9 may. 2012

MANDAMIENTO DEL AMOR






LIBRO : FATIMA EXPLICADA A LOS NIÑOS...


LIBRO PARA CONTAR LA HISTORIA DE FATIMA A LOS NIÑOS...

ARAMADA BLANCA Y NIDOS DE ORACION









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MATERIAL DE LA HISTORIA DE FATIMA



                                                       CREER,  ADORAR,  ESPERAR  Y  AMAR

 COMO  JACINTA,  FRANCISCO  Y  LUCIA

LOS  PASTORCITOS  DE  FATIMA.



ALJUSTREL, pequeño pueblo situado a unos ochocientos metros de Fatima, Portugal, nacieron los pastorcitos que vieron a la VIRGEN MARIA: Francisco y Jacinta, hijos de Manuel Pedro Marto. También nació allí la mayor de las  videntes, Lucia.

Desde muy temprana edad, Jacinta y francisco aprendieron a cuidarse de las malas relaciones, y,  por tanto, preferían la compañía de  lucia, prima de ellos, quien les hablaba de Jesucristo. , Los tres pasaban el día juntos, cuidando las ovejas, rezando y jugando.

Entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917, a Jacinta, francisco y lucia, les fue concedido el privilegio de ver a la virgen María en Cova de Iría. A partir de esta experiencia sobrenatural, los tres se vieron cada vez más inflamados por el amor de dios y de las almas, lo cual los llevo a tener una sola, aspiración: rezar y sufrir de acuerdo con la petición de la virgen Maria. Extraordinaria fue la forma en que ellos correspondieron a la gracia divina.

Los niños no se limitaron únicamente a ser mensajeros del anuncio de la penitencia y de la oración, sino que, además, dedicaron todas sus fuerzas para hacer de sus vidas un anuncio, mas con sus obras que con sus palabras .durante las apariciones, soportaron, con espíritu inalterable con admirable fortaleza, las calumnias, las malas interpretaciones, las injurias, las persecuciones y  hasta algunos días ellos cuando los amenazaron de muerte respondían : “ si nos matan no importa; vamos a ir al cielo “.



Beato francisco (6-11-1908 / 4-4-1919).

Nació en Aljustrel, a casi 1 kilómetro de Fátima, Portugal. El 11 de junio de 1908, era hijo de Manuel y Olimpia de Jesús Marto, hermano de Jacinta y primo de Lucía.
Cuando ocurrieron los acontecimientos de Fátima, éste pequeño tenía nueve años.
Durante de la primera aparición, Lucía preguntó si Francisco iría al Cielo, y la Señora contesto: "Sí, va a ir al Cielo, pero tendrá que rezar muchas veces el Rosario."
Después de las apariciones Francisco mostraba poco interés en ir a la escuela, frecuentemente les decía a Lucía y a Jacinta al momento de aproximarse al colegio: "Sigan, que yo voy a ir a la iglesia a hacerle compañía al Jesús escondido" (ésta expresión se refiere al Santo Sacramento)
A fines de 1918, Francisco y su hermanita, enfermaron gravemente por una epidemia de bronconeumonía y el 4 de abril de 1919, el niño falleció. Lucía escribió en su libro "Memorias... “al narrar sobre su primo: "Voló al Cielo en los brazos de Nuestra Madre Celestial."
En compañía de su hermana Jacinta y de su prima lucia fue favorecido en tres apariciones de un ángel del cielo y seis de Nuestra Señora.

Francisco era de carácter dócil  y condescendiente .le gustaba pasar el tiempo ayudando al necesitado. Todos lo reconocían como un muchacho sincero, justo, obediente y diligente.

Las palabras del ángel en su tercera aparición: “consuelen a Dios”, dejan una profunda impresión en el alma del pequeño pastorcito.

El deseaba consolar a nuestro señor y a la virgen, que le había parecido estaba muy tristes.

En su enfermedad, francisco confió a su prima: ¿nuestro señor aun estará triste?? Tengo tanta pena que el este así. Le ofrezco cuanto sacrificio puedo “.

En la víspera de su muerte, se confesó y comulgó con los más santos sentimientos. Después de 5 meses de casi continuo sufrimiento, el 4 de abril de 1919, primer viernes, las 10:00 a.m., murió santamente el consolador de Jesús.

El 13 de mayo del 2000 el Papa Juan Pablo II la proclamó beato en Fatima, Portugal.



Beata Jacinta: (3-10-1910 / 20-02-1920).

También nació en Aljustrel, a casi un kilómetro de Fátima, Portugal. El 11 de marzo de 1910. Era hija de Manuel y Olimpia de Jesús Marto, hermana de Francisco y prima de Lucía. Cuando ocurrieron los sucesos de Fátima, tenía siete años, era la menor de los tres niños. Jacinta después de haber tenido la visión del infierno, se ofreció completamente a la salvación de las almas .Poco tiempo después de las apariciones enfermo, primero junto su hermano en la epidemia de bronconeumonía, después se le declaró una pleuresía purulenta, luego de dos meses de internación la llevaron nuevamente a su hogar, pero los médicos encontraron que tenia una inflamación abierta y ulcerosa en el pecho. Más tarde le diagnosticaron tuberculosis. Fue internada en el hospital de Lisboa en donde la Santísima Virgen se le apareció en varias oportunidades. Jacinta en su agonía ofrecía sus sufrimientos por los pecadores. Falleció en la noche del 20 de febrero de 1920.

Francisco y Jacinta Martos estuvieron enterrados en el cementerio municipal de Fátima, hasta que los trasladaron a la Basílica de Nuestra Señora a principios de la década de 1950.

A pesar de ser la mas joven de los tres pastorcitos, fue tal vez la más privilegiada. Vio con sus compañeros tres veces un ángel del cielo, y seis veces a Nuerstra señora. Además de eso, ella sola  fue favorecida con varias apariciones especiales de Ntra. Sra. y del Santo Padre. Su vida se resume en hacer todos los sacrificios posibles para la convertir pecadores y desagraviar el Corazón Inmaculado de Maria. El 13 de mayo del 2000 el Papa Juan Pablo II la proclamó beata en Fatima, Portugal.

Jacinta era de clara inteligencia; ligera y alegre. Siempre estaba corriendo, saltando o bailando. Vivía apasionad por el ideal de convertir pecadores, a fin de arrebatarlos del suplicio del infierno, cuya pavorosa visión tanto le impresiono.

Una vez exclamó: ¡que pena tengo de los pecadores! ¡Si yo pudiera mostrarles el infierno ¡

Murió santamente el 20 de febrero de 1920, en el hospital de Lisboa.



Beata Lucia Do Santo:

Nació en Aljustrel, a casi 1 kilómetro de Fátima, Portugal. El 22 de marzo de 1907, hija de Antonio y María Rosa Dos Santos. Prima de Francisco y Jacinta. Desde la primera aparición de la Virgen tuvo que soportar muchos sufrimientos, porque era criticada y se dudaba de ella. Los sacerdotes de la parroquia de Fátima insinuaron que ella podría ser un "pequeño instrumento del demonio". Por todo esto la niña sentía mucho temor en regresar al lugar de las apariciones, pero pudo vencerlo ante el pedido de sus primos y regresó a la Cova de Iría, como la Santísima Virgen se lo había solicitado. Uno de sus mayores dolores fue cuando a Virgen le dijo que se llevaría muy pronto al Cielo a Francisco y a Jacinta y le expresó que ella permanecería en la tierra, para difundir la devoción al Corazón Inmaculado de María. En 1921, Lucía fue enviada al convento de las Hermanas Dorotea de Villar en Oporto, por decisión del Obispo de Leiria, tenia entonces 14 años. En 1928, se convirtió en religiosa y en 1946, ingresó al convento de las Hermanas Carmelitas de Coimbra, Portugal. Tomo el nombre de María Lucía del Inmaculado Corazón, pero es más conocida como la Hermana Lucía.
La Santísima Virgen María se manifestó a Lucía cuando ella era postulante, y le reveló la promesa de los Cinco Primeros Sábados, cinco años después, en Junio del 1929, tuvo la visión de la Trinidad, con la petición de la consagración Rusia.

La familia esta llamada a ser cuna de santidad.

+La  vida de santidad que francisco y Jacinta vivieron desde las apariciones de nuestra señora hasta el final de sus vidas, tuvo como base la vida familiar.

Ellos eran niños comunes y corrientes, con virtudes naturales y también con imperfecciones, sin embargo, la educación que les brindaron sus padres fue el fundamento y base para que la obra que el Señor quería realizar en ellos llegase a dar los frutos que dio en sus vidas.

Muchos santos nacieron y crecieron en el seno de una familia santa. En sus hogares se respiraba un ambiente enteramente cristiano fundamentado en una sólida honestidad natural. Era una familia de pastores, de gente sencilla y muy creyente, que tenían, muy dentro de sus corazones, al señor y que su deseo era inculcar a sus hijos la misma fe y los mismos valores que ellos por su parte practicaban.

Fueron los padres de francisco y Jacinta los que prepararon el terreno de sus corazones, y, por esta razón cuando llegaron las gracias extraordinarias por parte del señor, ya el terreno estaba listo para ser sembrado y para producir los frutos abundantes de generosidad y entrega que dieron cada  uno de sus niños.

La vida  de los pastorcitos de fatima fue una vida sencilla y pobre, se enriquecían en su casa, día a día, en valores y en espíritu cristiano.

La principal educación se da en el seno de la familia.

¿Consideras importante la formación de los niños en el amor a dios y en los valores cristianos?

¿Te preocupas por ello con tus hijos, ahijados, sobrinos…?

¿Les hablas de  dios en tu hogar, o no tienes tiempo para ello?



   La  santidad es propia de todos los tiempos,  Y tu también estas llamado a ella.

La santidad es resultado de la misma colaboración del hombre con la gracia de dios.  La santidad no es, una cosa extraña a nuestra vida y a nuestros tiempos,  sino  propia de todos los tiempos y a la que todos los  cristianos  somos llamados somos llamados.

No hay que juzgar la santidad como una ausencia absoluta de imperfección.

La santidad consiste en el amor, en la caridad. Este amor, esta caridad, fue cubriendo de a poco la vida de los pastorcitos de fatima, quienes se entregaron dóciles en las manos del alfarero para que el pudiera tallar, en ellos, su santa voluntad.

El señor te llama a la santidad, como lo hizo con los pastorcitos. Ellos respondieron generosamente entregando dócilmente sus vidas en las manos del creador.

 Medita por algunos minutos, este llamado…

¿Cómo le estas respondiendo al señor con tu propia vida?

¿Sientes que realmente vives escuchando esta llamada y tratando de discernir lo que el señor te  pide?



Vive y transmite los valores: verdad, pureza, y piedad.



Francisco y Jacinta comenzaron a hacer amistad con su prima Lucia, ella les enseñaba lo que sabia del catecismo, mientras cuidaban el rebaño y también se encontraban con otros niños.

Un día, un niño acuso a otro de haber dicho palabras poco convenientes, y la mama de Jacinta y francisco lo reprendió severamente:

-         esas cosas feas no se dicen. Es pecado. Jesús no ama a los que pecan, si no se confiesan.

Los corazones  de los pastorcitos de fatima fueron formados por sus padres con un amor a:

LA VERDAD: en su educación familiar era una norma formal, no mentir.

Por ser fieles a esto, los niños tuvieron que sufrir mucho, cuando les decían que la historia de las apariciones había sido inventada por ellos.

Precisamente para no mentir, ellos se mantuvieron fieles a sus afirmaciones acerca de lo que habían visto y oído.

LA PUREZA: en las  conversaciones, en los juegos, era honesto, delicado y puro.

LA PIEDAD: era característico de todos los miembros de la familia: la oración, la misa dominical, la recepción de los sacramentos. Todo hecho con gran reverencia y amor a dios.

A pesar de su escasa formación, los padres trataban de que sus hijos vivieran los valores del evangelio.



El amor verdadero se cimienta en el sufrimiento.

La amistad profunda que ligaba a los pastorcitos,  además de los lazos de sangre y los juegos pudieron ir compartiendo el entusiasmo al dar los primeros pasos hacia el sagrario.

Se incremento en ellos a partir  de sus visitas al sagrario, la  piedad, la mortificación y la unión, compartieron una misma vocación y de la que fueron mas tarde  protagonistas.

Lucia ya crecidita se convirtió en pastora y tuvo que abandonar largas horas de juego que tenían juntos, fue así que sus primos pidieron permiso para poder acompañarla y guardar y cuidar  sus propias ovejas.

De esta manera pudieron seguir  disfrutando de su amistad, de los juegos y de su crecimiento en la fe.

A partir de las apariciones comenzaron a ser requeridos por la gente y esta amistad profunda fue probada y purificada por el sufrimiento. La enfermedad en el caso de Jacinta, sin poder gozar de la compañía de su prima y la muerte de francisco también a causa de una enfermedad.



Creer, adorar, esperar  y amar…como francisco, Jacinta y lucia.

Era uno de los últimos días de junio de 1916. Los tres niños apacentaban las ovejas al pie de la colina de cabeco.

Sorprendidos por una ráfaga de viento, miraron instintivamente hacia el llano para ver que sucedía, pues el tiempo era completamente sereno.

Por encima de los olivos, observan una inmensa luz con una especie de silueta humana, que se dibujaba en el aire y se dirigía hacia ellos.

Era completamente blanca, y parecía un joven de cristal atravesado por los rayos del sol.

Cuando llego junto a los niños, les dijo con dulzura.



Ángel –NO TEMAN. SOY EL ANGEL DE LA PAZ. RECEN CONMIGO.



Entonces se puso de rodillas, inclino su frente hasta casi tocar el suelo y repitió tres veces:



Ángel: -¡Dios mio, creo, adoro, espero y te amo!

               Te pido perdón por los que no creen, no adoran, por los que no esperan ni te aman.

              -¡Dios mió, creo, adoro, espero y te amo!

               Te pido perdón por los que no creen, no adoran, por los que no esperan ni te aman.

              -¡Dios mió, creo, adoro, espero y te amo!

               Te pido perdón por los que no creen, no adoran, por los que no esperan ni te aman.



Impulsados por un movimiento independiente de su voluntad, los tres niños se postrernaron como el y repitieron las palabras que le habían oído pronunciar.

Luego el ángel se levanto y añadió:



Ángel: - ¡recen así!  Los sagrados corazones de Jesús y de Maria se conmoverán por su oración.



…Y el misterioso joven desapareció.

La presencia de dios se sentía de una manera tan profunda y tan intima, que pudieron ni hablar ni entre ellos. El ángel preparo los corazones de los niños para las posteriores apariciones de la virgen.  Y con su dulzura, y con su paz les regalo una preciosa catequesis en su primera visita!



                    Ofrece continuamente a Dios oraciones y sacrificios.



Dos meses después, nuestros amiguitos estaban en el huerto de la casa de lucia, detrás del pozo, gozando de la calma y la soledad que allí encontraban. De pronto  el misterioso visitante de cabeco volvía a estar junto a ellos y les dijo:



Ángel: - ¿que hacen aquí ‘? …¡recen, recen mucho ¡!los sagrados corazones de Jesús y de Maria tienen respecto a ustedes , designio de misericordia..

               Ofrezcan continuamente a dios oraciones y sacrificios.



Entonces lucia les pregunto:



Lucia: _ ¿como hemos de hacer sacrificios?



Ángel: de todas las cosas pueden hacer hacer un sacrificio y concedérselo al señor en reparación de tantos pecados con los que es ofendido, y como súplica por la conversión de los pecadores…

Sobre todo acepten con resignación los sufrimientos que el señor les envié.



Estas palabras penetraron en el alma de los niños como una luz que les hacia comprender cuanto los amaba dios y cuanto quería ser amado.

Así, desde ese instante, los tres pastorcitos se dedicaron a ofrecer al señor todo cuanto los mortificaba.



Ama de corazón a nuestro señor.

Por agradar a Jacinta, que había preferido un juego a otros, un día jugaban los tres juntos a la prendas.

En este juego, quien gana puede hacer lo que quiera con aquel que ha perdido. Ese día, perdió Jacinta, y lucia – que había ganado el juego-, le pidió que besara a uno de sus primos.



Jacinta: - no; eso no, pídeme otra cosa. ¿Porque no me pides que bese a nuestro señor, que esta allí?

Y señaló el crucifijo que estaba sobre un muro.

Lucia: - tienes razón…súbete a la silla, tráelo aquí y, de rodillas, dale tres besos, uno por francisco, uno por ti y otro por mi.

Jacinta: y llendo a descolgar el crucifijo, le bezo con fervor y llena de alegría.

 Después, contemplando mirando la imagen del salvador con profunda atención, pregunto:

Jacinta _ ¿porque el buen Jesús esta clavado en una cruz?

Lucia: porque murió por amor a nosotros

Jacinta y francisco: cuéntanos eso…

Lucia: y lucia comenzó a contar

Al oír los sufrimientos de nuestro señor, Jacinta, la más sensible, se estremeció y lloro.

Jacinta: -¡pobre nuestro señor ¡ ¡¡ ya no pecare mas !! No quiero que Jesús sufra ¡!

A penas si tenía  5 años…



Añora recibir a Jesús oculto en la hostia.

Lucia  ya había tomado su primera comunión y podía comulgar al asistir a misa. Francisco y Jacinta no tenían la misma suerte, porque ellos todavía no habían  sido admitidos a la santa mesa. Jacinta  se habituó a llamarlo  el huésped divino del tabernáculo.

Una vez, la señora marto condujo a sus pequeños a ver la procesión de corpus christi. Jacinta no perdió de vista a los niños que- vestidos de angelitos- tiraban flores al paso del señor sacramentado.

Al año siguiente, lucia y Jacinta pidieron formar parte del cortejo.

 Maria- la celadora- les enseño como tirar flores  a Jesús- hostia  y como comportarse.

Jacinta: ¿y veremos a Jesús?

Maria: - si, lo lleva el señor párroco.

Cuando llego el día tan deseado, las dos primas se encontraban al pie del altar con una canasta de flores.

Ante la señal convenida, lucia y otros ángeles comenzaron a tirar las flores, Jacinta las guardo celosamente en su canastita, no arrojo ninguna, lo único que hizo fue no apartar la mirada del sacerdote que llevaba la custodia.

Después de la ceremonia, lucia  le pregunto a Jacinta:

Lucia: ¿porque no has echado las flores a Jesús ¿?

Jacinta: - ¡porque no lo he visto

-         …y tú ¿has visto al niño Jesús?

Lucia: tu todavía no sabes que el niño Jesús del a hostia no se ve, porque se esconde y, de esa manera, podemos recibirlo en la comunión…

Francisco y Jacinta compartían la misma curiosidad y deseo, y pidieron a lucia que eles enseñara.



Vive en oración a través de las distintas ocupaciones del día.

Cada mañana después del desayuno, los pastorcitos rezaban un padre nuestro y un Ave Maria, en honor del ángel de la guarda para que no los deje ni de noche ni de día, y vaya siempre en nuestra compañía.

Luego se dirigían con lucia hacia el lugar elegido para pastar las ovejas.  Las ovejas caminaban a pasos lentos, al tintineo alegre de sus cencerros. Por el camino les gustaba  trepar, a través de un trozo caído de algún cerco, pasaban su lengua golosa por el pasto prohibido.

La vigilancia de los pastores debía obligar a las ovejas menos dóciles a reunirse con las demás y no salirse del buen camino. Después de unas dos horas, llegaban al pasto declarado como propio. Se detenían, buscaban una sombra para la comida del mediodía y allí las resguardaban, luego los tres pastores jugaban a algo que no impidiera la guarda del rebaño.

Al mediodía, indicado por el ángelus del campanario de fatima, descolgaban las provisiones y disfrutaban de sus almuerzos.

Después de la comida, lucia, francisco y Jacinta no se olvidaban de rezar el rosario.

Las dos mamas recomendaban esta devoción a sus hijos.

Llegaban a la hora de cenar…

Después de un día largó, los hijos rezaban con sus padres, las plegarias de la noche, que, de cada hogar  campesino, se elevaba a dios al final de una larga jornada de trabajo.



Ten anhelo del cielo.

Un día cuando los tres pastores ya se habían convertido el objeto de curiosidad publica, dos señoras preguntaron a francisco

Señoras: que profesión deseas  tener cuando seas  mayor: ¿molinero?, ¿militar?,¿sabio? ,

Francisco: -no, señoras!

Señoras:- ya se lo que tu quieres ser: sacerdote...Dar misa, predicar la palabra de dios y a nuestra señora…, rezar en la iglesia… ¿no es verdad francisco ‘???

Francisco: no señora, no quiero ser sacerdote.

Señoras: - entonces  ¿que quieres ser?

Francisco: no quiero ser nada. Quiero morir e ir al cielo. Para ver a los Ángeles, a Dios y a Nuestra Señora que es tan bella.

Ir al cielo era la ambición para este pastorcito que renuncio a todo aquí abajo, y su deseo era tan vivo, que hasta el misterio de la muerte, tan terrible para los niños, lejos de horrorizarlo le atraía.



Ten como francisco un corazón generoso, desprendido y conciliador.

Francisco tenía 9años. Poseía una corpulencia desenvuelta y comunicaba una dulce mirada, pensativo, silencioso, y discreto, había hecho grandes progresos, si hubiera podido ir a la escuela.

De manera dulce, manifestaba un temperamento calmo, dócil, pacifico, conciliador, a diferencia de su hermana que era bastante caprichosa y muy viva.

En los juegos si alguien le discutía sus derechos, cedía inmediatamente y sin resistencia, contentándose con decir: - si crees que has ganado, pues bien, a mi me da igual. Jamás se peleaba. Cuando en el juego se producía algo que no le agradaba, dejaba de jugar sin más, incluso aceptaba que le quitaran las cosas. Lucia lo consideraba demasiado bueno y para corregirlo, ponía a prueba su paciencia. Era amigo de los pájaros, les desmigajaba su pan para que no pasaran hambre.

La bondad de su corazón se manifestaba mas aun con los seres humanos, no podía verlos sufrir.

Decía – me hace daño al corazón. A pesar de su edad y de su educación rudimentaria, tenia una gran delicadeza de conciencia.

Y realmente mostraba poseer energía, cuando se trataba de evitar pecar. Era perfectamente obediente y vivía estrechamente unido a su hermana pequeña, con la que compartía los sentimientos piadosos como ella, rogaba con fervor.



Ama la creación y contempla como todo el universo revela y alaba al señor.

En 1917, Jacinta solo tenía 7 años. Inteligente y viva; alma llena de  delicados sentimientos, gozaba de un gran corazón, y Dios la había dotado de un carácter dulce y tierno que la hacia amable y afectuosa.

Amaba a sus ovejas, las cuales las llamaba con el nombre que había puesto a cada una. Le gustaba atrapar a los corderos recién nacidos, y acariciarlos, mientras los besaba.

A veces de regreso, durante el camino, llevaba en brazos al más pequeño de los corderos.

Un día, iba así en medio de su rebaño, y…

Francisco le pregunto:- ¿porque caminas en medio de las ovejas?

Jacinta: para hacer como nuestro señor. En una estampa que me han dado, Jesús esta en medio de un rebaño y tiene una oveja entre sus brazos.

Disfrutaba escuchando el eso de su voz en el fondo de los valles. Solía repetir toso el Ave Maria, gritando la palabra siguiente, solo cuando la anterior ya había sido repetida por el eco, y, de esta forma, las montañas oraban a la santa Virgen.

Amaba las estrellas. Por la noche, contemplaba, largo tiempo, la puesta del sol y, con sus compañeros se divertía contando las estrellas, a medida que aparecían.

Jacinta bautizo a la luna “la lámpara de los Ángeles “

El sol era “la lámpara de Nuestro Señor “.

Jacinta decía: - la lámpara de la virgen me gusta todavía mas que la de Jesús, porque no arde y no ciega.

Francisco: -no Jacinta, ninguna lámpara es tan hermosa como la de nuestro señor…



Atraviesa con firmeza las sombras de las dudas. El señor te guiara. (13 de julio y 19 de agosto)



Los niños estaban siendo atormentados por sus propios familiares que nos les creían acerca de las apariciones, y que, además, estaban indignados al suponer que los niños mentían.

Habían intentado persuadirlos con amenazas y hasta con castigos físicos. Pero los niños sostenían la verdad contra viento y marea.

Había llegado el momento de enfrentarse  con el señor cura, y se los amenazaba con que este también los castigaría. Sin embargo, después de escuchar a lucia, el cura dijo a su madre:

Cura:- a mi no me parece que todo esto venga del cielo. Cuando nuestro señor se comunica a las almas, les recomienda habitualmente que lo expliquen todo a su confesor o a su párroco. Esta niña se encierra en un mutismo. Esto pudiera ser un engaño del demonio. El tiempo nos dará a conocer la verdad…

Lucia: cuanto hizo sufrir esta reflexión a Lucia! Hasta se escondía de sus primos, pero un día les comunicó sus temores.

Ellos comenzaron a argumentar acerca de que ello era imposible, pero el temor y la duda de lucia crecían a pasos agigantados. Ella les había comunicado que la próxima aparición, no asistiría.

Los pequeños se angustiaron, pero se dispusieron a orar, la “Señora” se encargaría de resolver la cuestión.

La noche del 12 lucia  sostuvo su negativa de asistir, pero sus primos le anunciaron que ellos cumplirían con la promesa realizada a la señora. No obrante el 13, unos minutos antes de partir  francisco y Jacinta volvieron a recurrir a su prima, quien, finalmente, accedió a acudir a la cita. El encuentro con la señora se realizo, y la misma lucia expreso tiempo después:

Gracias al cielo, esta nueva visita de Maria disipo todas las tinieblas de mi alma y volví a encontrar la paz.



Lo que mas me ha gustado es ver a dios en esa luz que ella nos ha puesto en el pecho…

Francisco:

De las santas impresiones que las visitas del ángel y de la señora han dejado en el espíritu de los tres pastorcitos, no todas han impresionado igual.

Encanto a francisco, el sentimiento que lo obsesionaba, de forma particular, era la belleza de los espíritus bienaventurados, la suavidad de la presencia divina y la tristeza de ver a un dios tan hermoso ofendido por el pecado.

Con frecuencia, dejaba que sus compañeras guardaran las ovejas o que jugaran solas, y el se alejaba para orar.

Se absorbía en el recuerdo  de esa luz en la que se sintieron sumidos.

El afirmaba: me gusta mucho ver al ángel; mucho mas que a nuestra señora. Pero lo que mucho mas me ha gustado es ver a dios en esa luz que ella nos ha puesto en el pecho…

¡Pero que pena que esta tan triste Dios!...¡si pudiera consolarlo ¡!, en esa luz que es dios, era como si estuviéramos en llamas, pero no ardíamos…¡como es dios!! ¡es tan hermoso, tan bueno, que no podemos decirlo ¡!



Ten valor para anunciar a nuestro señor y a nuestra madre. (Tercera aparición)

A partir de la tercera aparición de nuestra madre, la señora como le llamaban los niños, el odio de los sectarios se volvió mas intenso.

Al acercarse el 13 de agosto, los pastorcitos fueron visitados por una de las autoridades del pueblo, quien les aviso que el señor cura deseaba hacerles unas preguntas, y luego los llevarían a la cova de iría para su encuentro con  la señora.

Sin embargo, los niños fueron raptados y sometidos a toda clase de prisiones para que confesaran “el secreto que les había conferido la señora “.

No pudiendo con ellos, unos guardias los reprendieron y encerraron en el calabozo; en el cuan junto con otros detenidos rezan el rosario. No logrando nada con ellos los amenazan con colocarlos en una olla de agua hirviendo, y se los iban llevando de uno haciéndoles creer que los otros ya estaban muertos ( aunque los dejaban en una habitación contigua sin hacerles daño ).

Lloraron, por se comportaron con una valentía increíble.

Finalmente, los condujeron el 14, a pasar la noche a la casa del subprefecto y el 15 fueron devueltos a sus casas.

La gran pena de los pastorcitos fue  haber faltado a la cita con la señora que era el 13 de cada mes, pero ella los consoló.



Siente sed por salvar las almas en peligro del infierno. (Visión del infierno)

El 13 de julio de 1917, los pastorcitos, se encontraron, por tercera ves con la señora.

En sus visitas anteriores, les había pedido que asistieran allí todos los días 13 durante seis meses, que rezaran el rosario todos los días y que aprendieran  a leer.

Le había adelantado que ha francisco y a Jacinta se los llevaría muy pronto al cielo, pero que lucia se quedaría un tiempo mas aquí para propagar la devoción al inmaculado corazón de Maria.

Y les había preguntado si estaban dispuestos a ofrecer oraciones y sacrificios por la conversión de los pobres pecadores...a lo que nuestros amigos respondieron con suma generosidad de corazón…

Pero, esta vez la señora “fue mas allá”,- cuenta lucia en sus memorias - ,” nuestra señora separo las manos, el has de luz que se proyectaba de ellas pareció penetrar en la tierra, y nos vimos como dentro de un gran mar de fuego. Dentro de este mar, estaban sumergidos, negros y ardientes los demonios, y las almas en forma humana, semejantes a brasas transparentes.

Esta visión duro solo un instante, y tuvimos que agradecer a nuestra señora, que nos hubiera adelantado que iríamos al paraíso. De otra manera, creo q que hubiéramos muerto de terror y de miedo.

La virgen nos dijo con ternura:

Has visto el infierno, donde van a  terminar las almas de los pobres pecadores. Para salvarlos, el señor quiere instituir en el mundo la devoción de mi Corazón Inmaculado. Y añadió: cuando recen el rosario, al final de cada decena, digan: “OH Jesús mió, perdona nuestras culpas, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las mas necesitadas de tu misericordia.”



Es preciso que te enmiendes y pidas perdón por tus pecados. ( 6 aparición )

Llego finalmente, el 13 de octubre de 1917.los tres pastorcitos acudieron a sus ultima cita acompañados por miles y miles de personas que se habían acercado a Cova de Iría.

En el momento señalado, la señora apareció y lucia le pregunto:

Lucia: ¿quien eres señora y que deseas de mi ‘?

Maria: - soy la virgen del rosario. Deseo que, en este lugar, se levante una capilla en mi honor.

Por sexta vez, recomendó el rezo del rosario todos los días…

Lucia:- ¡tendría que pedirte tantas cosas!

Maria:- concederé unas, otras, no… es preciso que los hombres  se enmienden y pidan perdón de sus pecados.

Y luego con aire de tristeza, prosiguió:

- que no ofendan mas a nuestro señor, que ya es demasiado ofendido.

Estas palabras hirieron profundamente el alma de los videntes, que guardaron un perturbable recuerdo de la expresión de dolorosa tristeza que se había manifestado en el rostro de la señora, cuando los pronunciaba.



Conviértete en un discípulo fiel, fervoroso y lleno de amor.

La señora de Cova de Iria, en estas conversaciones cuyo contenido exacto quizás solo conozcamos en el cielo, fue para nuestros tres pastorcitos fue una maestra incomparable  de vida espiritual.

Les enseño la doble ciencia necesaria a todo cristiano: la de la oración y la del sacrificio.

Lucia, francisco y Jacinta eran, para con esta piadosa amiga, discípulos fieles, fervorosos, llenos de amor.

Ella, poseyendo plenamente sus corazones, podía obtener de ellos todo lo que es posible en niños de esta edad.

Verdad es que ella los había ido preparando para recibir sus propias lecciones, por medio del ángel que, con antelación, les envió.

El enviado de nuestra señora les enseño el arte de orar con fervor, de orar por aquellos que no oran, de  repara por aquellos que no reparan, que no tienen fe ni amor. El ángel les ha dicho: oren así…

Y adivinaron que no solo se trataba de imitar su actitud de postración total, sino, sobre todo, del fervor y el impulso de su oración.



Consuela  a nuestro señor.

Jacinta y francisco siguieron su vida normal después de las apariciones. Lucia empezó a ir a la escuela tal como la virgen se lo había pedido, y Jacinta y francisco iban también para acompañarla.

Cuando llegaban al colegio, pasaban primero por la iglesia para saludar al señor. Más, cuando era tiempo de empezar las clases, francisco conociendo que no habria de vivir mucho en la tierra, le decía a Lucia:

Francisco: - vallan ustedes al colegio, yo me quedare aquí con Jesús escondido. ¿Que provecho me hará aprender a leer, si pronto estaré en el cielo?

Dicho esto, francisco se iba tan cerca como era posible del  sagrario. Cuando lucia y Jacinta regresaban por la tarde, encontraban a francisco en el mismo lugar, en profunda oración y adoración. De los tres niños, francisco era el contemplativo y fue, tal vez, el que más  se distinguió en su amor reparador  Jesús en la eucaristía.

Después de la comunión recibía de las manos del ángel, decía: yo sentía que dios estaba en mí, pero no sabía como era.

En su vida, resalta la verdadera y apropiada devoción Católica a los ángeles, a los santos y ala Santisima Virgen. El quedo asombrado por la belleza y la bondad del ángel y de la madre de Dios, pero el no se quedo ahí. Todo eso lo llevo a encontrarse con Jesús.

Francisco quería ante todo, consolar a dios, tan ofendido por los pecados de la humanidad. Durante las apariciones, era esto lo que lo impresiono al joven.

Mas que nada, francisco quería ofrecer su vida para aliviar al señor a quien el había visto tan triste, tan ofendido. Incluso sus  ansias de ir al cielo fueron motivadas únicamente por el deseo de poder consolar a dios. Con firme propósito de hacer aquello que agradase a Dios, evitaba cualquier especie de pecado y siendo aun tan pequeño, comenzó a  aproximarse frecuentemente al sacramento de la  reconciliación.





Jacinta

El corazón inmaculado de Maria es el camino seguro que te conducirá al sagrado corazón de Jesús.

A través  de la gracia que había recibido y con la ayuda de la virgen, Jacinta, tan ferviente en su amor a dios y a los hombres, fue consumida por una sed insaciable de salvar a las pobres almas en peligro del infierno.

La gloria de dios, la salvación de las almas, la importancia del papa y de los sacerdotes, la necesidad y el amor por los sacramentos, todo esto era de primer orden en su vida.

Ella vivió el mensaje de Fatima para la salvación de las almas alrededor del mundo, demostrando un gran espíritu misionero.

Jacinta tenia una devoción muy profunda que la llevo a estar muy cerca del corazón Inmaculados de Maria. Este amor la dirigía, siempre y de una manera profunda, al sagrado corazón de Jesús.

Jacinta asistía a la santa misa diariamente y tenía un gran deseo de recibir a Jesús en la Santa Comunión, en reparación por los pobres pecadores.

Nada le atraía más que el pasar tiempo en la presencia real de Jesús eucarístico. Decía con frecuencia:

Jacinta: - cuanto amo estar aquí, es tanto lo que le tengo que decir a Jesús.



Con un celo inmenso, Jacinta se separaba de las cosas del mundo para dar toda su atención a las cosas del cielo.

Buscaba el silencio y la soledad par darse a la contemplaron.



Jacinta le decía a lucia:

Jacinta: - ¡cuanto amo a nuestro señor. A veces, siento que tengo fuego en el corazón, pero que no me quema!.



El corazón inmaculado de Maria siempre está contigo. (13 de junio)

Ya en la segunda aparición, la madre del cielo les había adelantado a francisco y a Jacinta que pronto la acompañarían al cielo.

Sin embargo, el mensaje para lucia era muy claro. La señora les advirtió:

Maria (dice a Lucia): - en cuanto a ti, has de quedarte mucho tiempo aquí abajo.

                                      Jesús quiere servirse de ti para que me hagas conocer y amar.

                                      Quiere establecer en el mundo la devoción a mi inmaculado corazón.

Lucia: llena de congoja por ser separada de sus confidentes amigos…

-         ¿debo quedarme sola aquí abajo?

Maria: - no hija mía… ¿te hace esto sufrir mucho ¿?...no te desanimes. No te abandonare nunca. Mi Corazón Inmaculado será tu refugio y el camino que te conducirá a  Dios.



Ora por el santo padre, sucesor de cristo como cabeza de la iglesia.

Después de la visión del infierno y del anuncio del fin de la guerra, la Virgen les da a conocer las características de los castigos que habían  de seguirse, si no se  hacia lo que ella pedía, las palabras de la Virgen fueron:

Cuando vean una noche iluminada por una luz desconocida, sepan que es la señal que dios a de que va a castigar al mundo por sus crímenes, por medio de la guerra, del hambre y de persecuciones a la iglesia y al santo padre… el santo padre tendrá mucho que sufrir…

Mas adelante, Jacinta recibió dos revelaciones personales que sor lucia contó de la siguiente manera:

Jacinta sentía, además, una gran necesidad de ofrecer sacrificios por el santo padre. A ella se le había concedido el ver en una visión los sufrimientos tan duros del sumo pontífice. Ella cuenta:

Jacinta: “– yo le he visto en una casa muy grande, arrodillado, con el rostro entre las manos, y lloraba. Afuera había mucha gente; algunos tiraban piedras, otros decían imprecaciones y palabrotas “.

 En otra ocasión, mientras que en la cueva del monte rezaban la oración del ángel, Jacinta se levanto rápidamente y llamo a su prima:

Jacinta: -¡mira ¡! ¿No ves muchos caminos, senderos y campos llenos de gente que llora de hambre y no tiene nada que comer… y al santo padre, en una  iglesia al lado del corazón de Maria, rezando?

Desde estos acontecimientos los pastorcitos llevaron en sus corazones, al santo padre y rezaban constantemente por el...



La humildad es la virtud más grande ante los ojos de Dios.

Un día se dirigía tranquilamente ala carretera, vieron que se detenía un gran auto delante de ellos con un grupo de señoras y señores, elegantemente vestidos.

Francisco: - mira, vendrán a visitarnos comento…

Jacinta: ¿nos vamos?

Lucia: imposible sin que o noten, sigamos andando y verán que no nos conocen.

Los señores: pararon - ¿son de Aljustrel?

Lucia: si, señores.

Los señores: ¿conocen a los tres pastorcitos a los cuales se les ha aparecido la virgen ¿?

Lucia: si los conocemos

Los señores:- ¿sabrían decirnos donde viven ¿?

Lucia: tomen ustedes este camino y allí abajo tuerzan hacia la izquierda, les indicaba sus casas.

Los visitantes marcharon  dándoles las gracias, y ellos, contentos, corrieron a esconderse.



Vigila tu comportamiento al estar junto a otros.

 Francisco  les recordaba a sus compañeras. Al salir de la escuela, a Lucia le agradaba regresar junto con otros compañeros: chistes  y bromas eran el gran tema de sus conversaciones.

Un día, francisco, al encontrar  a este grupo, escucho unas palabras que no le agradaron; no tardo en decírselo a lucia:

Francisco: ¿porque vas acompañada de todas esas niñas…? Esto te pone en ocasión de ofender a dios. Al salir de la escuela deberías ir a arrodillarte a los pies de Jesús en la iglesia; y después volver rápidamente a la casa.

Con el tiempo, vemos que nuestra señora escucho la oración de francisco por su prima, quien fue alejándose, poco a poco, de esas compañías que no la favorecían en su relación con el señor y en su camino de santidad.



Contempla como Francisco.

Francisco no nació siendo contemplativo, su padre recuerda que una o dos veces rehusó decir sus oraciones, porque estaba teniendo un momento de rebeldía.

También fue francisco el que les quería enseñar a Jacinta y a  lucia la forma rápida de rezar rosario diciendo sola la primera parte de la oración, sin embargo, después de las apariciones, francisco se convirtió en aquel que siempre estaba rezando el rosario.

El pudo haber sido el que encabezaba el grupo de los videntes, no obstante, que el último.

Por los designios misteriosos de dios, parecía también el menos protegido por la gracia: lucia ve a nuestra señora y habla con ella; Jacinta, ve, oye , pero no habla, francisco solamente ve, no oye ni habla con la virgen.

Cuando ocurrió la primera aparición de la virgen, a lucia y a Jacinta, se les prometió inmediatamente el cielo; a francisco, se le puso una condición:…tiene que rezar muchos rosarios.

Quizá la virgen hizo esto porque era medio perezoso para la oración; y dios permitió que esto fuera así ya que esta condición impuesta por nuestra señora introdujo a francisco en una profunda vida de oración y lo llevo a no ser meramente un repetidor del santo rosario sino, más bien, un contemplador de los misterios.

Francisco parece recompensado con la gracia interior intensa de comprender el dolor del señor, a causa de los pecados de los hombres y la entrega total y generosa de su vida para consolar al señor, al que vio tan triste.



                  Deja transformar  por el señor tu vida y tu corazón.

Si miramos la vida de los pequeños pastorcitos podemos ver como fue en aumento la transformación de sus vidas.

Entrevistada sor lucia sobre el carácter de Jacinta, ella  respondió:

Yo solo puedo decirle lo que yo sentía cuando estaba en su compañía, y puedo describirle cualquier manifestación externa de los sentimientos de otras personas. Lo que yo sentía usualmente es lo se sentiría en la presencia de una persona santa que se comunicaba con dios en todo momento.

Su comportamiento era siempre serio, modesto, y amable. Ella parecía manifestar la presencia de dios en todas sus acciones, como una persona de edad virtud avanzada y no como una niña.

Nunca observe en ella  esa excesiva frivolidad o entusiasmo infantil por los juegos y las cosas bonitas común en los niños, esto es, después de las apariciones.

Antes de las apariciones era caprichosa  y sensible ante la menor contrariedad en el juego era suficiente para enojarse y apartarse del juego., y para que volviera a jugar, era necesario permitirle hacer todo a su gusto y hacer como ella quería. Después de las apariciones, todo esto desapareció, Jacinta cambio completamente:

Dice lucia: no puedo decir que otros niños corrían tras ella como lo hacían conmigo, quizás esto se debía a que ella no sabía canciones ni historias para enseñarles y para entretenerlos, o quizás porque la serenidad de su comportamiento era superior a la de su edad.

Si algún  niño o adulto hacia algo que no estaba totalmente correcto, ella corregía diciendo que: “… no  ofendieran a dios que ya estaba demasiado ofendido…”






Aprender a sufrir con alegría la enfermedad y los dolores.

Francisco  y Jacinta progresaron en el camino de la santidad, pasaron sus días en ardiente expectativa de entrar en el cielo. Y de hecho, su espera no se prolongo.

El 23 de diciembre de 1918, francisco cayo gravemente enfermo por una epidemia de bronco-pulmonía. Pero a pesar de malestar  no disminuyo en nada su fervor por hacer sacrificios. Para febrero de 1919 desmejoro visiblemente y no volvió a levantarse, sufrió con intima alegría, su enfermedad y sus grandísimos dolores, en sacrificio a dios.

Como lucia le preguntaba si sufría: Francisco: bastante, pero no me importa. Sufro para consolar a nuestro señor y en breve ire al cielo.

El 2 de  después de hacer ayuno recibió la comunión con gran lucidez de espíritu y pide.

Después de esto pidió perdón a todos por cualquier disgusto que les hubiese ocasionado.

A lucia y Jacinta les añadió: yo me voy al paraíso; pero desde allí pediré a Jesús y al virgen para que las lleve también pronto allá arriba.

El 4 de abril, con una sonrisa angelical, sin agonía, sin gemido, expiro dulcemente. No tenía aun 11 años.



Ama como Jacinta.

Jacinta sufrió mucho la muerte  de su hermano. Poco después de esto, ella también enfermó de forma mas  complicada  que francisco. Un día declaro a lucia:

-         la Virgen ha venido a verme y me pregunto si quería seguir convirtiendo pecadores. Responda que si, y ella añadió que ire pronto a un hospital y que sufriré mucho, pero que lo padezca todo por la conversión de los pecadores, en reparación de las ofensas cometidas contra su corazón y por amor a Jesús. Dijo que mama me acompañara pero que luego me quedare sola. Y así fue                       





Los pastorcitos no son beatificados por haber visto a la Santisima Virgen, ellos son beatificados por haber vivido de forma heroica las virtudes cristianas, por haber respondido de forma heroica a la misión que les fue dada por el señor a través de su Madre.

Los niños si son capaces, de vivir el reto del evangelio y Se convertirse en un ejemplo a seguir e imitar.