16 abr. 2013

Ovejitas para el buen pastor





































El Buen Pastor

RevVocabulary: (Write bold words on the board and discuss with students) Vocabulario:

Parables - stories from every day life with a hidden meaning so people could understand Las parábolas - historias de vida de cada día con un significado oculto para que la gente pudiera entender more easily what is being taught con más facilidad lo que se enseña…

Shepherd - person who watches and takes care of sheep Pastor - persona que vigila y cuida de las ovejas. 

Plan:1. Actividad: Read story: "The Good Shepherd" and ask questions from sheet. Lea la historia: "El buen pastor" y hacer preguntas…

1. 1. If a shepherd has lost one of his sheep, what should he do? Si un pastor que ha perdido a uno de sus ovejas, ¿qué debe hacer? He goes and looks Él va y se ve for the lost sheep. de la oveja perdida.

2. 2. Who is the Good Shepherd? ¿Quién es el Buen Pastor? Jesus. Jesús. 2.
 

Introduce game: What does a shepherd do? Introducir juego: ¿Qué hace un pastor? What happens if one lamb is missing? ¿Qué sucede si un cordero que falta?What Lamb Is Missing? ¿Cuál Cordero Falta? Need: NothingDirections: Students sit in a group on the floor.  Los niños se sientan en un grupo en el suelo. One student is “It” and must turn around Uno de los niños  es: "cordero/a" y debe dar la vuelta and hide their eyes. y ocultar sus ojos. Another student is picked by the teacher and they go outside of the Otro niño/a es elegido por el catequista y se van fuera del aula room., “It” then must guess what lamb is missing. entonces debe adivinar donde se encuentra. Whoever was the lost lamb is now “It”.

Or Jesus wants us to follow him. Jesús quiere que lo sigan. What does that mean? ¿Qué significa eso? Why does he want us to follow ¿Por qué quiere que sigamos him? él? Let's see if we are good followers and can do the right thing. Vamos a ver si somos buenos seguidores y puede hacer lo correcto. What do I do?- http://www.sundayschoolresources.com/bsawhatdoido.htm

Following Jesus- This game will help children understand that their actions can let others Siguiendo a Jesús-Este juego ayudará a los niños a comprender que sus acciones pueden dejar que los demás know they are followers of Jesus. saben que son seguidores de Jesús….un niño hace de Jesús , y debe llevar a las ovejitas a determinado lugar, se colocan algunos obstáculos …

6. -Introduce craft: Who is the Good Shepherd? ¿Quién es el Buen Pastor? The Hand Lamb craft reinforces Psalm 23 "The Lord is my shepherd." Refuerza el Salmo 23 "El Señor es mi pastor." A very cute craft of http://biblewise.com/images/kids_korner/fun_games/2007/february/love_one_another.p

The Great Bible Big Fun Activity Book: From the Old and New Testaments by Toni Lind -Jesús fue llamado el Buen Pastor. How many sheep are in this ¿Cuántas ovejas están en este flock? rebaño? Sheep Maze- http://www.friendshipbaptistchurch.com/csheep.html

-¿Cuál es a veces la  llamada de Jesús? The Good Shepherd

Godly Play: El Buen Pastor y la Comunión Mundial

de Explore and Express

 
Esta historia es del género litúrgico y conecta la Parábola del Buen Pastor a la Eucaristía (Comunión o la Cena del Señor, en función de la tradición que vienen). La Eucaristía, como la Oración del Señor, es algo que casi todos los cristianos, con algunas excepciones .

 
Esta es una historia con poco texto. Como narrador inexperto, utilicé a prisa, porque estaba incómodo con el silencio. Si usted puede aprender a estar contentos con el silencio, los niños estarán atentos también y disfrutar del silencio.


El buen pastor guía a sus ovejas de la manada. Ellos conocen su voz y le siguen.
 
Él va delante de ellos para mostrarles el camino.
 

Él los conduce a los pastos verdes.


Este es el Buen Pastor mesa.


Este es el pan y el vino del Buen Pastor.


A veces la gente de todo el mundo vienen a la mesa del Buen Pastor. Y que los niños vengan, también.

El texto anterior es, por supuesto, no el texto real. Es justo lo suficiente para darle una idea de lo que la historia es como y te mostrará lo que el movimiento de la historia es similar.

La imagen del Buen Pastor parece ser una imagen que los niños son naturalmente atraído. Berryman basó sus historias del Buen Pastor en la obra de Sophia Cavaletti (que desarrolló la Catequesis del Buen Pastor, el precursor de Godly Play), quien en repetidas ocasiones su investigación encontró que los niños estaban particularmente interesados ​​en la idea de Jesús como el Buen Pastor. He encontrado que esto es cierto en mi trabajo también.

Reflexiones sobre el mandamiento del Amor.


- TERESA DE CALCUTA
Testimonio inédito de la Madre Teresa de Calcuta sobre la opción por los pobres.(Recibido por Internet de la Agencia Informativa Zenit, del Vaticano). Roma, 7 de septiembre. Hace unas semanas, dos jóvenes vinieron a nuestra casa para ofrecerme mucho dinero para dar de comer a la gente. En Calcuta damos de comer a 9 mil personas al día. Querían que el dinero se destinara para alimentar a esta gente. Les pregunté: “¿De dónde han sacado tanto dinero?” Ellos me respondieron: “Nos acabamos de casar hace dos días. Antes de la boda decidimos que no compraríamos trajes para la ceremonia ni para la fiesta. Queremos darles a ustedes el dinero”.
EL AMOR EN ACCIÓN
Muchos se quedaron totalmente sorprendidos al ver cómo una familia de ese nivel no había comprado trajes ni había organizado fiestas con motivo de la boda. Para un hindú de clase alta esto es un escándalo. Después les pregunte: “¿Por qué lo han hecho?”. Ésta fue la extraña respuesta que dieron: “Nos amamos tanto que queríamos dar algo a otros para comenzar nuestra vida en común con un sacrificio”. Me impresionó mucho el constatar cómo estas personas estaban hambrientas de Dios. Una manera de manifestarse el amor mutuo era hacer ese sacrificio enorme. Estoy segura de que los occidentales no pueden entender lo que esto significa. En nuestro país, en la India, sabemos lo que significa no tener vestidos ni la fiesta para la boda. Sin embargo, estos dos jóvenes tuvieron el valor de comprometerse así. Esto es verdaderamente un amor en acción. Y, ¿dónde comienza el amor? En la propia casa. ¿cómo comienza? Rezando juntos. Una familia que reza unida permanece unida. Y, si permanece unida, entonces se amarán unos a otros como Dios nos ama.

PARA AMAR HAY QUE TENER EL VALOR DE COMPARTIR En una ocasión, por la tarde, un hombre vino a nuestra casa, para contarnos el caso de una familia hindú de ocho hijos. No habían comido desde hacía ya varios días. Nos pedía que hiciéramos algo por ellos. De modo que tomé algo de arroz y me fui a verlos. Vi cómo brillaban los ojos de los niños a causa del hambre. La madre tomó el arroz de mis manos, lo dividió en dos partes y salió. Cuando regresó le pregunté: qué había hecho con una de las dos raciones de arroz. Me respondió: “Ellos también tienen hambre”. Sabía que los vecinos de la puerta de al lado, musulmanes, tenían hambre. Quedé más sorprendida de su preocupación por los demás que por la acción en sí misma. En general, cuando sufrimos y cuando nos encontramos en una grave necesidad no pensamos en los demás. Por el contrario, esta mujer maravillosa, débil, pues no había comido desde hacía varios días, había tenido el valor de amar y de dar a los demás, tenía el valor de compartir. Frecuentemente me preguntan cuándo terminará el hambre en el mundo. Yo respondo: “Cuando aprendamos a compartir”. Cuanto más tenemos, menos damos. Cuanto menos tenemos, más podemos dar.
ESE NIÑO ME ENSEÑÓ A AMAR En una ocasión, en Calcuta, no teníamos azúcar para nuestros niños. Sin saber cómo, un niño de cuatro años había oído decir que la Madre Teresa se había quedado sin azúcar. Se fue a su casa y les dijo a sus padres que no comería azúcar durante tres días para dárselo a la Madre Teresa. Sus padres lo trajeron a nuestra casa: entre sus manitas tenía una pequeña botella de azúcar, lo que no había comido. Aquel pequeño me enseñó a amar. Lo más importante no es lo que damos sino el amor que ponemos al dar.
 APRENDAMOS A AMAR Ustedes conocen a los pobres de su zona. Saben que se encuentran precisamente aquí, en Roma, en Nueva York, en Londres y en otros sitios. Nuestras hermanas dan de comer a los hambrientos de esta ciudad. Hay personas que duermen por las calles. Quizá se sorprendan al ver a personas, como ustedes, que duermen arropados por cartones, temblando por el frío. ¡Esto sí que hace sufrir!” Tienen que tener un amor tierno, tienen que reconocer al pobre donde quiera que vivan. En la India es maravilloso ver a hindúes y musulmanes que se preocupan por los pobres. También aquí, al igual que en muchos lugares, la gente se hace más consciente de la necesidad de compartir la alegría de amar. Pero, ¿dónde comienza este amor? En el hogar. No podemos dar lo que no tenemos. Y yo rezo para que este amor pueda comenzar. La oración da un corazón transparente. Y un corazón transparente puede ver a Dios. Sólo podemos ver a Dios si hacemos algo por alguien. Tienen que saber quién es ese “alguien” y quién lo ha creado. A los pobres no les hace falta demasiado, lo que necesitan es ternura y amor.
“VIVÍ COMO UN ANIMAL, MUERO COMO UN ÁNGEL” Una vez recogí a un hombre en un desagüe abierto de Calcuta. Había visto que algo se movía en el agua, al quitar la suciedad me di cuenta de que era un hombre. Lo llevé a nuestra casa para moribundos. Tenemos un lugar para personas en esta situación. En todos estos años hemos recogido por las calles de Calcuta a 45 mil personas como ésta. De éstas, 19 mil han muerto rodeadas de amor. De modo que llevé a aquel hombre a nuestra casa. No blasfemó, no gritó. Su cuerpo estaba totalmente cubierto de gusanos. Lo único que dijo fue: “He vivido toda mi vida en las calles como un animal. Y ahora voy a morir como un ángel, amado y atendido”. Después de tres o cuatro horas murió con la sonrisa en los labios. Ésta es la grandeza de nuestra gente.
“AMEMOS PARA QUE LOS HOMBRES PUEDAN AMAR”Últimamente vienen muchos jóvenes a trabajar a Calcuta con los moribundos, con los leprosos, o en la casa para los niños. Un día llegó también una muchacha de la Universidad de París. En su rostro se podía ver una profunda preocupación. Pero después de algunas semanas de trabajo con los moribundos, me dijo: “He encontrado a Jesús”. “¿Dónde?”, le pregunté. Ella me dijo: “Lo he encontrado en la casa de los moribundos”. “Y, ¿qué has hecho?”. “Me he confesado por primera vez después de quince años y he enviado un telegrama a mis padres porque he encontrado a Jesús”. En sus países, en Europa, América, no sé si la gente muere de hambre... pero yo veo una pobreza todavía más difícil de extirpar: la soledad de quienes son marginados, la sensación de no sentirse deseado, amado, el verse abandonado. Insisto en que hay que ver, tocar y amar, pues, si no nos aman, no podemos amar.
LOS HOMBRES ESTÁN SEDIENTOS DE AMOR También hoy tenemos muchos sufrimientos, muchos problemas. Lo que yo he visto es increíble. Nuestra gente sufre todavía mucho. Nuestro deber es ayudarles a compartir con ellos la alegría de amar, pues amándolos amamos a Cristo. Y, cuando llegue el día en el que regresemos a la casa de Dios, Cristo nos dirá: “Tenía hambre y me diste de comer; estaba desnudo y me vestiste, no tenía casa y me diste un refugio...” El hambre no es sólo de pan, el hambre es de amor. Un día estaba recorriendo las calles de Londres y vi a un hombre totalmente borracho. Tenía un aspecto triste y miserable. Me acerqué a él y le tomé la mano –mi mano siempre está caliente–, la apreté y le pregunté: “¿Cómo está?”. Me respondió: ¡Ah!, ¡hace mucho que no sentía el calor de una mano humana!”. Y su rostro se iluminó. Su cara era diferente. Lo único que quiero decir es que los pequeños detalles, hechos con gran amor, llevan a la alegría y a la paz.
LA LÁMPARA SIGUE ENCENDIDA En Australia trabajábamos con los aborígenes. Nuestras hermanas van a visitar a las familias de estas personas que no tienen a nadie que les ayude. Lavan la ropa, los ayudan a limpiar, etc. Un día fue a la casa de un señor y le pregunté si podía limpiar su casa. Él respondió: “Yo estoy bien”. Le dije: “Pero estará todavía mejor si me deja limpiar”. Pude ver que en la habitación había una gran lámpara llena de polvo. De modo que le dije: “¿Nunca enciende esa lámpara?”. “¿Para quién” –me respondió–, durante años enteros nadie ha venido a verme. “Y si las hermanas vienen a verle, ¿encenderá la lámpara?, le pregunté. Me dijo que sí. Las hermanas comenzaron a visitarle. Me olvidé totalmente de aquel hombre y de su lámpara. Tres años más tarde, el señor me mandó por las hermanas un mensaje: “Díganle a mi amiga que la lámpara que alumbró mi vida todavía está encendida”. Ésta es la grandeza de nuestra gente. Si llegamos a conocerles, los amamos, y si los amamos realmente, amamos a Cristo. Ciertamente Jesús está allí. Él lo dijo: tiene que ser así. Y, por este motivo, Jesús se ha hecho pan de vida para satisfacer su hambre de nuestro amor humano