTOS QUE NOS PROTEGEN E INTERCEDEN POR NOSOTROS!!! Pasa el mensaje”.



http://kerygmadiocesisalcala.blogspot.com.es/

https://www.aciprensa.com/

http://www.belendemaria.net//

http://www.belendemaria.net/category/preparacion-de-fiestas/holywins/holywins-2015/


Hagamos la diferencia! Y pongamos la Luz en la oscuridad…
Sumate a nuestra propuesta bajando el material completo para organizar la fiesta haciendo click en estos LINKS o escribinos a belendemaria@reinadelcielo.org
Propuesta de Holywins para Adultos:
                        Para preparar esta mega fiesta, bajate el material de estos Links:
                                                      Propuesta de Holywins para Niños