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29 mar. 2018

EL CENACULO

jesús anticipa en la Cena Pascual el don total que hará de sí mismo con su Muerte y su Resurrección, diciendo sobre el pan y el vino: «Esto es mi cuerpo, esta es mi sangre». El pan y el vino son el signo de su donación a todas las personas de todos los lugares y de todos los tiempos.





Actividad para enseñar sobre la Institución de la Eucaristía a niños...http://familiacatolica-org.blogspot.com.ar/



16 feb. 2018

CAJITA CON PREGUNTAS : EL PREGUNTON

Chic@s: Este es un tarjetero que hice para resumir temas vistos con mis niños de COMUNIÓN. En una cajita llamada "El preguntón", metí las tarjetas con las preguntas y cada niño toma una tarjeta y responde. Las tarjetas las imprimi en hojas de colores. Me ha dado resultado!! Espero les sea útil. 
Y anexo un librito de PASCUA.




Elyzabeth Sifuentes  

RECURSOS PARA CATEQUISTAS

ttps://www.facebook.com/groups/1636547893271807/?ref=group_header

30 oct. 2017

tu amor nos libera de Kamiano


Mt 23,1-12
Tu AMOR no pesa, no aplasta, es pequeño, se escribe en mayúsculas, está en tus manos y es la llave para de nuestra liberación. Tener esta experiencia es fundamental, porque entre las cargas que nos echamos, las que nos echa la sociedad y las que la vida nos pone a veces de por medio, estamos un tanto exhaustos.
Pero ahí estás siempre, Jesús, con la lleva de la libertad, la que abre, la que da posibilidades, la que tiende puentes. ¿Qué haríamos sin ti?
Los fariseos deseando liar al personal. ¡Cuántos liantes de pesos innecesarios! ¡Y qué falta de compromiso!
Tú, Señor, no nos lías, pero quieres que “armemos lío”, que hablemos y vivamos de tu Evangelio.
¡Adelante, es tiempo de llaves, es tiempo de amar!

3 mar. 2017

Cuento sobre adoración : Jim reportándose

Un sacerdote estaba dando un recorrido por la iglesia al mediodía. Al pasar por el altar decidió quedarse cerca de éste, para ver quien había venido a orar. En ese momento se abrió la puerta y el sacerdote frunció el entrecejo al ver a un hombre acercándose por el pasillo. El hombre estaba sin afeitarse desde hacía varios días; vestía una camisa rasgada, tenía el abrigo gastado cuyos bordes se habían comenzado a deshilachar. El hombre se arrodilló, inclinó la cabeza, luego se levantó y se fue. Durante los siguientes días, el mismo hombre, siempre a mediodía, entraba a la Iglesia, se arrodillaba brevemente y luego volvía a salir. El sacerdote, un poco temeroso, empezó a sospechar que se trataba de un ladrón, por lo que un día se puso en la puerta de la Iglesia y cuando el hombre se disponía a salir le preguntó: ¿Qué haces aquí? El hombre dijo que trabajaba cerca y que tenía media hora libre de almuerzo y aprovechaba ese momento para orar. “Solo me quedo unos instantes, sabe, porque la fábrica queda un poco lejos, así que me arrodillo y digo:
“Señor: solo vine nuevamente para contarte Jesús, qué feliz me haces cuando me liberas de mis pecados; no sé muy bien rezar, pero pienso en ti todos los días, así que Jesús, este es Jim reportándose”.
El sacerdote, sintiéndose un tonto, le dijo a Jim que estaba bien y que era bienvenido a la Iglesia cuando quisiera. El sacerdote se inclinó ante el altar, sintió dentro de su corazón derretirse con el gran calor del amor y encontró a Jesús. Mientras lágrimas corrían por sus mejillas, en su corazón repetía la plegaria de Jim :
“Señor, solo vine para contarte cuan feliz me haces cuando me liberas de pecados… no sé orar muy bien, pero pienso en ti todos los días…” “Jesús, este es Juan reportándose”.
Cierto día, el sacerdote notó que el viejo Jim no había vuelto; los días siguieron pasando sin que Jim volviese para orar. Continuaba ausente , por lo que el padre comenzó a preocuparse. Hasta que un día, fue a la fábrica a preguntar por él. Allí le dijeron que él estaba enfermo; que pese a que los médicos estaban muy preocupados por su estado de salud, todavía creían que tenía un chance de sobrevivir. Desde que Jim ingresó en el hospital tuvo muchos cambios; él sonreía todo el tiempo y su alegría era contagiosa. La enfermera no podía entender por qué Jim estaba tan feliz, ya que nunca había recibido flores, ni tarjetas, ni visitas… El sacerdote se acercó al lecho de Jim y la enfermera dijo: “Ningún amigo ha venido a visitarlo; él no tiene a quien recurrir”. Sorprendido, el viejo Jim dijo con una sonrisa: “La enfermera está equivocada porque ella no puede saber que todos los días desde que llegué aquí, al mediodía, un querido amigo mío viene, se sienta aquí en la cama, me agarra de las manos, se inclina sobre mí y me dice:
“Juan, vine para decirte, cuan feliz soy desde que encontré tu amistad. Siempre me gustó oír tus plegarias, pienso en ti cada día… Juan, este es Jesús reportándose”.

te recomiendo los ejercicios IGNACIANOS ESCUCHALOS EN RADIO MARIA ....http://radiomaria.org.ar/programacion/category/ejercicios-ignacianos-2017/

29 sept. 2016

JUBILEO DE LOS CATEQUISTAS

HOMILÍA DEL SANTO PADRE FRANCISCO      

 Plaza de San Pedro Domingo 25 de septiembre de 2016 .


 El Apóstol Pablo, en la segunda lectura, dirige a Timoteo, y también a nosotros, algunas recomendaciones muy importantes para él. Entre otras, pide que se guarde «el mandamiento sin mancha ni reproche» (1 Tm 6,14). Habla sencillamente de un mandamiento. Parece que quiere que tengamos nuestros ojos fijos en lo que es esencial para la fe. San Pablo, en efecto, no recomienda una gran cantidad de puntos y aspectos, sino que subraya el centro de la fe. Este centro, alrededor del cual gira todo, este corazón que late y da vida a todo es el anuncio pascual, el primer anuncio: el Señor Jesús ha resucitado, el Señor Jesús te ama, ha dado su vida por ti; resucitado y vivo, está a tu lado y te espera todos los días. Nunca debemos olvidarlo. En este Jubileo de los catequistas, se nos pide que no dejemos de poner por encima de todo el anuncio principal de la fe: el Señor ha resucitado. No hay un contenido más importante, nada es más sólido y actual. Cada aspecto de la fe es hermoso si permanece unido a este centro, si está permeado por el anuncio pascual. En cambio, si se le aísla, pierde sentido y fuerza. Estamos llamados a vivir y a anunciar la novedad del amor del Señor: «Jesús te ama de verdad, tal y como eres. Déjale entrar: a pesar de las decepciones y heridas de la vida, dale la posibilidad de amarte. No te defraudará». El mandamiento del que habla san Pablo nos lleva a pensar también en el mandamiento nuevo de Jesús: «Que os améis unos a otros como yo os he amado» (Jn 15,12). A Dios-Amor se le anuncia amando: no a fuerza de convencer, nunca imponiendo la verdad, ni mucho menos aferrándose con rigidez a alguna obligación religiosa o moral. A Dios se le anuncia encontrando a las personas, teniendo en cuenta su historia y su camino. El Señor no es una idea, sino una persona viva: su mensaje llega a través del testimonio sencillo y veraz, con la escucha y la acogida, con la alegría que se difunde. No se anuncia bien a Jesús cuando se está triste; tampoco se transmite la belleza de Dios haciendo sólo bonitos sermones. Al Dios de la esperanza se le anuncia viviendo  hoy el Evangelio de la caridad, sin miedo a dar testimonio de él incluso con nuevas formas de anuncio. El Evangelio de este domingo nos ayuda a entender qué significa amar, sobre todo a evitar algunos peligros. En la parábola se habla de un hombre rico que no se fija en Lázaro, un pobre que «estaba echado a su puerta» (Lc 16,20). El rico, en verdad, no hace daño a nadie, no se dice que sea malo. Sin embargo, tiene una enfermedad peor que la de Lázaro, que estaba «cubierto de llagas» (ibíd.): este rico sufre una fuerte ceguera, porque no es capaz de ver más allá de su mundo, hecho de banquetes y ricos vestidos. No ve más allá de la puerta de su casa, donde yace Lázaro, porque no le importa lo que sucede fuera. No ve con los ojos porque no siente con el corazón. En su corazón ha entrado la mundanidad que adormece el alma. La mundanidad es como un «agujero negro» que engulle el bien, que apaga el amor, porque lo devora todo en el propio yo. Entonces se ve sólo la apariencia y no se fija en los demás, porque se vuelve indiferente a todo. Quien sufre esta grave ceguera adopta con frecuencia un comportamiento «estrábico»: mira con deferencia a las personas famosas, de alto nivel, admiradas por el mundo, y aparta la vista de tantos Lázaros de ahora, de los pobres y los que sufren, que son los predilectos del Señor. Pero el Señor mira a los que el mundo abandona y descarta. Lázaro es el único personaje de las parábolas de Jesús al que se le llama por su nombre. Su nombre significa «Dios ayuda». Dios no lo olvida, lo acogerá en el banquete de su Reino, junto con Abraham, en una profunda comunión de afectos. El hombre rico, en cambio, no tiene siquiera un nombre en la parábola; su vida cae en el olvido, porque el que vive para sí no construye la historia. Y un cristiano debe construir la historia. Debe salir de sí mismo para construir la historia. Quien vive para sí no construye la historia. La insensibilidad de hoy abre abismos infranqueables para siempre. Y nosotros hemos caído, en este mundo, en este momento, en la enfermedad de la indiferencia, del egoísmo, de la mundanidad. En la parábola vemos otro aspecto, un contraste. La vida de este hombre sin nombre se describe como opulenta y presuntuosa: es una continua reivindicación de necesidades y derechos. Incluso después de la muerte insiste para que lo ayuden y pretende su interés. La pobreza de Lázaro, sin embargo, se manifiesta con gran dignidad: de su boca no salen lamentos, protestas o palabras despectivas. Es una valiosa lección: como servidores de la palabra de Jesús, estamos llamados a no hacer alarde de apariencia y a no buscar la gloria; ni tampoco podemos estar tristes y disgustados. No somos profetas de desgracias que se complacen en denunciar peligros o extravíos; no somos personas que se atrincheran en su ambiente, lanzando juicios amargos contra la sociedad, la Iglesia, contra todo y todos, contaminando el mundo de negatividad. El 2 escepticismo quejoso no es propio de quien tiene familiaridad con la Palabra de Dios. El que proclama la esperanza de Jesús es portador de alegría y sabe ver más lejos, tiene horizontes, no tiene un muro que lo encierra; ve más lejos porque sabe mirar más allá del mal y de los problemas. Al mismo tiempo, ve bien de cerca, pues está atento al prójimo y a sus necesidades. El Señor nos lo pide hoy: ante los muchos Lázaros que vemos, estamos llamados a inquietarnos, a buscar caminos para encontrar y ayudar, sin delegar siempre en otros o decir: «Te ayudaré mañana, hoy no tengo tiempo, te ayudaré mañana». Y esto es un pecado. El tiempo para ayudar es tiempo regalado a Jesús, es amor que permanece: es nuestro tesoro en el cielo, que nos ganamos aquí en la tierra. En conclusión, queridos catequistas y queridos hermanos y hermanas, que el Señor nos conceda la gracia de vernos renovados cada día por la alegría del primer anuncio: Jesús ha muerto y resucitado, Jesús nos ama personalmente. Que nos dé la fuerza para vivir y anunciar el mandamiento del amor, superando la ceguera de la apariencia y las tristezas del mundo. Que nos vuelva sensibles a los pobres, que no son un apéndice del Evangelio, sino una página central, siempre abierta a todos. 

6 sept. 2016

EL CURA BROCHERO A LOS ALTARES...

El cura Brochero, nació el 16 de marzo de 1840, en Carreta Quemada, en la vecindad de Santa Rosa de Río Primero, Córdoba, Argentina. Su nombre de bautismo fue José Gabriel del Rosario.
En su juventud, siendo seminarista, ayudó a los jesuitas en la catequesis de los hombres en la Casa de Ejercicios. Desde ese momento, los Ejercicios Espirituales fueron siempre su fuerte en su trabajo pastoral.
Cuando fue trasladado a la pequeña Villa del Tránsito, se dedicó con esmero y mucho esfuerzo a construir, con sus propias manos, la capilla y la Casa de Ejercicios. La concurrencia a los primeros Ejercicios cuando se inauguró fue algo jamás visto, llegando a las 900 personas.
Luego construyó un colegio y una casa para misioneros.
El cura Brochero se caracterizó por ser un cura de campo, con gran alma de pastor. En sus últimos días, al visitar a los leprosos y tomar mate con ellos (como siempre solía hacer), se contagió la lepra y falleció por esa enfermedad el 26 de enero de 1914.
Fue beatificado en Córdoba el 14 de septiembre de 2013.


http://blogspot.com/dibujosparacatequesis




Historia Beato Padre José Gabriel Brochero, para niños



4 jul. 2016

la fe un niño !

El P. Patricio Hileman, encargado de formar capillas de Adoración Perpetua en Latinoamérica, compartió el conmovedor testimonio de Diego, un niño de 8 años en México cuya fe en Jesús Sacramentado transformó la realidad de su familia marcada por problemas de maltrato, alcoholismo y pobreza.

La historia ocurrió en Mérida, capital del Estado de Yucatán, México, en la primera capilla de adoración perpetua que establecieron los Misioneros de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento en esa ciudad.

El P. Hileman relató a ACI Prensa que el pequeño escuchó en una de sus charlas “que si se apuntan en la madrugada Jesús los va a bendecir cien veces más”.

“Yo venía hablando de que Jesús invitaba a sus amigos a la Hora Santa. Jesús les dice ‘¿no pueden velar una hora conmigo?’, tres veces se los dice y se los dice en la madrugada”, recordó el sacerdote argentino.

Las palabras del sacerdote hicieron que el niño decidiera apuntarse a las 3:00 a.m. algo que llamó la atención de su madre, a quien le explicó que lo haría porque “quiero que papá deje de tomar, deje de pegarte y dejemos de ser pobres”.

Durante la primera semana la mamá lo acompañó, y en la segunda semana invitó a su papá.

“Al mes de que comenzaron a ir a la Adoración Perpetua. El papá dio el testimonio de que experimentó el amor de Jesús y se sanó” y después “se volvió a enamorar de la mamá en esas horas santas”, señaló el P. Hileman.

El papá dejó de tomar, dejó de pelearse con la mamá y dejaron de ser pobres. Por la fe de un pequeñito de 8 años toda la familia se sanó”, afirmó.

Este es uno de los muchos testimonios de conversión que, según el P. Hileman, ocurren en las capillas de Adoración Perpetua, una iniciativa a cargo de los Misioneros de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento, comunidad de la cual es fundador.

El sacerdote explicó que la historia de esta iniciativa se remonta a 1993 en Sevilla (España), San Juan Pablo II manifestó su deseo de que “cada parroquia del mundo pudiera tener su capilla de adoración perpetua, donde Jesús estuviera expuesto en el Santísimo Sacramento, en una custodia, solemnemente adorado día y noche sin interrupción”.

Recordó también que “San Juan Pablo II hacía 6 horas de adoración por día, sus documentos los escribía con el Santísimo expuesto y una vez por semana pasaba toda la noche en adoración. Ese es el secreto de los santos, ese es el secreto de la Iglesia: estar centrados y unidos a Cristo”.

El P. Hileman lleva más de 13 años encargado de la misión en Latinoamérica, donde ya existen 950 capillas de adoración perpetua.

México lidera la misión con más de 650 capillas.

También están presentes en Paraguay, Argentina, Chile, Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia.

“El mismo Jesús que seguimos adorando, amando, y que nos da la fuerza para poder apreciar cada vez más el sacramento de la Eucaristía”, sostuvo el sacerdote.



Fuente: Aciprensa


28 may. 2016

CORPUS CHRISTI :“UN PAN PARA EL CORAZÓN, UN PAN PARA TODOS”

“UN PAN PARA EL CORAZÓN,
 UN PAN PARA TODOS”

RECURSO

·       Para hoy proponemos realizar una búsqueda del “MEJOR PAN DEL MUNDO”.

·       Animador: Hola!!!  Estamos realizando un concurso, estamos buscando el “MEJOR PAN DEL MUNDO”. Para ello necesitamos la colaboración de algunos chicos con sus Tablet, teléfonos, notebook, etc. Cada chico buscará una consigna distinta que yo le daré.

·       Participante 1 buscará PAN DE ZANAHORIA.
·       Participante 2 buscará PAN DE NARANJA
·       Participante 3 buscara PAN DE LECHE
·       Participante 4 buscará PAN DE BANANA
·       Participante 5 buscará PAN DE BRÓCOLI


Los chicos buscan en sus Tablet, teléfonos, notebook, etc. y leen:

·                 Participante 1 PAN DE ZANAHORIA: es uno de los mejores panes porque da nutrientes a nuestros ojos y nos ayuda a ver mejor a las personas y a las cosas.

·                 Animador: Es bueno este pan, pero no ayuda a ver el corazón de las personas  y sus alegrías y dolores.

·                 Participante 2 PAN DE NARANJA: es muy saludable porque contiene vitamina C, previene los resfríos, podemos aguantar las bajas temperaturas y los fuertes vientos.

·                 Animador: Es bueno este pan, pero no nos da calorcito cuando nos sentimos solos, fríos y aislados.

·                 Participante 3 PAN DE LECHE: es un pan muy rico en calcio para los huesos, nos ayuda a estar firmes y fuertes.

·                 Animador: Es bueno este pan, pero no nos da paciencia y fortaleza cuando las cosas no salen como uno quisiera.

·                 Participante 4 PAN DE BANANA: es un pan muy rico en potasio, nos hace buenos deportistas, podemos correr, saltar y caminar.

·                 Animador: Es bueno este pan, pero no nos ayuda a ser ágiles y rápidos en solidaridad y servicio.

·                 Participante 5 PAN DE BRÓCOLI: es un pan muy rico en vitaminas y minerales, ayuda a la memoria para que podamos recordar todo.

·                 Animador: Es bueno este pan, pero si bien nos ayuda a guardar en la memoria las cosas buenas y lindas, no nos ayuda a olvidar y cicatrizar los dolores y los sufrimientos.

Animador: son buenos estos panes, pero ando buscando un pan al que le dicen “PAN DEL CIELO”. Escuchamos al Padre… a ver si nos puede ayudar.


Sugerencias para la Predicación:

+ Hoy celebramos la fiesta del Corpus Christi.

+ ¿Qué panes habían buscado? Escuchamos las respuestas…

+ El “PAN DEL CIELO”, no está en ninguna panadería o supermercado. Un pan así, sólo Dios lo puede amasar con sus manos de amor.

+ Ese pan es Jesús. Jesús mismo se hizo pan para ser ese alimento que alimenta nuestro corazón porque él mismo comienza a formar parte de nuestra vida. 

+ Jesús en el evangelio hace que un poco de pan con su bendición alcance para todos. Cuando hay amor el pan alcanza para todos y sobra. Por eso Jesús, que es la muestra más grande del amor de Dios, se hace pan para estar en todos, para llegar a todos, para que el mundo se alimente y se llene con su amor.

+ En cada Misa se vuelve a repetir lo que escuchamos hoy: con un poco de pan y la bendición Jesús se hace el pan del cielo; que es para todos, que alcanza para todos y que nos ayuda a tener un corazón como el suyo.


CORPUS CHRISTI-APORTES PARA LA CELEBRACIÓN

Todos comieron hasta saciarse

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas     9, 11b-17

      Jesús habló a la multitud acerca del Reino de Dios y devolvió la salud a los que tenían necesidad de ser curados.
      Al caer la tarde, se acercaron los Doce y le dijeron: «Despide a la multitud, para que vayan a los pueblos y caseríos de los alrededores en busca de albergue y alimento, porque estamos en un lugar desierto.»
      Él les respondió: «Denles de comer ustedes mismos.» Pero ellos dijeron: «No tenemos más que cinco panes y dos pescados, a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta gente.»
      Porque eran alrededor de cinco mil hombres.
      Entonces Jesús les dijo a sus discípulos: «Háganlos sentar en grupos de cincuenta.» Y ellos hicieron sentar a todos.
      Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados y, levantando los ojos al cielo, pronunció sobre ellos la bendición, los partió y los fue entregando a sus discípulos para que se los sirviera a la multitud. Todos comieron hasta saciarse y con lo que sobró se llenaron doce canastas.

      Palabra del Señor.
¡PAN DE LA MISERICORDIA!

Año de la Misericordia

Este año estará enmarcado en el “Tiempo de Gracia” que nos ha propuesto el Santo Padre Francisco “Año Santo de la Misericordia”. El Papa nos dice: “En este Jubileo dejémonos sorprender por Dios. Él nunca se cansa de destrabar la puerta de su corazón para repetir que nos ama y quiere compartir con nosotros su vida. La Iglesia siente la urgencia de anunciar la misericordia de Dios. Su vida es auténtica y creíble cuando con convicción hace de la misericordia su anuncio.” MV N° 25 


RECURSO

Opción 1: teatralizar “LA MISIÓN de las obras de Misericordia”

Opción 2: explicar el evangelio

Materiales previos:
La sugerencia es dramatizar una “Misión en un hogar de abuelos” con los chicos de catequesis, para vivir la experiencia de la obra de misericordia: visitar a los enfermos.

Necesitamos: actores, naipes, caramelos, una torta, cancioneros, guitarra,  otros instrumentos musicales… etc.


Opción 1: “LA MISIÓN de las obras de Misericordia”

Animador: Hola buen día abuelos!!!!!!! Somos de la parroquia “San Francisco”. Y vinimos a visitarlos y les trajimos…..!

Misionero Joaquín: ¡Cartas para jugar un partido de truco!

Misionera Andrea: ¡Una torta para compartir!

Misionero Julio: ¡Estos cancioneros para cantar unas lindas canciones!

Misionera María: Trajimos estos caramelos, como nos habían pedido. Miren que son blanditos.

Animador: ¿Qué les parece si para empezar hacemos una canción?… (Todos se ponen a cantar, acompañando con algunos instrumentos…)

Mientras están cantando irrumpe un abuelo y dice:

Abuelo: ¿Dónde está? ¿Dónde está? ¿Dónde está?

Animador: ¿Dónde está qué cosa?

Abuelo: ¿Dónde está? ¿Dónde está? ¿Dónde está?

Animador: Abuelo no te entendemos…

Abuelo: ¿Dónde está Jesús, nuestro Señor, nuestro alimento? Siempre que vienen de la parroquia nos traen la Comunión.

Animador y misioneros: Se miran y  se dan cuenta que si bien es bueno visitar a los abuelos, se olvidaron traer lo más importante, a Jesús Eucaristía…

Vamos a llamar al Padre….para que venga y traiga a nuestro Señor Jesús.
Fin


SUGERENCIAS PARA LA PREDICACIÓN

+ Hoy celebramos la fiesta del Corpus Christi.

+ El evangelio nos relataba que un día Jesús estaba enseñando y sanando a muchas personas. Cuando llegó la tarde y se aproximaba la hora de comer, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: “Despide a la multitud, para que vayan a los pueblos y caseríos de los alrededores en busca de albergue y alimento”. Jesús les dijo: “Denles de comer ustedes mismos”.

+ La indicación de Jesús dejó sorprendidos a los discípulos: “¿Darles de comer? ¿Cómo podemos alimentarlos? ¿De dónde sacaremos comida para 5000 hombres?

+ Jesús les dijo que trajeran los panes y los peces y que le dijeran a la gente que se sentara. Tomó los cinco panes y los dos pescados y mirando al cielo, los bendijo. Luego partió los panes y se los dio a los discípulos, quienes los repartieron a la gente. Comieron todos hasta saciarse y sobraron 12 canastos.

+ Recordemos lo que teatralizaron… Diálogo con los chicos:
·       ¿Qué ocurrió?
·       ¿Qué llevaron los chicos para compartir?
·       ¿Qué estaban esperando los abuelos, a quién esperaban además de la visita tan linda de los chicos?
·       ¿Por qué creen ustedes que esperaban a Jesús?

+ ¿Por qué Jesús es lo más importante? Jesús es Dios y nos ama con todo su corazón. Tanto nos ama que se quedó sacramentalmente en forma de pan. Nosotros sabemos que cuando lo recibimos y lo adoramos, no es solamente pan lo que vemos sino que es a Jesús mismo.

+ Se quedó en forma de pan porque el Señor nos quiere alimentar, como lo hizo en la multiplicación de los panes, y quiere que nosotros lo llevemos a otros hermanos que están solos, enfermos, tristes.

+ Jesús no quiere estar encerrado, quiere salir, caminar, sanar, consolar, perdonar, acariciar… Jesús es Misionero.

+ Nosotros queremos ser misioneros de la misericordia como Jesús repitiendo sus mismos gestos y palabras. Queremos ser misioneros de la misericordia estando con Jesús en la oración, escuchando y leyendo su palabra, haciendo lo que El nos dice, dando gracias cuando recibimos los alimentos, etc.

+ Queremos ser misioneros de la misericordia en todos lados y en todo momento: desde que nos levantamos, desayunamos, vamos al colegio, jugamos, hacemos las tareas, etc. y no olvidarnos de vivir con Jesús.

+ El Papa Francisco nos dijo “Prefiero un Iglesia accidentada, porque camina y no un Iglesia entumecida por estar encerrada”.


+ Repetimos con los chicos:

13 ene. 2016

CATEQUESIS SOBRE LA EUCARISTIA

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Hoy os hablaré de la Eucaristía. La Eucaristía se sitúa en el corazón de la «iniciación cristiana», juntamente con el Bautismo y la Confirmación, y constituye la fuente de la vida misma de la Iglesia. De este sacramento del amor, en efecto, brota todo auténtico camino de fe, de comunión y de testimonio.
Lo que vemos cuando nos reunimos para celebrar la Eucaristía, la misa, nos hace ya intuir lo que estamos por vivir. En el centro del espacio destinado a la celebración se encuentra el altar, que es una mesa, cubierta por un mantel, y esto nos hace pensar en un banquete. Sobre la mesa hay una cruz, que indica que sobre ese altar se ofrece el sacrificio de Cristo: es Él el alimento espiritual que allí se recibe, bajo los signos del pan y del vino. Junto a la mesa está el ambón, es decir, el lugar desde el que se proclama la Palabra de Dios: y esto indica que allí se reúnen para escuchar al Señor que habla mediante las Sagradas Escrituras, y, por lo tanto, el alimento que se recibe es también su Palabra.
Palabra y pan en la misa se convierten en una sola cosa, como en la Última Cena, cuando todas las palabras de Jesús, todos los signos que realizó, se condensaron en el gesto de partir el pan y ofrecer el cáliz, anticipo del sacrificio de la cruz, y en aquellas palabras: «Tomad, comed, éste es mi cuerpo... Tomad, bebed, ésta es mi sangre».
El gesto de Jesús realizado en la Última Cena es la gran acción de gracias al Padre por su amor, por su misericordia. «Acción de gracias» en griego se dice «eucaristía». Y por ello el sacramento se llama Eucaristía: es la suprema acción de gracias al Padre, que nos ha amado tanto que nos dio a su Hijo por amor. He aquí por qué el término Eucaristía resume todo ese gesto, que es gesto de Dios y del hombre juntamente, gesto de Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre.
Por lo tanto, la celebración eucarística es mucho más que un simple banquete: es precisamente el memorial de la Pascua de Jesús, el misterio central de la salvación. «Memorial» no significa sólo un recuerdo, un simple recuerdo, sino que quiere decir que cada vez que celebramos este sacramento participamos en el misterio de la pasión, muerte y resurrección de Cristo. La Eucaristía constituye la cumbre de la acción de salvación de Dios: el Señor Jesús, haciéndose pan partido por nosotros, vuelca, en efecto, sobre nosotros toda su misericordia y su amor, de tal modo que renueva nuestro corazón, nuestra existencia y nuestro modo de relacionarnos con Él y con los hermanos. Es por ello que comúnmente, cuando nos acercamos a este sacramento, decimos «recibir la Comunión», «comulgar»: esto significa que en el poder del Espíritu Santo, la participación en la mesa eucarística nos conforma de modo único y profundo a Cristo, haciéndonos pregustar ya ahora la plena comunión con el Padre que caracterizará el banquete celestial, donde con todos los santos tendremos la alegría de contemplar a Dios cara a cara.
Queridos amigos, no agradeceremos nunca bastante al Señor por el don que nos ha hecho con la Eucaristía. Es un don tan grande y, por ello, es tan importante ir a misa el domingo. Ir a misa no sólo para rezar, sino para recibir la Comunión, este pan que es el cuerpo de Jesucristo que nos salva, nos perdona, nos une al Padre. ¡Es hermoso hacer esto! Y todos los domingos vamos a misa, porque es precisamente el día de la resurrección del Señor. Por ello el domingo es tan importante para nosotros. Y con la Eucaristía sentimos precisamente esta pertenencia a la Iglesia, al Pueblo de Dios, al Cuerpo de Dios, a Jesucristo. No acabaremos nunca de entender todo su valor y riqueza. Pidámosle, entonces, que este sacramento siga manteniendo viva su presencia en la Iglesia y que plasme nuestras comunidades en la caridad y en la comunión, según el corazón del Padre. Y esto se hace durante toda la vida, pero se comienza a hacerlo el día de la primera Comunión. Es importante que los niños se preparen bien para la primera Comunión y que cada niño la reciba, porque es el primer paso de esta pertenencia fuerte a Jesucristo, después del Bautismo y la Confirmación.
PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles 5 de febrero de 2014