8 may. 2013

“el amor que sana, y el amor que enferma”

« Respondió Jesús y le dijo: --Si alguno me ama, mi palabra guardará. Y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos nuestra morada con él. El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que escucháis no es mía, sino del Padre que me envió. Estas cosas os he hablado mientras todavía estoy con vosotros. Pero el Consolador, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas y os hará recordar todo lo que yo os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy. No como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. Oísteis que yo os dije: “Voy y vuelvo a vosotros.” Si me amarais, os gozaríais de que voy al Padre, porque el Padre es mayor que yo. Ahora os lo he dicho antes que suceda, para que cuando suceda, creáis.»

Jn. 14, 23-29

Si nos hiciéramos la pregunta sobre qué sana y qué enferma a los hombres de hoy, seguramente que responderíamos haciendo alusión a algunas de las enfermedades de las que aún no se han hallado antídoto. O tal vez aludiríamos al stress que se vive en la sociedad actual.

Pero en realidad aquello por lo que los hombres podemos llegar a enfermarnos o a sanarnos, no tiene que ver con un virus o una epidemia, sino con el amor. Es cierto. El amor pueda sanar o puede enfermar…

El amor es la única pasión que tiene esta doble dimensión. Sanar o enfermar.

Se preguntarán ¿es posible que el amor enferme?, ¿es posible que el amor tenga esa capacidad de sanar y de enfermar?. El amor es una fuerza que puede transformar a una persona, pero también tiene una energía que puede enfermar ya sea por falta o por exceso.

El amor enferma cuando tiene dobles intenciones. Cuando no es limpio o cuando no tiene en cuenta a la otra persona como un ser único e irrepetible. Es común percibir como el amor de los padres está mezclado con otros motivos. A veces aman a los hijos para compensar, a través de este amor, la falta de amor, de protección, de atención que ellos no experimentaron. De esta manera resulta que el amor no es desinteresado: tiene segundas intenciones.

El amor enferma cuando pretende tener sometida a la otra persona. Cuando busca ser la fuente que cubre todas las necesidades de los otros. Este amor, disfrazado de generosidad, esconde bajo su máscara un anhelo profundo de sentirse amado a través de hacerse “necesario” para los demás.

El amor enferma cuando exige o reclama más de lo que los demás pueden dar. Hay personas que sienten el deseo de que ser amados incondicionalmente. Exigen demasiado a los demás, y lo único que logran es un amor frágil y limitado. Pretenden que el amor del otro satisfaga plenamente su necesidad y lo que generan es más rechazo y asilamiento.

Cuando una persona espera demasiado del amor del otro, es signo de que posee una dificultad para amarse a sí misma. No logra aceptarse ni soportarse a sí misma y por ello pretende hacerlo a partir del amor del otro. Se “siente a sí misma” a partir del amor que el otro puede dar. Amor que siempre será poco para la inmensa necesidad que experimenta de sentirse amado.

Pero el amor también sana y transforma a la persona.

¿Cuándo el amor sana y transforma al ser humano?

El amor que sana es el amor que sostiene: Es esa manifestación de cariño y de ternura, a partir del cual la otra persona siente que no es enjuiciada. El amor es sano cuanto sostiene a la otra persona mientras ensaya su libertad. Cuando alienta a intentarlo nuevamente a pesar de las caídas o de los fracasos. El amor es sano si sostiene al otro en su individualidad, cuando lo respeta y lo acepta.

El amor que sana es el amor que propone: Es el amor que no busca tener siempre la razón, sino el amor que busca la verdad. En ello nos damos cuenta de que un amor es genuino, en la búsqueda de la verdad. Es el amor que no alardea de lo que sabe –“yo sabía que te iba a pasar eso”- sino que busca que ambos puedan ver el horizonte desde perspectivas distintas. El amor sano, no busca egoístamente tener la razón, sino que propone la búsqueda de la verdad.

El amor que sana es el amor que se ofrece: El amor que se ofrece es aquel que es generoso. Aquel que no tiene segundas intenciones. El amor cuando se ofrece está dispuesto a recibir también en su justa medida lo que la otra persona es capaz de dar. No busca satisfacer su vanidad ni compensar su baja autoestima, sino que se goza y se alegra de lo que el otro puede dar desde su libertad y desde su capacidad de amar.

En toda persona habita el deseo de amar y de ser amada. El ser humano llega a serlo cuando experimenta amor y puede dar amor… En esto radica el consejo que Jesús les da a sus discípulos. Consejo con el cual pretende que todos los hombres podamos hacer frente a aquella fuerza que puede sanarnos o enfermarnos. «Ámense los unos a los otros, como yo los he amado». Y el amor con el que Él nos ha amado es un amor que se ofrece, que sostiene al débil y que sobre todo busca la verdad.

 

P. Javier Rojas sj

 

Sugerencias Para Celebrar El Día de Pentecostés


 próximo domingo, las iglesias cristianas celebraremos el día de Pentecostés de acuerdo al calendario litúrgico. El Próximo domingo, las iglesias cristianas celebraremos el Día de Pentecostés de Acuerdo al calendario litúrgico. Esta fiesta tan central para la iglesia de Jesucristo es la conmemoración que cierra todo un ciclo de celebraciones en el espíritu de la resurrección del Señor. This fiesta tan céntrica Para La iglesia de Jesucristo es la Conmemoración Que cierra Todo un Ciclo de Celebraciones en el Espíritu de la Resurrección del Señor.

Desde el pasado domingo de Resurrección, comenzamos a festejar la presencia del Resucitado entre nosotros y utilizamos como Desde el Pasado domingo de Resurrección, comenzamos a festejar la Presencia del Resucitado y de Entre Nosotros utilizamos COMO inspiración todos aquellos textos que en los Evangelios nos hablan de los encuentros de Jesús resucitado con sus discípulos y discípulas. inspiración Todos aquellos Textos Que en los Evangelios nos Hablan de los encuentros de Jesús resucitado con SUS Discípulos y discípulas.
Todo este tiempo se prolonga por 50 días y al final del ciclo celebramos la llegada del Espíritu Santo como promesa de Jesucristo a Todo Este Tiempo sí prolongación porción 50 dias y al final, del Ciclo Celebramos La llegada del Espíritu Santo Como promesa de Jesucristo a
la iglesia naciente. la iglesia naciente.

Por lo tanto es importante que tengamos en cuenta que Pentecostés no es principalmente la fiesta del Espíritu Santo sino el cierre del tiempo de resurrección, porque de la misma manera que el Espíritu de Vida resucitó a Jesús de entre los muertos, ahora levanta y vivifica a la iglesia para que ésta continúe con el ministerio de Jesús Por lo Tanto es Importante Que tengamos en Cuenta Que Pentecostés no es PRINCIPALMENTE la fiesta del Espíritu Santo sino el Cierre del Tiempo de Resurrección, PORQUE de la Misma Manera Que el Espíritu de Vida Resucitó a Jesús de Entre los muertos, Ahora levanta y vivifica a la iglesia párr Que esta continúe con el ministerio de Jesús resucitado en nuestro mundo. resucitado en Nuestro Mundo. Pentecostés es entonces prolongación del Emanuel, "Dios con nosotros", el Espíritu del Resucitado en la = Pentecostés es 'entonces' Prolongación del Emanuel, "Dios con nosotros", el Espíritu del Resucitado en la = vida y la acción de la iglesia comprometida con su reino. vida y la Acción de la iglesia Comprometida con Su reino. Tratemos de ver esta fiesta no como algo aislado, que sólo compete al Espíritu Santo, sino como cumplimiento, como desafío, como presencia del Dios Trino y Tratemos de see this fiesta sin COMO algoritmo Aislado, Que SÓLO competir al Espíritu Santo, sino COMO Cumplimiento, Como Desafío, Como Presencia del Dios Trino y Viviente en medio de su creación y de la iglesia que se atreve a asumir en carne propia las consecuencias de seguir a Jesucristo. Viviente en Medio de Su Creación y de la iglesia Que se atreve a Asumir en carne propia las Consecuencias de Seguir a Jesucristo. El Espíritu nos ayuda a vivir como Cristo vivió, a tener una actitud El Espíritu nos Ayuda a Vivir Como Cristo vivio, a Tener Una Actitud profética y evangélica ante las dificultades del presente, a luchar y suplicar por la renovación del universo, por la reconciliación entre Dios y los seres humanos, por la unidad en la diversidad, por la paz y el derecho a la vida abundante que Jesús ofrece, porque el Espíritu es Vida. Profética y evangélica ante las dificultades del Presente, A Luchar y suplicar Por La Renovación del universo, Por la Reconciliación Entre Dios y los Seres Humanos, Por La Unidad en la Diversidad, por la Paz y el Derecho a la Vida Abundante Que Jesús offers, PORQUE el Espíritu es Vida.

En la tradición del Antiguo Testamento, Pentecostés es la Fiesta de Las Semanas o de las Cosechas. En la Tradición del Antiguo Testamento, Pentecostés es la Fiesta de las Semanas o de las Cosechas. Celebraba la memoria de la Alianza que Dios hizo con su pueblo en el monte Sinaí, tres meses o cincuenta Celebraba la memoria de la Alianza Que Hizo Dios con Su pueblo en el monte Sinaí, tres Meses o Cincuenta
días después de la salida de Egipto (Ex 19). Días despues de la Salida de Egipto (Ex 19). Era la fiesta en la cual el pueblo agradecía a Dios el don de la Ley y renovaba la alegría de ser convocados, reunidos y consagrados por Dios para una misión en el Era la fiesta en la Cual el pueblo agradecía a Dios el don de la Ley y renovaba la alegría de Ser convocados, Reunidos y consagrados Por Dios párr Una Misión en el
mundo. Mundo. Según los profetas, en la Nueva Alianza, Dios escribe su ley ya no en tablas de piedra, sino en el corazón de las personas que creen (Jr 31:33). Segun los Profetas, en la Nueva Alianza, Dios escribe Su ley ya no en tablas de piedra, Sino en el Corazón De Las Personas Que Creen (Jr 31,33). Así, Dios quita un corazón de piedra y coloca en Asi, Dios quita sin Corazón de piedra y COLOCA en
nuestro pecho un corazón de carne (Ez 36:26). Nuestro pecho sin Corazón de carne (Ez 36,26). Esta dimensión de Alianza es vivida como un compromiso íntimo y misterioso. This dimensión de Alianza es vivida Como un Compromiso íntimo y misterioso. El Espíritu nos hace sentirnos unidos a Dios de una manera definitiva y transformadora. El Espíritu nos HACE Sentirnos unidos a Dios De Una Manera definitiva y transformadora. Conforme a los Hechos de Los Apóstoles, fue en ocasión de una fiesta de Pentecostés que el Espíritu Santo, expresión maternal de la ternura de Dios, descendió sobre los discípulos y discípulas de Jesús (Hch 2; Jl 3:1-5). Conforme a los Hechos de Los Apóstoles, FUE en Ocasión de Una fiesta de Pentecostés Que el Espíritu Santo, Expresión derivada de la maternidad de la ternura de Dios, descendió Sobre los Discípulos y discípulas de Jesús (Hch 2, Jl 3,1-5). En el Nuevo Testamento, esta relación entre la resurrección de Jesús y el descenso del Espíritu es muy directa e intensa (Jn 20:19). En el Nuevo Testamento, this Relación Entre la Resurrección de Jesús y el Descenso del Espíritu es muy directa e INTENSA (Jn 20:19). El Espíritu que el Resucitado dio a los suyos es el Espíritu de la unidad. El Espíritu Que el Resucitado dio a los suyos es el Espíritu de la Unidad. El Espíritu hizo que las El Espíritu Hizo Que las
personas se comunicaran en las más diversas lenguas y culturas. personajes sí comunicaran en las Más Diversas Lenguas y Culturas.
Pentecostés fue lo contrario de Babel, fue experiencia de unidad y reconciliación. Pentecostés FUE lo contrario de Babel, FUE Experiencia de Unidad y Reconciliación.
En este sentir y en este recuerdo de lo que ha sido y debe seguir siendo la fiesta de Pentecostés, proponemos algunas ideas para In this Sentir y en Este recuerdo de Lo Que ha Sido y debe SEGUIR siendo la fiesta de Pentecostés, proponemos algunas ideas de Párr
celebrar tan importante evento: Celebrar tan Importante Evento:

1. 1. Pentecostés es la fiesta en que somos enviados, bajo el influjo del Espíritu, a continuar con la misión de Jesús. Pentecostés es la fiesta En que somos Enviados, bajo el influjo del Espíritu, una Continuar con la Misión de Jesús. Por tanto es también la fiesta de la misión de la iglesia. Por Tanto es also la fiesta de la Misión de la iglesia. Es una buena oportunidad para renovar nuestro compromiso misionero. Es Una Buena oportunidad párr Renovar Nuestro Compromiso misionero. Los cantos, las oraciones, la reflexión bíblica, pueden reflejar este contenido de misión y envío, teniendo en cuenta los desafíos que presenta el mundo y la sociedad actual a la misión de la iglesia. Los cantos, las Oraciones, la Reflexión Bíblica, pueden reflejar this Contenido de Misión y ENVÍO, teniendo en Cuenta los Desafíos Que presentación El Mundo y la sociedad actual a la Misión de la iglesia.

2. 2. Pentecostés es la fiesta del encuentro y del re-encuentro con los demás. Pentecostés es la fiesta del encuentro y del re-encuentro con los demas. Es oportunidad para promover la unidad cristiana, la unidad familiar, la unidad entre las naciones, de orar por la superación de las diferencias que hoy siguen dividiendo a los seres humanos y destruyendo nuestra propia vida y nuestro futuro. Es OPORTUNIDAD párrafo PROMOVER la Unidad Cristiana, la Unidad familiar, la Unidad Entre las Naciones, de ORAR Por La superación de las Diferencias Que Hoy siguen dividiendo a los Seres Humanos y destruyendo Nuestra Propia Vida y Nuestro Futuro. Serán importantes aquí los cantos de acogida, saludos, las oraciones de intercesión por Seran Importantes Aquí los cantos de Acogida, saludos, las Oraciones de intercesión porción
estas necesidades, la confesión de nuestros pecados cuando no vivimos realmente promoviendo la unidad y la reconciliación. Necesidades ESTAS, la confesión de Nuestros Pecados CUANDO REALMENTE no Vivimos Promoviendo la Unidad y la Reconciliación. Pentecostés destaca la ternura como un estilo de vida. Pentecostés DESTACA la ternura Como un Estilo de Vida.

3. 3. Pentecostés es la fiesta de la diversidad y la riqueza de la creación de Dios, donde cada cultura y lengua proclama las buenas Pentecostés es la fiesta de la Diversidad y la Riqueza de la Creación de Dios, Donde Cada cultura y lengua proclama las buenas
noticias del amor de Dios. noticias del amor de Dios. Es por ello que el ambiente debe ser muy colorido, muy alegre, tratando de mostrar esa diversidad de la creación. Es Por Ello Que el ambiente debe Ser muy Colorido, muy alegre, tratando de mostrar la ESA Diversidad de la Creación. El rojo es un color usado como símbolo del fuego que es el Espíritu, telas de colores pueden adornar el espacio del culto; símbolos, afiches, fotos, dibujos que hagan los niños. El rojo es el color de las Naciones Unidas USADO COMO Símbolo del fuego Que es el Espíritu, telas de colores pueden adornar el Espacio del culto; Símbolos, afiches, fotos, dibujos Que Hagan los Niños. La música debe expresar esa alegría y esa diversidad. La música debe expresar alegría y la ESA ESA DIVERSIDAD. Se recomienda usar cantos de diferentes países, y sobre todo cantos sobre el Espíritu Santo y Se Recomienda USAR cantos de Diferentes Países, y Sobre TODO cantos Sobre el Espíritu Santo y
sobre la Trinidad, símbolo de la diversidad en el propio ser de Dios. Sobre la Trinidad, simbolo de la Diversidad en el proprio servicio de Dios.

4. 4. Pentecostés es también tiempo de comunión y solidaridad. Pentecostés es also Tiempo de comunión y solidaridad. La iglesia es enviada a vivir como Jesús, atenta a las necesidades del La iglesia es enviada a Vivir Como Jesús, atenta a las Necesidades del
prójimo, promoviendo la comunión entre los cristianos, con todas las personas que nos rodean, con toda la creación divina. prójimo, Promoviendo la comunión Entre los cristianos, CON TODAS LAS Personas Que nos Rodean, con Toda la Creación divina. Esta temática puede tratarse en las predicaciones, en las oraciones, en momentos de testimonios. This temática Florerias tratarse en las predicaciones, en las Oraciones, en Momentos de testimonios. Las ofrendas serían en esta ocasión un símbolo de nuestro compromiso y entrega a otros y otras. Las ofrendas Serian En Esta Ocasión sin Simbolo de Nuestro Compromiso y Entrega A Otros y Otras.

5. 5. Pentecostés es tiempo de escucha. Pentecostés es Tiempo de Escucha. Necesitamos escuchar los gemidos del Espíritu en los gemidos de la naturaleza amenazada, en los gemidos de la humanidad pobre y hambrienta que sufre las injusticias NECESITAMOS Escuchar los gemidos del Espíritu en los gemidos de la Naturaleza amenazada, en los gemidos de la Humanidad pobre y hambrienta Que Sufre las injusticias
y el desamor, en los gemidos de tanta gente que exige libertad, paz y derecho a la vida (Ro 8:23). y el desamor, en los gemidos de tanta Gente Que Exige libertad, paz y Derecho a la vida (Ro 8:23). Pidamos a Dios que podamos comprender lo que cada lengua y nación quiere decirnos hoy, lo que cada situación y Pidamos a Dios Que podamos comprender Lo Que Cada lengua y Nación QUIERE decirnos hoy, Lo Que Cada Situación y
persona nos está diciendo. persona nos no está diciendo. El Espíritu quiere que escuchemos y hagamos la voluntad de aquel que nos envía. El Espíritu QUIERE QUE escuchemos Ÿ Hagamos La voluntad de Aquel Que nos envia. El momento de leer la Palabra y discernir la Palabra nos llama a esta escucha atenta que el Espíritu quiere provocar en nosotros. El Momento de leer la Palabra y discernir la Palabra nos llama a this Escucha atenta Que el Espíritu QUIERE provocar en Nosotros.

6. 6. Algunos textos bíblicos usados en esta ocasión son: Algunos Textos Bíblicos Usados
​​En Esta Ocasión hijo:

. . Salmo 104 (cántico a la acción creadora y vivificante del Espíritu) Salmo 104 (cántico a la Acción Creadora y vivificante del Espíritu)

. . Juan 5:17 (Dios continúa trabajando, re-creando la vida) Juan 5:17 (Dios Continúa Trabajando, re-Creando la vida)

. . 1 Cor 12 (el Espíritu provee unidad en la diversidad) 1 Corintios 12 (el Espíritu provides Unidad en la Diversidad

 

Cuentos para vivir...Pentecostés

 Autor: Jorge A. Blanco  Departamento de Audiovisuales Editorial SAN PABLO audiovisuales@san-pablo.com.ar
Anunciado y prometido por Jesús en distintas oportunidades, y recibido por los apóstoles el día de Pentecostés, el Espíritu Santo impulsó a la Iglesia a salir de su encierro, convirtiendo a aquella primera comunidad en valiente testigo del amor de Dios en el mundo.
¿De qué manera, ese mismo Espíritu, guía y renueva nuestra vida y la de nuestras comunidades?


Un sencillo relato nos ayudará a reflexionar y responder esta pregunta:
"Había una vez unos dibujos que vivían inmóviles en las páginas de un cuaderno viejo.Uno era un tigre, con sus franjas de colores, otro era una pequeña hormiga colorada, de esas que pican fuerte, y por último se encontraba Rita, una nena de unos diez años.
Los tres estaban fijos, en medio de un jardín zoológico, también dibujado, pero quieto.
Rita, con sus ojos grandes, miraba al tigre, mientras la hormiguita estaba sobre uno de los pies de Rita.
Por años y años esta imagen permaneció congelada, siempre igual, y los dibujos estaban ya cansados y aburridos.
A veces, el tigre soñaba con que se movía, retornaba a la selva y corría junto a otros animales en libertad.
Rita, por otra parte, sentía interés por mirar otras cosas, pero sus ojos no podían apartarse del tigre; y la hormiguita estaba cansada de estar a punto de picar a Rita durante tantos años y no poder hacerlo.
Un día, llegó al lugar un hombre que se dedicaba a realizar películas infantiles y se puso a hojear el viejo cuaderno. Al encontrarse con los dibujos, se sorprendió de lo bien hechos que estaban, de lo simpáticos que eran y de las posibilidades de vida que parecían tener a pesar de su quietud.
Entonces decidió darles animación y convirtió a los personajes de nuestra historia en "dibujos animados".Y fue como si les hubiera dado un corazón.
Ahora podían hacer mas cosas, podían vivir otras historias y alegrar con ellas a muchos niños de distintos puntos del planeta. Así es como nuestros amigos se sintieron llenos de vida y pudieron hacer realidad sus sueños".

                                                                                  ("Los dibujos que soñaban con ser animados", Caminantes- Catequesis 5 EGB – edb)

Para la reflexión personal y grupal:

- Releer el texto y destacar aquellas frases que onsideremos más significativas.

- ¿Cómo eran los personajes de esta historia? ¿Cómo vivían? ¿Qué deseaban?

- ¿Qué fue lo que sucedió a partir de la llegada del dibujante? ¿Qué significó que éste les haya dado "animación" a los personajes?

- ¿Qué relación encontramos entre el mensaje del cuento y lo abordado en la introducción?

- Como a los personajes de este cuento, el Espíritu Santo anima, santifica y renueva nuestra vida cotidiana..... ¿qué significado y valor tiene esto para nosotros?

 - ¿Somos dóciles a la acción del Espíritu Santo en nuestra vida personal y comunitaria?

- ¿En qué aspectos percibimos su presencia?

- ¿Conocemos los carismas que el Espíritu difunde en nosotros?

- A partir de lo reflexionado, ¿qué le quisiéramos pedir al Espíritu Santo en este nuevo Pentecostés?

“Con el Papa Francisco, hacemos Iglesia”

¿Qué es la Iglesia?

El Espíritu Santo, Señor y Dador de Vida ha revoloteado sobre una familia, La Iglesia, para que ésta brille e ilumine a todas las naciones. Y este año, la familia de la Iglesia Argentina porta un plus, una chispa santa que debe hacer milagros.

“Hacemos la Iglesia” : esta expresión que estamos llamados a trabajar con los chicos tiene dos direc ciones cl a r a m e n t e  d i f e r e n c i a d a s y complementarias al mismo tiempo:

“Hacemos” desde el “ser”, desde que “somos la Iglesia” porque la hacemos nosotros, los que somos la familia del Señor por el Espíritu Santo, ya sea desde el Papa hasta el último de los bautizados y aún más, hasta cualquier persona que sólo tenga el deseo de pertenecer a ella.

“Hacemos”, la hacemos, en cuanto a la misión fundamental: dar a conocer a Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, en nuestra propia persona, a todos los hombres del mundo.

Esta tarea de “enseñar” estos misterios de nuestra Iglesia Católica, resulta primordial e indispensable porque encierra un profundo tema de identidad. Es fundamental saber y conocer quiénes somos y adonde pertenecemos para saber hacia dónde caminamos.

Muchas veces los catequistas, animadores y distintos agentes de pastoral, de liturgia o grupos de oración, no medimos la importancia y el enorme significado que puede tener para una persona el hecho de “PERTENECER” a la Iglesia. Pertenecer supone poseer un suelo hecho de 2000 años de pasión y amor, ser parte de esta Iglesia de hijos de Dios, hermanos de Cristo le da al hombre una dignidad única e intransferible. Supone ser uno más de una familia hecha de santos y de mártires; de personas

que teniendo el mismo origen, se encaminan al mismo destino. Y al mismo tiempo se sabe ser “alguien

único” ante un Pastor que nos conoce por nuestro nombre y tiene en el Cielo preparado un lugar para cada uno de nosotros. Ser Iglesia no nos hace “masa”, no nos hace público, nos hace PUEBLO,

y Pueblo de Dios. No nos hace espectadores sino actores de un mismo destino.

Por eso es muy importante que el chico sepa aquello que el Espíritu Santo hizo en los hombres para que el mundo tenga una oportunidad de salvación. Debe saber quién es el Laico, el religioso, el diácono, el sacerdote, el Obispo, el Papa.

Daremos aquí una breve exposición de algunos puntos del Catecismo Católico que no podemos dar por obvios, ya sea con los chicos, ya con sus padres: ( por supuesto cada vez más debemos tener el Catecismo de la Iglesia Católica muy a mano para ser cada vez más certeros ante las dudas que vemos se presentan cotidianamente.

Estos temas se refieren a lo que nos ocupa este año “Hacer la Iglesia desde nosotros” y “Hacer la Iglesia construyéndola”

En el Credo largo rezamos: “Creo en la Iglesia que es Una, Santa, Católica y Apostólica”. ¿Qué queremos decir cuando rezamos que la Iglesia es Una?Al decir que la Iglesia es Una, estamos diciendo que creemos que la Iglesia Católica fue fundada obre la Roca, Pedro (cf. Mt 16, 18), la cual está unida bajo el sucesor de Pedro, el Papa.

Queremos decir, por tanto, que Cristo fundó una sola Iglesia. Y que esa Iglesia que El fundó subsiste en la Iglesia Católica, gobernada por el sucesor de Pedro. (CIC-C #162). Que todos sean uno (Jn 17, 21).

La Iglesia es Una porque tiene como origen y modelo la unidad de un solo Dios en la Trinidad de las Personas; como fundador y cabeza a Jesucristo, que restablece la unidad de todos los pueblos en un solo Cuerpo; como alma al Espíritu Santo que une a todos los fieles en la comunión en Cristo. La Iglesia tiene una sola fe, una sola vida sacramental, una única sucesión apostólica, una común esperanza y la misma caridad. (CIC-C 161)

¿Y los demás Cristianos no-Católicos no son nuestros hermanos? Ha habido momentos en que la Iglesia se ha separado por diversos motivos. En las Iglesias y comunidades eclesiales que se separaron de la plena comunión con la Iglesia Católica, se hallan muchos elementos de santificación y verdad. Todos estos bienes proceden de Cristo e impulsan hacia la unidad católica. Los miembros de estas Iglesias y comunidades se incorporan a Cristo en el Bautismo, por ello los reconocemos como hermanos. (CIC-C #163)

La Iglesia es UNAión

La Iglesia es apostólica por su origen, ya que fue construida «sobre el fundamento de los Apóstoles» (Ef 2, 20); por su enseñanza, que es la misma de los Apóstoles (CIC-C #174)

¿A qué se llama Sucesión Apostólica? Cristo funda su Iglesia sobre los Apóstoles. Es la cadena in-interrumpida de Obispos que vienen desde los mismos Apóstoles. Cuando Jesús confirió su autoridad a los Apóstoles, éstos fueron pasando esa autoridad de Obispo a Obispo hasta la atualidad.

Así que cada Obispo que ha sido ordenado Obispo puede trazar su línea hacia atrás hasta alguno de los Apóstoles. Lo mismo todo Sacerdote que ha sido ordenado sabe que el Obispo que lo ordenó puede trazar su línea originaria hasta alguno de los 12 Apóstoles.Impresionante ¿no? Además de la Iglesia Católica, la única que tiene Sucesión Apostólica es la Iglesia Ortodoxa.

La Iglesia es APOSTÓLICA

Todo bautizado que esté en unión con el Papa y con los Obispos, que participa de los Sacramentos de la Iglesia está formando parte de la Iglesia Católica.

¿Quién pertenece a la Iglesia Católica?

Como sucesor de San Pedro y cabeza del Colegio de Obispos, el Papa es el fundamento y garantía de la unidad de la Iglesia.Jesús le dio a San Pedro la singular posición de pre-eminencia entre los Apóstoles.Esto lo constituyó en la suprema autoridad en la Iglesia en sus comienzos.Por eso el Papa, que es su sucesor, tiene -como él- la autoridad pastoral suprema y es la autoridad final en materia doctrina y moral, y en decisiones disciplinarias.

La Iglesia debe anunciar el Evangelio a todo el mundo porque Cristo ha ordenado: « Vayan, entonces, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,» (Mt 28, 19). (CIC-C #172). La misión de la Iglesia es claramente misionera porque, guiada por el Espíritu Santo, continúa a lo largo de los siglos la misión del mismo Cristo. Por tanto, los cristianos deben anunciar a todos la Buena Noticia traída por Jesucristo, siguiendo su camino y dispuestos incluso al sacrificio de sí mismos hasta el martirio. (CIC-C #173)

¿Cuál es la responsabilidad del Papa? Como sucesor de San Pedro y cabeza del Colegio de Obispos, el Papa es el fundamento y garantía de la unidad de la Iglesia.Jesús le dio a San Pedro la singular posición de pre-eminencia entre los Apóstoles.Esto lo constituyó en la suprema autoridad en la Iglesia en sus comienzos. Por eso el Papa, que es su sucesor, tiene -como él- la autoridad pastoral suprema y es la autoridad final en materia doctrina y moral, y en decisiones disciplinarias.

¿Cuál es la misión de la Iglesia? La Iglesia debe anunciar el Evangelio a todo el mundo porque Cristo ha ordenado: « Vayan,entonces, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,» (Mt 28, 19). (CIC-C #172). La misión de la Iglesia es claramente misionera porque, guiada por el Espíritu Santo, continúa a lo largo de los siglos la misión del mismo Cristo. Por tanto, los cristianos deben anunciar a todos la Buena Noticia traída por Jesucristo, siguiendo su camino y dispuestos incluso al sacrificio de sí mismos hasta el martirio. (CIC-C #173)

¿Quiénes forman la Iglesia que es UNA, SANTA, CATÓLICA y APOSTÓLICA?

El Jefe Supremo es el Papa. El es el representante de Cristo en la Tierra. La Cabeza de la Iglesia es Cristo, pero el Papa es la Cabeza visible de la Iglesia.

Territorialmente, la Iglesia Católica se organiza en Diócesis, no se organiza por países. Cada Diócesis es regida por un Obispo.

Algunas Diócesis son llamadas Arquidiócesis y su Obispo se llama Arzobispo.

Ningún Obispo, aunque haya sido nombrado Cardenal, tiene autoridad sobre otro, sino que cada Obispo depende directamente del Papa.

Los Cardenales son Obispos o Arzobispos que ayudan al Papa en la acción pastoral de la Iglesia universal y en la administración del Vaticano y la Curia Romana. Cuando el Papa muere, o renuncia, eligen al sucesor de entre los Cardenales.

Las Conferencias Episcopales: Los Obispos de un mismo país – y/o de un mismo continente suelen organizarse en lo que se llama una Conferencia Episcopal, para poder ejercer unidos funciones pastorales comunes para todos los habitantes de un país o de una región.

Los cargos dentro de las Conferencias Episcopales se los distribuyen los Obispos entre sí.

Los Sacerdotes o Presbíteros dependen directamente de cada Obispo en la Diócesis a la cual pertenecen, y ayudan a los Obispos a pastorear al pueblo de Dios, con la evangelización y la predicación de la Palabra de Dios, la administración de los Sacramentos y la celebración de la Santa Misa en cada Parroquia. También pueden organizar obras de caridad de diversa índole.

Los Diáconos ayudan a los Sacerdotes en algunas funciones como la predicación, y pueden administrar los Sacramentos del Bautismo y el Matrimonio.

Nota: El Papa, los Obispos, Sacerdotes y Diáconos constituyen lo que se llama la “Jerarquía Eclesiástica”.

Congregaciones y Ordenes Religiosas: Son grupos de personas establecidas conforme a los tres consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia. Las Congregaciones y Ordenes Religiosas no pertenecen a la organización jerárquica de la Iglesia. Unas dependen directamente del Papa y otras dependen de algún Obispo. Se dedican a muchísimas actividades dentro de la Iglesia: enseñanza, salud, oración, pastoral, jóvenes, etc.

Los Laicos: Son todo el resto del pueblo de Dios perteneciente a la Iglesia Católica y es parte muy importante de ella. Todos somos Iglesia. Los laicos forman parte de la Iglesia y también tienen deberes y responsabilidades dentro de la misma.

¿Cómo colaboran los laicos en la misión de la Iglesia?

La principal responsabilidad de los laicos es ser miembros vivos del Cuerpo Místico de Cristo que es su Iglesia, es decir, tienen la obligación ineludible de vivir en Gracia, de ser portadores de Cristo con su vida, de manera de que la savia que fluye en ese Cuerpo no sea interrumpida por ser ellos miembros muertos que no viven en Gracia.

Además, los fieles laicos tienen como vocación propia la de buscar el Reino de Dios, iluminando y ordenando las realidades temporales según Dios. Responden así a la llamada a la santidad y al apostolado, que se dirige a todos los bautizados. (CIC-C #188). Esa es la primera labor de los laicos: llevar el mensaje de Cristo a sus ambientes (familiar, escolar, universitario, recreativo, laboral, etc.).

Los laicos también pueden utilizar parte de su tiempo para colaborar con la Jerarquía en difundir el mensaje de Cristo, participando en la Catequesis, la enseñanza, la evangelización o algunas otras labores a las que se dedique la Iglesia.

Por eso podemos sintetizar que los laicos junto con toda la Iglesia no podemos dejar de CAMINAR, CONFESAR QUE CRISTO ES NUESTRO DIOS Y SALVADOR Y CONSTRUIR DESDE ALLÍ LA IGLESIA.

Primer día: Espíritu de Alegría

Podemos iniciar con alguna canción.

Leemos en la carta a los filipenses: Alégrense siempre en el Señor. Vuelvo a insistir, alégrense.

Que la bondad de ustedes sea conocida por todos los hombres. El Señor está cerca. No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios. Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús.

El papa Francisco, en una de sus primera predicaciones como papa, nos decía: “No sean nunca hombre o mujeres tristes: un cristiano jamás puede serlo. Nunca se dejen vencer por el desánimo”.

Vamos a pedir, en este primer día de oración preparándonos para la fiesta de Pentecostés, que el Espíritu Santo que esperamos nos llene el corazón de su alegría. No una alegría que pasa rápido, o que la tenemos porque recibimos un regalo, o hace lindo día o ganó nuestro equipo de fútbol. La alegría de la que nos habla Jesús es mucho más grande. Somos cristianos alegres, porque el Señor resucitó y nada nos puede vencer. Somos cristianos alegres porque su amor llena nuestro corazón.

Somos cristianos alegres porque estamos llenos de esperanza. Somos cristianos alegres porque queremos ser felices, de la mano de Jesús.

Oración para repetir.

 

Te pedimos Espíritu Santo

que desciendas sobre nosotros.

Danos tu Espíritu de Alegría

para que en medio de tu Iglesia

podamos ser para nuestros hermanos

testimonio de cristianos alegres. Amén

Segundo día: Espíritu de Misericordia

Leemos en el evangelio escrito por un amigo de Jesús llamado San Lucas: “Sean misericordiosos, como el Padre de ustedes es misericordioso. No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados, perdonen y serán perdonados. Den y se les dará”. Una de las invitaciones más lindas que Jesús nos hace es la de ser santos. La tarea es complicada, no nos podemos engañar, sin embargo, el papa Francisco nos dice algo muy importante: el encuentro con Jesús y la dulzura del perdón que Él nos regala, son fundamentales para alcanzar la meta de la santidad. Descubrir que somos perdonados, cuidados y acompañados por el Señor hace más llevadera esta tarea.

Pidamos al Espíritu que nos regale el don de la misericordia. Que aprendamos a mirar nuestro corazón siempre necesitado de perdón y de la ayuda del Señor. Que aprendamos a mirar a nuestros hermanos misericordiosamente, con humildad, sabiendo que el que está a nuestro lado también necesita sentir que la bondad del Señor acaricia su corazón. Que no nos cansemos de pedirle al Señor que nos perdone. Que no nos cansemos de perdonar.

Para terminar, podemos cantar juntos alguna canción de pedido de perdón, o rezar algunas oraciones a modo de acto penitencial y repetimos algún estribillo del estilo “Hoy te pedimos perdón” o “Papá del cielo”.

Tercer día: Espíritu de Fiesta

Podemos comenzar cantando Fiesta del Señor.

Leemos en el evangelio de San Juan : Tres días después se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús también fue invitado con sus discípulos. Y como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: «No tienen vino». Jesús le respondió: «Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía». Pero su madre dijo a los sirvientes: «Hagan todo lo que él les diga».

La fiesta de Jesús se hace presente en nuestras vidas, en nuestro corazón, en nuestra escuela y comunidad cada vez que hacemos lo que “Él nos dice”.

Imaginemos cuantas veces al día, tenemos la oportunidad de hacer fiesta: cuando ayudamos a alguien en una necesidad, cuando estamos atentos a papá y a mamá, cuando estudiamos y somos responsables, cuando amamos a nuestros hermanos como Jesús nos ama, etc, etc.

El Espíritu Santo viene a llenarnos de dones para que cada momento de nuestra vida sea fiesta, para que nuestros pequeños gestos hagan de nuestras comunidades, pueblos y ciudades, lugares de Fiesta de Jesús.

 

Recemos juntos esta oración:

 

Vení Espíritu Santo

y llená nuestros corazones:

que estemos siempre dispuestos

a brindar amor, alegría y paz

para que en nuestras comunidades

vivamos siempre la fiesta del corazón

que nos regala el Señor Jesús. Amén

Cuarto día: Espíritu de unidad

Leemos en la carta de San Pablo a los Efesios. Sean humildes y amables, sean comprensivos y

sopórtense unos a otros con amor. Mantengan entre ustedes lazos de paz y permanezcan unidos en el mismo espíritu: un solo cuerpo y un mismo espíritu, pues ustedes han sido llamados a una misma vocación y una misma esperanza.

¡Qué importante es la unidad! Cuando caminamos unidos, como Iglesia, un montón de cosas se nos hacen más fáciles. Nos animamos unos a otros, la alegría es fundamental, quienes nos escuchan saben que hablamos del mismo amor de Jesús, la paz es un signo visible y la esperanza llena los lugares donde estamos. Sin embargo, no es fácil caminar unidos, juntos, queriéndonos y respetándonos. Ahí se hace fundamental el Espíritu Santo y la disposición de nuestro corazón para que otra vez se llene con los dones que el Espíritu nos trae.

Vamos a hacer nuestra oración pidiendo el Espíritu de Unidad y para ello vamos a hacer un pequeño gesto. Nos vamos a tomar de las manos y juntos y unidos en Jesús, vamos a rezar al Padre del cielo la oración que Él nos enseñó: Rezamos el Padre Nuestro.

Quinto día: Espíritu de Misión

Leemos en el libro de los hechos de los apóstoles: Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban, y aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y fueron posándose sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les c o n c e d í a q u e s e expresaran.

Nos dice el papa Francisco: No podemos confesar a Jesús, no podemos hablar de Jesús, no podemos decir alguna cosa de Jesús sin el Espíritu Santo. Es el Espíritu que nos hace confesar o hablar de Jesús o tener confianza en Él. Jesús que está en el camino de la vida, siempre.

Ya llega el día de Pentecostés. Y queremos construir la Iglesia con Jesús.

Una tarea que no podemos olvidar es la Misión. El Espíritu, igual que con los apóstoles, llena nuestro corazón y provoca que no podamos callar lo que vemos y oímos: Que Jesús nos quiere y nos salva. Esta Buena Noticia necesita de todos nosotros porque nadie tiene que quedarse afuera.

Vamos entonces a pedir al Espíritu que llegue a nosotros y con sus dones nos anime para construir, tomados de su mano y guiados por el cariño pastoral de nuestro papa Francisco, la Iglesia de Jesús que quiere llenar con su amor el mundo entero.

Rezamos juntos

 

Espíritu Santo

que nos regalás tu consuelo y compañía

que estás junto a nosotros

para que podamos anunciar

sin cansancio y con alegría

la Buena Noticia de Jesús.

Danos tu fuerza

para que en este nuevo Pentecostés

nos animemos a ser

misioneros y contagiemos

el amor de Dios

a todos nuestros hermanos.Amén.
 
fuente:
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