Mostrando entradas con la etiqueta PPA FRANCISCO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PPA FRANCISCO. Mostrar todas las entradas

3 mar. 2017

El ayuno verdadero es ayudar a a los demás !!!

03/03/2017 – El ayuno verdadero es socorrer al prójimo, el falso mezcla la religiosidad con las especulaciones sucias y los sobornos de la vanidad. Así se expresó el Papa Francisco en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. Las lecturas del día se refieren al ayuno, es decir – explicó el Papa – “a la penitencia que estamos invitados a hacer en este tiempo de Cuaresma” para acercarnos al Señor. A Dios le agrada “el corazón penitente”, dice el Salmo, “el corazón que se siente pecador y que sabe que es pecador”.
En la primera lectura – tomada del Libro del Profeta Isaías – Dios reprocha la falsa religiosidad de los hipócritas que ayunan mientras se ocupan de sus propios negocios, oprimen a los obreros y se pelean “golpeando con puños inicuos”: por una parte hacen penitencia y, por otra, realizan injusticias, haciendo “negocios sucios”. En cambio, el Señor pide un ayuno verdadero, atento al prójimo:
“El otro es el ayuno ‘hipócrita’ – es la palabra que usa tanto Jesús –  es un ayuno para hacerse ver o para sentirse justo pero mientras tanto he hecho injusticias, no soy justo, exploto a la gente. ‘Pero yo soy generoso, haré una buena ofrenda a la Iglesia’… ‘Pero dime, ¿tú pagas lo justo a tus empleadas domésticas? ¿A tus empleados les pagas en negro? ¿O como dice la ley, para que puedan dar de comer a sus hijos?’”.
Francisco relató un hecho ocurrido inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial al padre jesuita Pedro Arrupe, cuando era misionero en Japón. Un rico hombre de negocios le entregó una donación para su actividad evangelizadora, pero con él estaban un fotógrafo y un periodista. El sobre contenía sólo diez dólares:
“Esto es lo mismo que nosotros hacemos cuando no pagamos lo justo a nuestra gente. Nosotros recibimos de nuestras penitencias, de nuestros gestos de oración, del ayuno, de la limosna, recibimos un soborno: el soborno de la vanidad, del hacernos ver. Y eso no es autenticidad, es hipocresía. Por eso cuando Jesús dice: ‘Cuando recen háganlo a escondidas, cuando den la limosna no hagan sonar la trompeta, cuando ayunen no se hagan los melancólicos’, es como si dijera: ‘Por favor, cuando hacen una obra buena no reciban un soborno de esta obra buena, es sólo para el Padre’”.
El Obispo de Roma citó asimismo al Profeta Isaías, quien relata que el Señor dice a los hipócritas cuál es el ayuno verdadero. Palabras que parecen dichas “para nuestros días”:
“‘¿Acaso no es más bien éste el ayuno que quiero: romper las cadenas inicuas, desatar los lazos del yugo, poner en libertad a los oprimidos y romper toda opresión? ¿‘Acaso no consiste en compartir el pan con el hambriento, hacer entrar en casa a los pobres,  a los sin techo, vestir a uno que ves desnudo sin descuidar a tus parientes?’. Pensemos en estas palabras, pensemos en nuestro corazón, en cómo ayunamos, rezamos y damos las limosnas. También nos ayudará pensar en lo que siente un hombre después de una cena que ha pagado 200 euros, por ejemplo, y regresa a su casa y ve a un hambriento y ni lo mira y sigue caminando. Nos hará bien pensar en esto”.
Fuente: News.va
Con el miércoles de ceniza comenzamos la Cuaresma, 40 días de preparación para la celebración de la Pascua. En este tiempo, la Iglesia nos invita a vivir con especial intensidad el ayuno, la oración y la caridad.
El ayuno tiene como objetivo vaciar nuestro corazón para llenarlo de algo mas valioso. Es una necesaria limpieza del alma para darle lugar a la grandeza para la que Dios nos ha creado.
Ayuna de juzgar a otros; descubre a Cristo que vive en ellos.
Ayuna de palabras hirientes; llénate de frases sanadoras.
Ayuna de descontento; llénate de gratitud.
Ayuna de enojos; llénate de paciencia.
Ayuna de pesimismo; llénate de esperanza cristiana.
Ayuna de preocupaciones; llénate de confianza en Dios.
Ayuna de quejarte; llénate de aprecio por la maravilla que es la vida.
Ayuna de las presiones que no cesan; llénate de una oración que no cesa.
Ayuna de amargura; llénate de perdón.
Ayuna de darte importancia a ti mismo; llénate de compasión por los demás.
Ayuna de ansiedad sobre tus cosas; comprométete en la propagación del Reino.
Ayuna de desaliento; llénate del entusiasmo de la fe.
Ayuna de pensamientos mundanos; llénate de las verdades que fundamentan la santidad.
Ayuna de todo lo que te separe de Jesús; llénate de todo lo que a El te acerque.

15 feb. 2017

María no protagonizó nada, “discipuleó” toda su vida.



Palabras del  Papa Francisco en el  Santuario del Quinche-Ecuador el 8 de junio de 2015....

(...)pensaba en María. Dos palabras de María, acá me está fallando la memoria pero no sé si dijo alguna otra ¿eh? Hágase en mí, bueno sí, pidió explicaciones, de que porqué la elegían a ella al ángel ahí, ese hágase en mí. Y otra palabra, hagan lo que él les diga. María no protagonizó nada, “discipuleó” toda su vida. La primera discípula de su Hijo y tenía consciencia de que todo lo que ella había traído al mundo era pura gratuidad de Dios, consciencia de gratuidad. Por eso, hágase, hagan que se manifieste la gratuidad de Dios, religiosos, religiosas sacerdotes, seminaristas, todos los días vuelvan, hagan ese camino de retorno hacia la gratuidad con que Dios los eligió. Ustedes no pagaron entrada, para entrar al seminario, para entrar a la vida religiosa. No se lo merecieron. Si algún religioso, sacerdote o seminarista o monja que hay aquí cree que se lo mereció que levante la mano. Todo gratuito. Y toda la vida de un religioso, de una religiosa, de un sacerdote y de un seminarista que va por ese camino y bueno, ya que estamos digamos, y de los obispos, tiene que ir por este camino de la gratuidad, volver todos los días Señor hoy hice esto, me salió bien esto, tuve esta dificultad, todo esto, pero todo viene de Dios, todo es gratis. Esa gratuidad, somos objeto de gratuidad de Dios. Si olvidamos esto lentamente nos vamos haciendo importantes, y mirá vos ¿eh? qué obras que está haciendo o mirá vos a este, lo hicieron obispo de tal lugar, qué importante, o a este lo hicieron monseñor o a este... y ahí lentamente nos vamos apartando de esto que es la base, de lo que María nunca se apartó, la gratuidad de Dios. Un consejo de hermano, todos los días, en la noche quizás es lo mejor, antes de irse a dormir, una mirada a Jesús y decirle: “Todo me lo diste gratis” Y volverse a situar, entonces cuando me cambian de destino o cuando hay una dificultad no pataleo porque todo es gratis no merezco nada, eso hizo María( ....)

sigueeeee.......

24 dic. 2015

“Tres lugares” de la vida diaria para celebrar mejor la Navidad, según el Papa Francisco:


“Estamos llamados a detenernos en los ‘lugares’ del estupor. ¿Y cuáles son estos lugares del estupor en la vida cotidiana? Son tres. 
El primer lugar es el otro, en el cual reconocer a un hermano, porque desde que se produjo el Nacimiento de Jesús, cada rostro lleva impresas las semblanzas del Hijo de Dios...
Otro lugar del estupor en el que, si miramos con fe, experimentamos precisamente el estupor es la historia. Tantas veces creemos que la vemos por el lado justo, y en cambio corremos el riesgo de leerla al revés.
Un tercer lugar del estupor es la Iglesia: mirarla con el estupor de la fe significa no limitarse a considerarla sólo como una institución religiosa, sino sentirla como una Madre que, aun entre manchas y arrugas – ¡tenemos tantas! – deja translucir los lineamientos de la Esposa amada y purificada por Cristo Señor... Una Iglesia que sabe reconocer los muchos signos de amor fiel que Dios le envía continuamente…”
20 Dic. 2015.

8 nov. 2015

¿porque sufren los niños? Papa Francisco ...no te lo pierdas !!!!


¡Gracias por compadecerte de mi! this frase la DIJO La Niña Llamada Mirian Que esta En un campo de Refugiados !!! no resuena te?


                                               esta un esta en todos los idiomas !!!!

27 oct. 2015

¿ Te estas dejando Misericordiar por Jesus ?


"Déjate misericordiar" "Invita a las personas que se llenan de culpas y escrúpulos a dejarse perdonar y envolver por la ternura del Padre Dios".





No sólo tiene que ver con la misericordia, que en él más que una palabra es un sentimiento, sino que tiene directamente que ver con su lema, [elegido por misericordia]"Miserando atque eligendo",el lema se refiere a la elección que hizo Jesús de Mateo, un cobrador de impuestos, y se traduce como "lo miró con misericordia y lo eligió" o "amándolo lo eligió"..
Vuelvo a recordar  notas y un párrafo de su discurso del 17 de abril. “Dejémonos abrazar por la misericordia de Dios, confiemos en su paciencia que siempre nos da tiempo, tengamos el coraje de regresar a su casa, de vivir en las heridas de su amor , dejándonos amar por El, de encontrar su misericordia en los sacramentos. Sentiremos así su ternura, tan bella, sentiremos su abrazo y seremos nosotros también capaces de misericordia, de paciencia, de perdón”.


27 jul. 2015

VOCABULARIO DEL PAPA FRANCISCO: HAGAN LIO

4. “Hagan lío”, porque la Buena Noticia no es silenciosa…


“Hacer lío” es una expresión común en boca de los argentinos. “Hacen lío” los niños cuando gritan, los hinchas cuando celebran un triunfo, los adolescentes lo hacen de buena gana en sus dormitorios ignorando los auriculares. “Hacen lío” los estudiantes cuando festejan que se recibieron, pero también “hacen lío” las manifestaciones que convierten en un infierno la ciudad de Buenos Aires, bloqueando las calles para protestar; o los que quieren hacerse escuchar a toda costa, a veces con el típico bombo que el mismo Papa hizo entrar a la audiencia con los jugadores de fútbol argentinos, provocando no poco revuelo en el protocolo vaticano. “Hacer lío”, entonces, es un término corriente, que el Papa utilizó en su diálogo con los jóvenes en Río de Janeiro. Pero lo hizo de una manera peculiar. “Quisiera decir una cosa. ¿Qué es lo que espero como consecuencia  de la  Jornada de la Juventud? Espero lío. (…) quiero lío en las diócesis, quiero que se salga afuera, quiero que la Iglesia salga a la calle (…)”.
Quiere que haya lío, alboroto, ruido, movimiento, que los jóvenes reclamen espacio en la sociedad, y por qué no, también en la Iglesia. Las iglesias están apagadas –parece decir el Papa argentino- cuando los cristianos no “hacen lío” , cuando los sacerdotes no salen al encuentro de las “ovejas” que le han sido confiadas. Y la existencia misma no tiene la sal de la buena masa de evangélica memoria.
La idea de que la Casa de Dios debe abrir sus puertas no es nueva. Es tan vieja como el cristianismo. El “hagan lío” de Francisco es para que las puertas de las iglesias estén siempre abiertas de par en par y puedan dar refugio a la humanidad dolorida del pueblo de Dios en camino por el mundo. Pero también para que desde adentro del lugar de culto se pueda salir para llevar al mundo, a todos, el tesoro que custodia.
“Hagan lío”, no se queden callados, repitió cuando volvió a Roma, ya dentro de los muros vaticanos. La Buena Noticia no es silenciosa. Nos está pidiendo que no nos quedemos callados. No lo estuvo Jesús cuando echó a los mercaderes del templo o cuando querían lapidar a la adúltera. “Háganse escuchar”, es otra forma de referirse a lo mismo. Un protagonismo, un hacerse ver, pero con algo positivo adentro. Y que no involucra solamente a la Iglesia.
En un clima de enfrentamiento político que se creía superado desde hace décadas en la sociedad argentina, donde incluso familias, amigos y colegan han dejado de hablarse o frecuentarse solamente por diferencias de opinión política, donde empezando por los políticos hay muchos que quieren sacarse una foto con “Francisco” y hasta los enemigos de un tiempo hoy son –realmente es el caso de decirlo-, “más papistas que el Papa”, se ha empezado a escuchar, después de la Jornada Mundial de la Juventud, que es necesario “hacer lío”, pero en un sentido nuevo, así como lo entiende el Papa.
Lo que asombra es que todos, absolutamente todos, más allá de la inevitable instrumentalización política, están seguros de haber comprendido, precisamente por la fuerza y la expresividad de la frase, qué significa ese “positivo”. “Lo dijo el Papa”, agregan. Y por lo tanto está claro.
Por eso la expresión está cambiando de sentido. Es más, ya lo hizo. Más que cambiar, podemos decir que el Papa Francisco la ha “transfigurado”. Es evidente que no se trata solo de un tema para filólogos o semiólogos. No. Como cualquier transfiguración que sigue ocurriendo, hace ver bajo una nueva luz, ha re-creado, lo que ya estaba. Y lo ha vuelto a poner en marcha.
– © TERRE D’AMERICA
Torna alla Home Page

JESUS TE ABRAZA (PARA CATEQUISTAS)

LES PROPONGO LEER EL DIARIO  Y LES COMPARTO LA NOTA  ...http://www.periodicoencuentro.com.ar/

El “Jesús te abraza” llegó a los brazos del Papa FranciscoEl “Jesús te abraza” llegó a los brazos del Papa Francisco

Seis catequistas con una gran vocación de servicio, se lanzaron a esta “pequeña locura de amor”: un micro emprendimiento evangelizador para que Jesús llegue al corazón de los niños.
 Rosana Triunfetti
REDACCIÓN PERIÓDICO ENCUENTRO
 El 23 de abril último, en Roma, el papa Francisco recibió una pequeña figura llamada “Jesús te abraza” de manos de la profesora María Emilia (31), hija, desde el bautismo, de la Parroquia de Don Bosco y Santo Domingo Savio de la ciudad de Córdoba. En esta comunidad conoció al “Jesús te abraza” en la misa de niños, y en la actualidad lo incorporó como recurso en la educación formal de los colegios parroquiales donde trabaja. Silvia, Gabriela, Roxana, Cristina, Devora y Silvia, catequistas de la comunidad salesiana de Don Bosco, enviaron junto a este Jesús una carta al papa Francisco.
“Querido papa Francisco: Tenemos un ‘Jesús que abraza’, es un muñeco, por llamarlo de alguna manera, aunque a nosotras no nos gusta llamarlo así. Tiene brazos muy largos y a los chicos, y no tan chicos, les encanta dejarse abrazar por él. Cada domingo los niños se los quieren llevar, pero nosotras le decimos que Jesús tiene que abrazar también a otros niños… Así nace el ‘Jesús te abraza’ que ha llegado a Usted”, dice la carta.
El “Jesús te abraza” tiene que ver con estas catequistas que primero se sintieron abrazadas por Jesús y, luego, llevaron adelante este micro emprendimiento evangelizador.

La alfombrita
“¿¡Padre!? Si pudiera ver las caritas de los niños en la alfombrita de los domingos cuando Jesús los abraza! Y la de los papis?… Ellos dicen que pudieron volver a misa”, agrega la carta dirigida al Santo Padre.
El “Jesús que abraza” nació en un espacio pensado para contener a los niños cerca del altar, mientras se celebra la misa, y no dejarlos dando vueltas o fuera de la celebración. Las catequistas SilviaGarro y Silvia Flores, apoyadas por el párroco Javier Boneschi S.J, pusieron en oración el deseo de trasformar esta realidad, en un espacio cercano a los niños
“Pusimos una alfombrita cerca del altar, y el espíritu comenzó a obrar”. Uno de los niños llevaba a misa un muñeco del hombre araña que lo acompañaba para ir a dormir. “Entonces -cuenta Silvia Garro, quien representa ‘Beni’ la oveja pérdida, un títere que ayuda a que la gente entienda el evangelio del domingo-, si hacemos Jesuses que abracen para que los niños se vallan a dormir con Jesús?”…
Y cada domingo eran cada vez más los niños que se acercaban porque en la “alfombrita” encontraban: dibujos para pintar con el Evangelio del Domingo, crayones, instrumentos musicales, y otros elementos que nos ayudaban a “catequizar”, como por ejemplo, el corazón de Jesús que les hace la señal de la cruz… un Jesusito chiquito, bebé, que les entregamos en el momento que de la comunión, “ellos juntan sus manos y reciben a ese Jesús al que le pueden dar un beso”.
Más tarde se sumó Roxana, una mamá que con mucha generosidad hace “pururú” todos los domingos. Y la celebración se convirtió en una fiesta de la familia, donde algunos padres ayudan a contener a los chicos.
Dice Silvia Garro: “Pensamos que cuando esos niños crezcan, podrían recordar la fiesta de la misa por el aroma a pururú y llegaría Jesús para abrazarlos”.
Brazos largos para abrazar
El grupo se reúne un día a la semana para armarlos, ya que es un trabajo artesanal, el “muñeco” tiene unos 50 centímetros de largo, túnica, pelos de lana marrón oscuro, los detalles de ojos, boca y nariz son cosidos a mano para que transmitan calidez en el rostro, y en manos y pies el dibujo de unos pequeños corazones como si fueran las llagas de Jesús. La mayoría de los materiales lo compran y otros los reciben de donaciones.
Estas figuras tienen unos brazos largos que permitan abrazar niños y grandes. “Y así nació esta gran locura, -dice la carta que escribieron al Papa-, este Jesús que abraza, que ahora tiene en sus manos es para que cada noche de su vida, lo abrace y lo mime mucho, padre querido”.
Ya hay muchas historias de este Jesús especial, Belén tiene siete años y lo lleva a la clase de catequesis del colegio para que pasee y comparta con sus amigos.
“Le hicimos una hamaca –cuenta Belén- entre dos sillas para que Jesús juegue con nosotros”. En los colegios parroquiales Cristo Obrero y Remedio de Escalada de San Martín (Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Villa Carlos Paz), lo integraron en la educación formal desde el Departamento de Pastoral.
María Emilia –la que lo llevó a Roma- recuerda: “He sido testigo de gestos y expresiones hermosas de parte de los chicos, una vez un alumno me lo pidió para ir a abrazar a su hermanito que estaba en la panza, y su mamá estuvo toda la celebración de la Palabra con el Jesús te abraza”. Algunos niños lo abrazan para no tener miedo cuando se van a dormir, para jugar, comer, pasear y estudiar.
Las gestoras Del emprendimiento ahora sueñan con hacer llegar a todos los niños del planeta este Jesús que abraza . “Mientras los hacemos intentamos que sean siempre rezados”; y por eso son cada vez más los pedidos de la gente por tenerlos y se viene en camino “María te abraza”.

¿Cómo fue dejarle al Papa Francisco “Jesús te abraza”?
Cuando Silvia me pidió que le llevara el Jesús al papa Francisco yo no imaginé que iba a poder entregárselo tal como sucedió. Fue un regalo del Cielo. Conseguimos una invitación a la Audiencia General del miércoles 23 de abril. En Roma, nos recibió Monseñor Karcher, a quien le entregamos todas las cartas que llevábamos al papa Francisco; pero decidí dejarme el “Jesús te abraza”, pensando que, tal vez podía, llamar la atención del Papa. Después de algunos contratiempos, pudimos encontrarnos con él, de una manera inusual, porque quedamos fuera del corralito. Mientras el papa Francisco fue saludando a las personas que estaban adelante mío, pude observar personalmente sus gestos de cercanía, de Pastor, sencillos y profundos con cada uno. Aún en la multitud, el Papa se encuentra con cada uno, te atiende, te escucha, como si estuvieras a solas. Lo que nos emociona por los medios, en la realidad se recibe como caricia verdadera.
Cuando llegó mi turno, me sentí recibida por él a través de su mirada sonriente y limpia. Me tomó con su mano, le conté que era de Córdoba y que le llevaba de regalo un “Jesús que abraza”, que lo teníamos como recurso en la parroquia y en el colegio para trabajar con los niños, y que había sido de mucha ayuda para que los chicos sientan que Jesús los ama y siempre los acompaña. Lo que le compartí y regalé fue lo que hoy es mi vida, mi trabajo pastoral, la búsqueda constante de nuevas formas de evangelizar, el abrazo y oración de cada uno de los niños y grandes que se identifican con ese Jesús. Mientras le contaba no podía quitar mis ojos de su mirada, después, viendo las fotos me di cuenta que él sostenía al Jesús con sus manos, pero yo no lo recuerdo. Me agradeció y luego lo abracé y le dije que lo quería mucho y que rezábamos por él”.

Como conseguirlo
Los interesados en adquirirlo pueden contactarse al:
 Silvia Cassi – Cel.: (351) 5998341  Fijo: (0351) – 4856050
Silvia Garro – Cel.: (351) 8120672 Fijo: (0351) – 4842709
Facebook: Jesús te abraza

22 jul. 2015

VOCABULARIO DEL PAPA FRANCISCO: MISERICORDIANDO...

8 “Misericordiando”. por Jorge Milia


No hace siquiera dos meses, en Santa Marta, en un salón austero, mientras yo me reponía del shock del encuentro con el amigo, él me tomaba bel pelo bromeando sobre estas repetidas crónicas sobre sus neologismos:
- ¿Quién podía decirme, hace cincuenta años, que el más revoltoso de mis alumnos iba a escribir en “L’Osservatore Romano”? De haberlo sabido, en una de esas, no te mandaba a rendir examen…
Él será el Papa pero me habría mirado extrañado si no le replicara, así que le dije:
- ¿Quién podía decirme, hace cincuenta años, que iba a ser recibido por un Papa “Neologista”, que reinventa el latín, el español, el italiano…
Lo bueno del encuentro es reírse juntos. Yo sabía que el tiempo, aunque fuera una hora, sería corto y posiblemente no alcanzaría ni para la décima parte de lo que pretendía preguntarle, pero no estaba dispuesto a irme sin cosechar algunos “bergoglismos” para agregar a esta serie escrita para el blog Terre d’America y publicada en el  periódico vaticano “L’Osservatore Romano”.
Hay uno, posiblemente el más querido para él, “misericordiando”, que escapa al lunfardo porteño porque es de su autoría y no sólo tiene que ver con la misericordia, que en él más que una palabra es un sentimiento, y también está en relación a su lema: “miserando atque eligendo”.
Yo había guardado dos párrafos de él en relación al tema: “El mensaje de Jesús es ese: la misericordia. Para mi, y lo digo humildemente, es el mensaje más fuerte del Señor: la miericordia”, algo que había dicho pocos días después de su elección en la parroquia de Sant’Anna.
Una explicación sobre misericordiando ya la había dado al P. Antonio Spadaro S.I., director de “La Civiltà Cattolica” en el extenso reportaje que publicara unos días antes, pero uno siempre intenta encontrar algo más y a veces es útil seguir haciendo preguntas…
- ¿Por qué misericordiando? La gente no lo entiende mucho, pero le gusta.
- El gerundio latino miserando es intraducible en italiano y en español. A mí se me ocurrió traducirlo con otro gerundio que no existe: Misericordiando.
- Un buen invento. Mejor dicho, un neologismo papal. También porque en italiano y español el “miserando” suena más a miseria que a misericordia… que nada tienen que ver, que son opuestas.
- Puede ser.
- Además vos siempre anduviste enredado con la misericordia.
- Soy un pecador en el que el Señor ha puesto los ojos.- Me contestó con gran humildad, así como hiciera frente a los Cardenales.
- “Miserando atque eligendo”. Algo así me explicaste de tu lema cuando te hicieron Cardenal. Elegido por misericordia…
- Eso mismo. Lo creo, lo vivo.
Vuelvo a recordar mis notas y un párrafo de su discurso del 17 de abril. “Dejémonos abrazar por la misericordia de Dios, confiemos en su paciencia que siempre nos da tiempo, tengamos el coraje de regresar a su casa, de vivir en las heridas de su amor , dejándonos amar por El, de encontrar su misericordia en los sacramentos. Sentiremos así su ternura, tan bella, sentiremos su abrazo y seremos nosotros también capaces de misericordia, de paciencia, de perdón”.
Se ha hecho un silencio entre nosotros. Lo miro serio y le pregunto como si lo hiciera sobre un tema complejo:
- ¿Cuánto tiempo crees que pasará antes de que “misericordiando” sea incorporada a las palabras cruzadas? Catorce horizontal, neologismo papal, quince letras…

VOCABULARIO DEL PAPA FRANCISCO: EL CHAMUYO

9. El “chamuyo” de Dios.

El 23 de septiembre, después de las cinco de la tarde, no hacía tanto calor en Roma y en Santa Marta me hallaba cómodo. Era consciente que poder encontrarme con Francisco – o con mi amigo Jorge Mario – significaba un privilegio singular. Ambos estábamos contentos de vernos y poder charlar sin el orden temático normalmente prescripto en las audiencias. Así, los temas aparecían, se mezclaban con recuerdos o proyectos que daban lugar a otros, como en cualquier charla entre amigos. Por allí me dijo:
- Me acordaba los otros días de tus artículos sobre mis acotaciones lunfardas y había una que quizá te gustaría: “El chamuyo de Dios”…
- Ja! Suena bien… Pero no sé si será fácil explicarlo.
- Eso es problema tuyo. Lo que hay que tener como punto de partida es que Dios tiene su plan para nosotros, no nos lo cuenta, apenas lo deja entrever. Dios nos chamuya, trata de convencernos, de seducirnos. Falta nuestra confianza, nuestra entrega. La podemos dar o no, Dios respeta nuestra libertad pero siempre nos habla bajo, sin gritar, nos chamuya, nos invita a aceptar el plan que tiene, o al menos lo hace para que sepamos que siempre está ahí, que no nos deja solos aunque no aceptemos su propuesta…
No conozco bien los mecanismos de la memoria. A veces temo confundirme. Lejos de mí hacerle decir algo diferente a lo que ha expresado. Suficiente con hacerme cargo de mis palabras. Las frases vuelven dos meses después como exigiendo que las escriba. Pero cómo explicarle a los italianos y al resto del mundo – esto suena demasiado pretencioso – lo que es un “chamuyo”… y nada menos que el de Dios?
En el lenguaje de Buenos Aires, que excede al lunfardo, el chamuyo era inicialmente una parla amorosa. El galán “chamuyaba” a aquella que quería enamorar… o viceversa. Luego la palabra creció por sí sola y se aplicó al arte de convencer a los demás, en especial a los cercanos. Se puede “chamuyar” con el amigo, con la novia, el padre o el hijo. Se puede “chamuyar” a la “vieja” o a quien uno quiera, pero para hacerlo hay que tener, hay que lograr, cierta intimidad. Supongo, entonces, según Francisco, que Dios nos puede “chamuyar”, es más, que lo hace habitualmente… pero no siempre lo escuchamos.
Me acordaba de sus palabras, casi un mes después, rumbo a Santiago de Compostela, caminando desde Portugal…
“Dios no grita, Jorge, nos chamuya. Y para hacerlo tiene que estar a nuestro lado”.
La soledad del bosque que cruzaba – aunque dicen que en el Camino de Santiago nadie camina solo – me hizo recordar también algo que él mismo dijera casi medio siglo antes, presentándonos en su clase de literatura a Antonio Machado: “Converso con el hombre / que siempre va conmigo. /Quien habla solo espera/ hablar a Dios un día”.
Me pregunté entonces si Quien me hablaba era “el hombre que siempre va conmigo” o si ese susurro del terco viento del Norte y la lluvia en el bosque gallego no eran viento ni lluvia sino el “chamuyo de Dios”, si el cálido peso de mi mochila no era el del brazo de un amigo que caminaba a mi lado y sólo me comentaba que me seguía acompañando, sólo por cuidarme como ha hecho siempre
Es difícil definir el “chamuyo de Dios” del que me habló Francisco. Quizá es más difícil definirlo que escucharlo. Quien pretenda conocerlo deberá saber que es necesario alejarse de las estridencias, del ruido, de la estupidez cacofónica de la modernidad y buscar la tranquilidad de un espacio interior, espiritual.
Logrado eso sólo resta esperar.
No hay que apurarse ni desesperar, no es que tarde mucho en llegar, es que a veces nos hemos vuelto muy sordos y necesitamos, como decía Benedicto XVI (1), un nuevo “effatá” que nos permita volver a escuchar a Dios.
(1)”Cuando le presentaron a un sordomudo para que lo curara Jesús le tocó los oídos y la lengua y mirando hacia el cielo dijo: “effatá” , que significa “ábrete”; inmediatamente el hombre empezó a oir y a hablar. Este es entonces el significado histórico y literal de esta palabrita que resume todo el mensaje y toda la obra de Cristo: el sordomudo, gracias a la iniciativa de Jesús, “se abrió”; antes estaba encerrado en sí mismo, aislado, le era muy difícil comunicarse con los demás, el haber sido curado significó para él una apertura que, a partir de los órganos del oído y del habla, implicaba toda su persona y toda su vida. Por fin podía comunicarse y relacionarse con una modalidad nueva”. Benedicto XVI. Introducción al Angelus del 10 de setiembre de 2012

VOCABULARIO DEL PAPA FRANCISCO: QUE ME BANQUE- BANCAME -BANCAR-

10. ¡Qué Dios me banque! Si Él me puso aquí, que Él se haga cargo.

Bancar, para un porteño, significa varias cosas. Sucede que las palabras crecen o se transmutan en el habla diaria, y hasta son susceptibles de hacer suyos los cambios generacionales. Bancar era una palabra del lunfardo, que como casi todas las del mismo origen no estaba admitida en el lenguaje culto, aunque fuera cotidiano. Bancar venía del juego, que como todo juego que se preciara de tal en la Argentina, era clandestino. En el juego clandestino siempre había alguien que hacía de “banca” y los otros de puntos. De allí varias ideas. Una es que la “banca” siempre gana y los puntos pierden. Pero también existía otra extraña idea de que la “banca”, que era la que tenía el dinero, podía tener raptos de generosidad y llegar a “bancarnos”, a darnos un respaldo en metálico, a pagar los gastos, a dejarnos seguir jugando. Esta expresión sobre la banca se fue haciendo de uso corriente, y el concepto mismo de bancar fue cambiando. Si antes significaba “sostener a alguien” , por extensión empezó a significar también soportar, ya fuera una persona o una situación dificil o complicada: “A mi amigo yo lo banco”, o “me  banco la lluvia, el frío o lo que sea”.
De hecho, lo concreto es que quien nos “banca”, siempre, invariablemente, es un amigo, alguien que nos conoce.
Ese lunes en Santa Marta mis preguntas no sabían de límites humanos ni geográficos, pero con los años he aprendido a cambiar la cantidad por la calidad. Así que en más de una ocasión podíamos hacer una pausa para algún relato jocoso, lejano o cercano en el tiempo. Una de mis preocupaciones desde aquel “habemus Papam” del 13 de marzo, fue su seguridad. Su llegada a Brasil para la Jornada Mundial de la Juventud aceleró mi corazón. Temía cualquier cosa en aquella caravana titubeante que había errado el camino y parecía perdida, como preguntando a la gente por dónde debía ir. Algo casi increíble para un dispositivo de seguridad, pero también desconcertante para quien quisiera organizar algún atentado, porque no sabría dónde. Cuando le hablé de mi preocupación por su exposición continua me dijo: “la gente me hace bien, y además la gente necesita una palabra, un apretón de manos… Me siento seguro con la gente”. Todos mis argumentos se desmoronaron.
Siempre me resultó difícil discutir algo con él.
-“Lo importante es trabajar, y si uno tiene que trabajar no puede estar mirando por sobre el hombro sólo por su seguridad. Yo hago lo que puedo, lo que los tiempos me permiten. El Papa también depende del reloj” – y al decirlo miró el suyo – “¡Y el tiempo pasa rápido! Dentro de un rato tengo una reunión con el secretario de Estado”.
- Y vos ¿Cómo te sentís como Papa? – le disparé la pregunta así, sin eufemismos.
- Mirá, Jorge, yo tengo mucha paz. Cuando se dio todo esto fue como entrar en un vértigo extraño, porque yo no tenía previsto nada, me parecía increíble. Pero luego lo tomé con mucha paz. No quise aventurar que fuera lo que Dios quería sino al menos que no lo había impedido… Y me dije: Si Dios me puso aquí, ¡que Dios me banque!
Me reí, no sé si por la expresión en sí o pensando en el momento en que lo escribiría para Terre d’America. Lo anoté y él sacudió la cabeza. “Otra para tu cosecha de ‘il gergo di Francesco’, ¡no te perdés una!”. Me hacía gracia que su humildad le hiciera decir: “No quise aventurar que fuera lo que Dios quería, sino al menos que no lo había impedido…” Pero sobre todo ese “¡Que Dios me banque!”, que vendría a ser como la vieja solicitud – ¡Que Dios me salve! – traducida al argentino básico.
Luego, también lo recordaría en el Camino de Santiago, pensando en un Dios ¡que me ha bancado tanto! Porque tengamos en cuenta que sólo nos banca el que es amigo.
A mí, en cierto modo, también me banca Francisco, que soporta estoicamente este asedio a sus palabras para traerlas aquí, a este espacio. Pero creo que lo importante es reconocer que sólo podemos decir: ¡Que Dios me banque! cuando aceptamos los desafíos que presenta Su plan para cada uno de nosotros.

VOCABULARIO DEL PAPA FRANCISCO: EMPACHADO

Qué pena una juventud empachada y triste!

En uno de los pasos mas intensos Papa Bergoglio ha exclamado: “es muy triste ver una juventud empachada pero débil”. La traducción de “empachado” tuvo que ser puesta entre comillas y traducida con términos que describen algo parecido a la indigestión, “llenos” se tradujo en italiano.
Pero lo que en realidad cuenta no es tanto la descripción del malestar físico sino la actitud hacia la comida: consumir mas de lo necesario, el pecado de gula.
El párrafo completo dice: “Hoy nos hará bien a todos que nos preguntemos sinceramente, que cada uno piense en su corazón: ¿En quién ponemos nuestra fe? ¿En nosotros mismos, en las cosas o en Jesús? Todos tenemos muchas veces la tentación de ponernos en el centro, de creernos el eje del universo, de creer que nosotros solos costruímos nuestra vida, o pensar que el tener, el dinero, el poder es lo que da la felicidad. Pero todos sabemos que no es así. El tener, el dinero, el poder pueden ofrecer un momento de embriaguez, la ilusión de ser felices, pero, al final, nos dominan y nos llevan a querer tener cada vez más, a no estar nunca satisfechos. Y terminamos empachados pero no alimentados, y es muy triste ver una juventud empachada pero débil. La juventud tiene que ser fuerte, alimentarse de su fe y no empacharse de otras cosas”.
¿Qué es lo que nos satisface veramente? Todo lo que consumimos (y no se refiere solamente a lo que algunos llaman comida-chatarra, sino al consumismo en sí) engorda pero no refuerza, da pesadez y quita la energia para vivir. Y nos vuelve cada vez más insatisfechos  ya que “nada es suficiente para el ánimo humano”. Del mismo modo se describen los síntomas del empachado, del que ha consumido exageradamente más de lo que su cuerpo nesecita: pesado y sin energía.

VOCABULARIO DEL PAPA FRANCISCO: PESCANDOLA...

6 El Pescador quel lama a “pescar” una mirada nueva hacia la sociedad y la Iglesia...

En su visita oficial al Papa Francisco del 18 de marzo la presidente de la República Argentina Cristina Fernández de Kirchner recibió de manos de su ilustre compatriota un ejemplar del Documento Conclusivo del V Congreso Episcopal Latinoamericano y del Caribe (CELAM) reunido en mayo de 2007 en Aparecida, Brasil. Mientras le entregaba el texto a la señora Kirchner, Papa Francisco pronunció una frase que llamó poderosamente la atención a todos los hispanohablantes: “Para que vaya pescando lo que piensan los obispos”. Entre lineas: tendremos otras oportunidades para hablarlo. O sea: para que, de los 554 puntos del documento pueda ir extrayendo o “pescando” los pensamientos de los obispos de su propio país. Entre lineas: así llegado el momento podrá hablarlo con conocimiento de causa.
Los argentinos, especialemente los porteños de Buenos Aires, han comprendido inmediatamente qué le estaba dicidiendo el Papa. Como siempre, papa Bergoglio hacía suya una expresión jergal “pescar en”, “pescar de”, “pescar entre” y la transfigurava.
La imagen de “pescar” en el lunfardo de Buenos Aires se usa con un sentido mucho más amplio que la acción que describe simplemente este verbo. Expresa la idea de haber comprendido cabalmente un concepto: ¿La pescaste?, quiere decir ¿Lo ves? ¿Te ha quedado claro? ¿Has entendido lo que significa? Pescándola, la idea sale a la luz, sube a la superficie, se hace visible y evidente.
Las palabras del cardenal Bergoglio fueron siempre claras, nunca hostiles, expresiones de un doloroso realismo. Como cuando ha indicado la pobreza en aumento partiendo de la simple constatación de la realidad de las parroquias de los barrios pobres a las que recurren cotidianamente cada vez más personas necesitadas, o como cuando se ha referido a la constante emarginación de sectores de la sociedad que viven de subsidios.
De este modo, la frase que pronunció el Papa en ocasión de la visita oficial de la presidente Cristina encierra todo un tratado de diplomacia de alto nivel y de absoluta simpatía. Una expresión de las más comunes se transformó en una invitación y una admonición cordial, síntesis perfecta de forma y significados que con el tiempo se fueron estratificando en el pueblo.
Otro aspecto interesante es que no ha dicho solamente “para que pesque”, sino “para que vaya…pescando”. Es decir: para que nos vayamos conociendo y empecemos a comprendernos; la experiencia de la Iglesia tiene cosas para decir que merecen ser escuchadas.
Lo que el Papa Francisco ha depositado en las manos de la presidente, describiéndolo humildemente como “lo que piensan los obispos” es mucho más que eso. Es un proyecto de Iglesia (válido también para los Estados) muy concreto que, ahora que le toca a él gobernar el barco de Pedro, esta aplicando frente a todo el mundo. Un proyecto que los gobernantes, no solo los latinoamericanos, también deberian aprender a “pescar” por el bien de sus propios pueblos.

VOCABULARIO DEL PAPA FRANCISCO: NINGUNEAR

5 Esa anulación que elimina al Otro. No se dejen ningunear...

El tiempo nos confunde. ¿Cuándo dijo en realidad que no tenemos que dejarnos ningunear? ¿En Roma, en Brasil, o en un aula del Colegio de la Inmaculada, allá en Santa Fe, cuando él ni siquiera estaba ordenado y nosotros éramos adolescenten que vivían una edad feliz con pocas responsabilidades? No lo sé, no lo recuerdo, pero no quiero depender de los buscadores de Internet… que también mienten. Por otro lado, aunque uno quisiera, es difícil acordarse de todo. “No se dejen ningunear”. Lo único que tengo en claro es que lo dijo y no una sino varias veces. Y también que lo volverá a decir… ¿Por qué? Porque el hombre es paciente y en ciertas cosas, reiterativo. Tiene ese estoicismo de la gota que porque no se cansa horada la piedra, la paciencia de la Fe, la Esperanza del sembrador y la Caridad de quien se multiplica dandose.
Quizá lo bueno de las palabras es su posibilidad de expresar lo que la gente siente, aunque sea su desvarío o su locura. Desde la lógica no se entiende que alguien pueda ponerse a conjugar como verbo una palabra como “ninguno” que es adjetivo y pronombre indefinido. Pero alguien lo hizo. Si lo hubiera hecho yo en aquellas viejas aulas no creo que el Profesor Bergoglio lo hubiese aprobado. O sí. Si algo nunca le faltó fue la capacidad de adaptarse a lo nuevo, a lo inesperado.
Ningunear tiene un sentido que remite a la ofensa, es menospreciar, no dar valor a alguien o no prestarle atención, es ignorarlo. Es hacer como que el otro no existe, com si su opinión no tuviera ninguna importancia, como si la persona misma non contara para nada.
No, no hace tanto tiempo. Seguramente ya sería Cardenal Primado de la República Argentina y los medios recogían sus palabras, no diferentes a las de ahora. Y entonces la radio, la televisión o los diarios informaban… dijo Bergoglio: “no se dejen ningunear, vivan la Fe”. Y todo, como siempre, remitiendo al testimonio de los cristianos, a dar pruebas de quienes somos sin avergonzarnos de hacerlo.
Quizá se lo escuché más de una vez. “No se dejen ningunear como cristianos, den testimonio”. Pero también: “No ninguneen al que sufre, al que no consigue trabajo o no tiene dinero”. Siempre con el mensaje a flor de piel.
Me confunde el tiempo. Me siento de nuevo adolescente, hablando, discutiendo a veces con esa vehemencia juvenil que suponía poder con todo, frente al maestrillo jesuita que rompía nuestra solemnidad juvenil con un chiste, una historia, o un comentario de futbol y “nos la dejaba picando”.
“No te dejes ningunear” y el consejo era más de hermano que de padre, de uno que sabe lo que está diciendo y te levanta la alicaída autoestima.
En aquellos días de colegio no importaba si esa recomendación apuntaba a otro profesor, a algunos compañeros que se suponían mejores que los demás, o a un desesperado amor juvenil que dándonos calabazas nos había hundido en la desesperanza.
Es que a la hora de predicar todo sirve. Para los soldados de Loyola cualquier cosa podía ser un arma en la propagación de la Fe. Y la palabra es la principal, no importa su pureza idiomática o que tenga origen en periferias ciudadanas sino que esté cargada de sentido y pueda hacer llegar al otro el mensaje de Cristo.

VOCABULARIO DEL PAPA FRANCISCO:FALSEADO-PASADO DE ROSCA

3 . Una civilización que está “falseada” tiene urgente necesidad de la esperanza cristiana.


“¡Esta civilización mundial se pasó de rosca!”, les dijo el Papa Francisco a los jóvenes en Río de Janeiro. El Papa volvía a lanzar uno de esos argentinismos que adquirió en sus años de acción pastoral como simple cura.
En mecánica, cuando una tuerca se ajusta más de lo debido, se rompe y empieza a girar en falso, ya no puede “agarrar” la materia, o sea, la realidad. Entonces queda “falseada”. No es difícil comprender de dónde viene esta expresión que forma parte de la manera de hablar de los argentinos y del Papa Francisco en particular: los talleres mecánicos de barrio.
Estar “pasado de rosca” también significa que alguien ha pasado el límite, que le ha dado tantas vueltas a las cosas que ya no razona, que ya no piensa con claridad y supone que la vida es ese girar sin sentido. Poco importa que la expresión se use para hablar de la droga o del alcohol, que no es demasiado diferente de abusar del poder, del dinero o de las influencias. El resultado es el mismo: ya no ve la realidad, ya no la “agarra” tal como es, la distorsiona exagerándola o la envilece mortificándola.
En Brasil el Papa Francisco estuvo centrado en el objetivo de las jornadas desde el momento mismo en que pisó el suelo de esa tierra tan querida: la juventud. Fue allí, ante los jóvenes, cuando se refirió a esa sociedad, a esa civilización mundial que “se pasó de rosca”, y en la visita al hospital de San Francisco de Río hizo una cruda pintura de la realidad: “¡Cuántos mercaderes de muerte que siguen la lógica del poder y el dinero a toda costa! La plaga del narcotráfico, que favorece la violencia y siembra dolor y muerte, requiere un acto de valor de toda la sociedad”.
Era necesario decirlo así, para que lo entendieran los jóvenes y los que ya no lo somos tanto. “¡Esta civilización mundial se pasó de rosca! (…) porque es tal el culto que ha hecho al dios dinero que estamos presenciando una filosofía y una praxis de exclusión de los dos polos de la vida que son las promesas de los pueblos”: los jóvenes y los ancianos. El párrafo quedó flotando entre la gente que llenaba la Catedral. Es  que la denuncia no sacude solo a los denunciados sino a todos. De alguna manera cada uno siente el peso de su propio silencio, de la complicidad por no haber hablado, por no haber sido capaz de ese “acto de valor” que Francisco reclamaba con urgencia.
Los teóricos tratan de explicar con sus análisis que la sociedad está dividida, confundida, desintegrada, complicada, desconcertada, trastornada y miles de términos más para justificar la realidad.
Justificar el error, en vez de reconocerlo y buscar el perdón, es una patología que intenta suavizar los efectos sin necesidad de confesar el pecado. Francisco nos simplifica las cosas porque “la tiene clara”: “¡Esta civilización mundial se pasó de rosca!”.
http://www.terredamerica.com/

OTRO:Esta civilización mundial se pasó de 'rosca', porque es tal el culto que ha hecho al dios dinero que estamos presenciando una filosofía y una praxis de exclusión de los dos polos de la vida (jóvenes y ancianos) que son las promesas de los pueblos..

VOCABULARIO DEL PAPA FRANCISCO:BALCONEAR...

2. “No balconeen la vida, métanse en ella, como hizo Jesús”.

Balconear”, en el lunfardo argentino literalmente quiere decir “mirar desde bel balcón”. Es una actitud puramente curiosa, sin participación, como un espectador de los demás que no participa de lo que está viendo. Siempre tiene un comentario crítico sobre lo que no le gusta o le parece mal, pero no se mezcla con la gente. En los años de nuestra adolescencia y anteriores; en aquellos mismos que el Maestrillo Bergoglio era nuestro profesor, nuestro Colegio de la Inmaculada Concepción de Santa Fe participaba, especialmente, en la procesión de Corpus Christi, junto a otros colegios católicos y la feligresía en general. En esa procesión que discurría por el centro de la ciudad en un largo recorrido, era típico ver muchos balconeros. En algunas casas, alguna imagen y un par de velas centraban la atención sobre una familia que se dedicaba a saludar a los procesionantes y hacer comentarios entre ellos. En ciertas zonas, una o dos casas por cuadra mostraban a un grupo curioso dedicado a la misma práctica. A mí me extrañaba un poco porque mis abuelos maternos, los que aún vivían, aún veteranos y algo achacosos se incluían entre los miembros de su parroquia y no consideraron nunca la idea de balconear.
Hablando con un cura del colegio me dio una definición sencilla: “Son viejas teñidas de fe. La fe no se vive desde el balcón, sino caminando”. Una frase que volvería a mi memoria haciendo el Camino de Santiago en 2010 y que remite a una Iglesia en marcha.
Cuando dijo: “No dejen que otros sean los protagonistas del cambio, ustedes son los que construyen el futuro”, me sentí joven yo también y pensé en lo bueno que era que esa juventud expectante lo comprendiera y en treinta o cuarenta años recordara sus palabras y analizara los resultados. Luego sentí esa ternura y admiración por el amigo al ver que “le saltaba el porteño que lleva adentro” cuando les insistió a los jóvenes con eso de: “No balconeen la vida, métanse en ella, como hizo Jesús”.
Para Francisco – y es difícil que alguien no lo entienda – el cristiano es un protagonista, no un espectador. En poco tiempo nos ha demostrado que desde el único balcón que se puede participar es aquel de la logia, en que una tarde lluviosa se asomó un Papa del fin del mundo y saludó a quienes lo esperaban con un simple: “Buona sera” se ganó el corazón del mundo pidiendo que recen por él…
– © TERRE D’AMERICA