14 mar 2020

3er Domingo de Cuaresma Ciclo A

Vicaría para Niños
Arzobispado de Buenos Aires



“Jesús, danos de esa agua


PRIMERA LECTURA
El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones
por el Espíritu Santo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma         5, 1-2. 5-8

     Hermanos:
     Justificados, entonces, por la fe, estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo.
     Por él hemos alcanzado, mediante la fe, la gracia en la que estamos afianzados, y por él nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.
     Y la esperanza no quedará defraudada, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que nos ha sido dado.
     En efecto, cuando todavía éramos débiles, Cristo, en el tiempo señalado, murió por los pecadores.
     Difícilmente se encuentra alguien que dé su vida por un hombre justo; tal vez alguno sea capaz de morir por un bienhechor.
     Pero la prueba de que Dios nos ama es que Cristo murió por nosotros cuando todavía éramos pecadores.

     Palabra de Dios.


SALMO               94, 1-2. 6-9

R.
 Cuando escuchen la voz del Señor,
no endurezcan el corazón.


¡Vengan, cantemos con júbilo al Señor,
aclamemos a la Roca que nos salva!
¡Lleguemos hasta él dándole gracias,
aclamemos con música al Señor! 
R.

¡Entren, inclinémonos para adorarlo!
¡Doblemos la rodilla ante el Señor que nos creó!
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros, el pueblo que él apacienta,
las ovejas conducidas por su mano. 
R.

Ojalá hoy escuchen la voz del Señor:
«No endurezcan su corazón como en Meribá,
como en el día de Masá, en el desierto,
cuando sus padres me tentaron y provocaron,
aunque habían visto mis obras.» 
R.


VERSÍCULO ANTES DEL EVANGELIO     Cf Jn 4, 42. 15

Señor, Tú eres verdaderamente el Salvador del mundo;
dame agua viva para que no tenga más sed.


EVANGELIO
Versión más breve

El manantial que brotará hasta la vida eterna

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan   4, 5-15. 19b-26. 39a. 40-42

     Jesús llegó a una ciudad de Samaría llamada Sicar, cerca de las tierras que Jacob había dado a su hijo José. Allí se encuentra el pozo de Jacob. Jesús, fatigado del camino, se había sentado junto al pozo. Era la hora del mediodía.
     Una mujer de Samaría fue a sacar agua, y Jesús le dijo: «Dame de beber.»
     Sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar alimentos.
     La samaritana le respondió: «¿Cómo? ¿Tú, que eres judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?» Los judíos, en efecto, no se trataban con los samaritanos.
     Jesús le respondió: «Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice: "Dame de beber", tú misma se lo hubieras pedido, y él te habría dado agua viva.»
      «Señor, le dijo ella, no tienes nada para sacar el agua y el pozo es profundo. ¿De dónde sacas esa agua viva? ¿Eres acaso más grande que nuestro padre Jacob, que nos ha dado este pozo, donde él bebió, lo mismo que sus hijos y sus animales?»
     Jesús le respondió: «El que beba de esta agua tendrá nuevamente sed, pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más volverá a tener sed. El agua que yo le daré se convertirá en él en manantial que brotará hasta la Vida eterna.»
     «Señor, le dijo la mujer, dame de esa agua para que no tenga más sed y no necesite venir hasta aquí a sacarla.» «Señor, veo que eres un profeta. Nuestros padres adoraron en esta montaña, y ustedes dicen que es en Jerusalén donde se debe adorar.»
     Jesús le respondió: «Créeme, mujer, llega la hora en que ni en esta montaña ni en Jerusalén se adorará al Padre. Ustedes adoran lo que no conocen; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos. Pero la hora se acerca, y ya ha llegado, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque esos son los adoradores que quiere el Padre. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad.»
     La mujer le dijo: «Yo sé que el Mesías, llamado Cristo, debe venir. Cuando él venga, nos anunciará todo.»
     Jesús le respondió: «Soy yo, el que habla contigo.»
      Muchos samaritanos de esta ciudad habían creído en él. Por eso, cuando los samaritanos se acercaron a Jesús, le rogaban que se quedara con ellos, y él permaneció allí dos días. Muchos más creyeron en él, a causa de su palabra. Y decían a la mujer: «Ya no creemos por lo que tú has dicho; nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es verdaderamente el Salvador del mundo.»

     Palabra del Señor.

O bien a modo de diálogo

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan     4, 5-15. 19b-26. 39a. 40-42

NARRADOR
Lectura del Santo Evangelio según san Juan. En aquel tiempo Jesús llegó a una ciudad de Samaría llamada Sicar, cerca de las tierras que Jacob había dado a su hijo José. Allí se encuentra el pozo de Jacob. Jesús, fatigado del camino, se había sentado junto al pozo. Era la hora del mediodía. Llega una mujer de Samaría a sacar agua, y Jesús le dice:

JESÚS
-Dame de beber.

NARRADOR
Sus discípulos se habían ido al pueblo a comprar comida. La samaritana le dijo:

SAMARITANA
-¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?

NARRADOR
Porque los judíos no se tratan con los samaritanos. Jesús le contestó:

JESÚS
-Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, le pedirías tú, y él te daría agua viva.

SAMARITANA
-«Señor, no tienes nada para sacar el agua y el pozo es profundo. ¿De dónde sacas esa agua viva? ¿Eres acaso más grande que nuestro padre Jacob, que nos ha dado este pozo, donde él bebió, lo mismo que sus hijos y sus animales?».

JESÚS
-El que beba de esta agua tendrá nuevamente sed, pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más volverá a tener sed. El agua que yo le daré se convertirá en él en manantial que brotará hasta la Vida eterna.

SAMARITANA
-Señor, dame de esa agua para que no tenga más sed y no necesite venir hasta aquí a sacarla. Veo que eres un profeta. Nuestros padres adoraron en esta montaña, y ustedes dicen que es en Jerusalén donde se debe adorar».

JESÚS
-Créeme, mujer, llega la hora, y ya ha llegado, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque esos son los adoradores que quiere el Padre.

NARRADOR
Entonces le dijo la samaritana

SAMARITANA
-Yo sé que el Mesías, llamado Cristo, debe venir. Cuando él venga, nos anunciará todo.

NARRADOR
Y Jesús se dio a conocer diciendo:

JESÚS
-Soy Yo, el que habla contigo

NARRADOR
Palabra del Señor.



APORTES PARA LA CELEBRACIÓN


“Jesús, danos de esa agua

INTRODUCCIÓN

La Cuaresma es el tiempo litúrgico en el cual se invita a la conversión. La Cuaresma dura 40 días. El color litúrgico de este tiempo es el morado. No se reza el “Gloria”, ni se canta el “Aleluia”.


VIDEO

Ver antes de la Misa o en catequesis: https://www.youtube.com/watch?v=Sf_dGBjk99A

SIGNO

Luego de la homilía (o cuando sea oportuno), se puede invitar a que algunos niños y adultos se acerquen hacia la pila bautismal o una fuente y se hagan la señal de la cruz con el agua. Otra opción es pasar por los bancos bendiciendo con agua a las personas. Mientras tanto se puede cantar: CD: 2007 Semana Santa, Pascua y Pentecostés “ES COMO UN RÍO” N° 10 - www.vicarianiños.org.ar


RECURSO

Opción 1: Dramatización: “LA SAMARITANA”

Opción 2: Explicar el Evangelio


Dramatización: “LA SAMARITANA”


Materiales previos
Una animadora representará a la “Samaritana” y otro animador a “Jesús”. Necesitamos: un aljibe, cántaro con agua y ropa apropiada de época.

Idea
Representar el diálogo del evangelio.


SUGERENCIAS PARA LA PREDICACIÓN

Diálogo con los chicos: hace un rato realizaron una representación, ¿qué sucedió? Escuchar las respuestas…

Junto con el sacerdote que dialoga con los chicos se reconstruye el Evangelio:
Jesús estaba muy cansado y se sentó junto al pozo de Jacob, en ese momento apareció una mujer samaritana y Jesús le pidió de beber. Recordemos que los judíos no se hablaban con los samaritanos y menos aún con las mujeres. Jesús venció los prejuicios y comenzó el diálogo. Pero Jesús tiene algo más valioso que dar. ¿Recuerdan lo que le dice a la mujer?...
“… pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más volverá a tener sed…” es “… manantial que brotará hasta la Vida eterna.”

+ Muchas veces descubrimos que nos envuelve una ansiedad por tener cosas, o que todos me quieran o tener muchos amigos o por ser feliz… y no conseguimos todo lo que queremos y nos ponemos mal.

+ La verdadera alegría y felicidad está en dejarnos amar por Jesús y recibir su amor infinito. El secreto para vivir sin sed material es responderle al amor que nos tiene con fe, creyéndole, abriéndole el corazón para que me trasforme y viva en mí.

+ Pensemos de nuevo en Jesús y la Samaritana, que desproporción entre lo que pide Jesús, agua del pozo, y lo que nos puede dar “el agua viva”…

+ Es la misma desproporción que vivimos cuando nos bautizamos. El día de nuestro bautismo Dios viene con todo su amor a nuestras vidas, nos regala su presencia para siempre en nuestros corazones. Desde ese día somos personas nuevas iluminadas por Dios.

+ En el bautismo, como dice San Pablo: “el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo” para que seamos distintos.

Vamos a pedirle hoy al Señor, en este tiempo de Cuaresma, tiempo de conversión interior, que nos dispongamos a recibir el Agua Viva que Jesús nos ofrece, como lo hizo con la samaritana, sin reparar en su vida anterior.

+ Le decimos: “Jesús, danos de esa agua”
·         Para contagiar tu paz…
·         Para ser solidarios…
·         Para decir la verdad…
·         Para renovar nuestro bautismo…
·         Para ser felices de verdad…
·         Para cuidar la naturaleza…
·         Agregar otros…


ACTO PENITENCIAL

 

Luego de cada monición se puede cantar: “Hoy te pedimos perdón” o “Papá del cielo”: www.vicarianiños.org.ar

* Jesús, que nos das el agua de la Vida. Te cantamos… o bien Señor, ten piedad.

* Jesús, que nos das el agua que nos renueva. Te cantamos… o bien Cristo, ten piedad.

* Jesús, que nos das el agua que nos hace hombres nuevos. Te cantamos… o bien Señor, ten piedad.


ORACIÓN DE LOS FIELES

A cada intención respondemos: DANOS SEÑOR, EL AGUA VIVA…

1. Te pedimos el agua que nos renueve interiormente para anunciar a todos el mensaje de la salvación. Oremos

2. Te pedimos la alegría, la paz y la fortaleza, para todas las personas que están pasando momentos difíciles. Oremos

3. Te pedimos defender la vida inocente desde la concepción. Oremos

4. Te pedimos por todos nosotros, para que en esta Cuaresma cambiemos nuestro corazón, por un corazón solidario, manso y tierno. Oremos


ORACIÓN COLECTA

Padre del cielo,
te pedimos en esta Cuaresma,
ser fieles a tus enseñanzas.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,
y es Dios, por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios y Padre bueno
junto con el pan y el vino,
ofrecemos nuestras vidas,
para que sean gratos a tus ojos
y nos alcancen la salvación.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te damos gracias Padre bueno,
porque por medio de tu Hijo Jesús,
nos regalas el agua viva,
que colma nuestro espíritu con tu amor.
Él que vive y reina por los siglos de los siglos.


PREFACIO
La Samaritana

V. El Señor esté con ustedesR. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.R. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno,
por Cristo, Señor Nuestro.

Él mismo, cuando pedía a la Samaritana
que le diera de beber,
ya había infundido en ella el don de la fe;
y si quiso tener sed de la fe de esa mujer
fue para encender en ella el fuego de su amor divino.

Por eso, te damos gracias
y proclamamos tu grandeza
cantando con los ángeles:

Santo, Santo, Santo…


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